Los Miserables

caceroleras2

Habría que traer a Víctor Hugo.  Sentarlo frente una pantalla de televisión y dejarle a su alcance algunos ejemplares de los más importantes diarios de circulación nacional, como les dicen, con solo un lapicito y una libretica de notas.

Con toda seguridad la obra que de ahí surgiría acabaría con todo lo conocido hasta ahora en el terreno de la literatura universal, revirtiendo incluso el prodigioso record de difusión alcanzando a través de la historia por su monumental relato de la tragedia de los desposeídos de la Francia del siglo XIX, para dar paso a una nueva y mucho más fascinante y conmovedora novela en la que los miserables no serán ya los parias de la tierra, sino los exquisitos escuálidos de la oposición venezolana.

No tendría que apelar ni a fabulación ni a recurso literario alguno para nutrir esa portentosa producción de personajes abyectos y sin ninguna pizca de alma, porque de inmediato y sin el más mínimo esfuerzo, encontraría que la oposición venezolana es definitivamente el maná contemporáneo de donde brota a borbotones lo que para la mayoría de los más fantasiosos escritores fue desde siempre un extenuante y harto difícil ejercicio de creación.

Percatado de su error, por haber colocado antes a los menesterosos como los miserables del mundo, seguramente habrá que llevarle luego a cualquier restaurante de lujo para ver a esos opositores en su ambiente natural regurgitando odio hasta por los poros en contra de todo lo que tenga que ver con pobre, con justicia e igualdad o con noción alguna de Patria.

De poderse, habría que mostrarle también cualquier portal de noticias y bajar hasta los comentarios de los usuarios en cualquier noticia que tenga que ver con Chávez y dejarle contemplar un rato sus expresiones.

La de la eximia profesora María G. Colmenares, de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, por ejemplo, que ha escrito esta semana en su cuenta twitter: “Yo tenía la esperanza de que Snowden viniera a Venezuela, a ver si el mundo se animaba a lanzarnos todas sus armas de destrucción masiva. Pero no. Ni eso. Para vergüenza de la humanidad, este país maldito seguirá existiendo.”

Incluso para un gran escritor y político como Víctor Hugo, eso no sería ya miserable sino asqueroso.

Así son ellos.

Anuncios

3 comentarios sobre “Los Miserables

  1. La oposición quedó muy bien definida en este artículo. Además de ser tan miserable, cuenta con que sus arrecheras quedarán impunes, pues, tienen mucha practica con las instituciones no funcionales en el país, de allí, su desacomplejo ante cualquier barbaridad que cometan, incluyendo, sus mass media.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s