¿Diálogo o salvación?

politica (1)
Publicado en Últimas Noticias el 28 / 12 / 2013

A través de la historia el obstáculo más recurrente e insalvable en todo proceso de diálogo ha sido desde siempre la convicción común de los involucrados en la rectitud de sus principios. Cada quien considera que tiene la razón.

Desde esa óptica, acceder a cualquier concesión por insignificante que ella sea en el marco de los convenios que se procuren, no equivale jamás en modo alguno a acuerdos parciales o proporcionales según el interés común que los motiva, sino a traiciones o claudicaciones absolutas indiscutiblemente deplorables.

De ahí que la fórmula más a mano para preservar el honor frente a los pueblos sea siempre la guerra. La insalvable dificultad que comprende el diálogo para los guerreros es el combustible perfecto para el logro de triunfos que trascenderán los tiempos, mucho más allá de todo cuanto puedan alcanzar los acuerdos o armisticios que desde la cúspide de la gloria en las batallas terminan por ser, ya no inteligentes o sabios, sino bochornosos y ridículos.

Se teme siempre a la eventual pérdida de la lealtad de los seguidores. Nadie invierte en sacrificios que no tengan como propósito el fin último de la inmortalidad. Jamás el de las derrotas o los infortunios.

Pero ceder a la procura del diálogo, como lo ha hecho Maduro, es sacrificar con valentía una postura en función de un fin superior que jamás se contempló en las contiendas, que es el de atender el verdadero clamor popular de toda una sociedad. Con lo cual se abre un nuevo escenario, frente a un ya más que inviable y desgastado modelo de confrontación como el que tanta pérdida de oportunidades como país nos ha ocasionado.

La audacia de esa convocatoria tiene el rasgo fundamental de entregarle al país un mecanismo de desahogo a tanta diatriba insustancial con la que la política nos inundó los espacios más recónditos de la cotidianidad en la vida de cada uno de los venezolanos. Ya ni la universidad, la fábrica, la panadería ni la parada de metrobús, son ninguna otra cosa que un simple entarimado virtual para la diatriba política desenfrenada y asfixiante. Ninguna conversación deriva hacia tema humano o divino alguno que no sea la más pendenciera y desaforada destemplanza partidista.

Por eso el diálogo de Maduro no es un pacto, sino una fórmula de salvación…. una oportunidad para cada uno de nosotros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s