El Gobierno importador

Por Alberto Aranguibel B.
Últimas Noticias 22 / 02 / 2014

Probablemente sonaba descabellado cuando hace meses decíamos que si el problema en Venezuela era fundamentalmente la devaluación de nuestra moneda, ocasionada por el manejo inescrupuloso de un sector privado empeñado más en obtener ganancias rápidas con su negocio que trabajar en función del desarrollo económico del país, entonces el Gobierno tenía que intervenir en la cadena de comercialización para frenar la especulación desatada por ese sector e impedir la espiral inflacionaria que de manera invariable genera la importación de productos y la posterior venta de los mismos al público a precios exorbitantes bajo el pretexto de que no se cuenta con disponibilidad de dólares oficiales, aun cuando sí se hayan beneficiado con ellos.

La realidad demuestra que teníamos razón. Que si lo que está sirviendo como justificación hoy para las protestas contra el Gobierno es supuestamente el clamor nacional por la falta de productos de todo tipo en los anaqueles como resultado de una guerra económica en la que el sector privado (que no es dueño de las divisas como quiere hacernos ver la empresa privada nacional e internacional en el país) ha usado su rol como simple intermediador en la importación y venta de esos productos para actuar como un vulgar ejército contra los intereses de la nación, entonces el Estado, tal como lo hizo el Comandante Chávez en la oportunidad en que fue sometido a la misma amenaza por parte de ese mismo sector durante el sabotaje económico de 2002, está en la obligación de asumir directamente y sin intermediarios la compra de toda esa mercancía y colocarla a la venta a precios verdaderamente justos para el pueblo. Bajo esa premisa nacieron Mercal, Pdval y los Abastos Bicentenario, que salvaron al país de haber caído en las garras de la burguesía apátrida y parasitaria que hoy quiere reeditar su modelo golpista.

La demostración de que ello es perfectamente posible, son las experiencias que ya ha adelantado el gobierno bolivariano con los distribuidores de repuestos para transportistas, como la del estado Aragua, por ejemplo, con los cuales se cumple una función de mayorista (al mejor estilo de la tienda Makro) que permite el desempeño del comerciante nacional de cualquier nivel, pero en bolívares. El Estado no solo elimina así toda posibilidad de especulación con la divisa en un mercado paralelo, sino que obtiene la enorme ventaja de mejores precios en el exterior en virtud de los grandes volúmenes que puede llegar a manejar en cada compra.

@SoyAranguibel

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s