¿Autocríticos a autocráticos?

autocrático

Por: Alberto Aranguibel B. / Últimas Noticias 28 de junio de 2014

La modalidad de “autocrítica” que han querido imponer en el debate político los sectores ultra izquierdosos empeñados hoy en destruir el proceso revolucionario que nos legara el Comandante Chávez, se caracteriza fundamentalmente por la soberbia persistente en su discurso, referida ya no solo al empeño en juzgar a los demás dejándose siempre del lado de afuera de las acusaciones que pretenden verter contra los revolucionarios a diestra y siniestra, sin fundamentos y cargadas de infundios, ni a la insolente descalificación a toda respuesta que se le oponga, con epítetos que van desde “sumiso” hasta “lamebotas” contra quien tan siquiera se atreva a comentar sus infamias contra el proyecto que hoy los venezolanos construimos, sino por su insolente desprecio a las luchas y conquistas del pueblo y al costo político que su despropósito conlleva.

La carga de irrespeto a la figura del Presidente que comprenden los cuestionamientos que desde ese sector se hacen, unos de manera soterrada otros de manera más abierta, amén de la carga de inexactitudes y manipulaciones sobre la acción del gobierno, justo en el momento en que la derecha concentra todo sus ataques en la solicitud de renuncia del primer mandatario nacional, no persigue corrección alguna de orientación en las políticas del Estado, como tanto piden de la boca para afuera (o de las teclas para afuera) sino la ingobernabilidad y la desestabilización para demostrar sus argumentos y medir su supuesto peso político frente al gobierno. La búsqueda de la profecía autocumplida y la satisfacción de la soberbia.

Es el viejo modo de ser revolucionario que prevaleció en el pasado, caracterizado por el afán divisionista y la arrogancia academicista de los que habló con perfecta precisión el presidente Maduro en Maracay.

El revolucionario del hoy ya no es esa entelequia de las glorias frustradas que por esas mismas inconsecuencias jamás ayudaron al pueblo a alcanzar la victoria, sino el chavista patriota que el Comandante Chávez formó a partir de una avanzada concepción humanista y profundamente amorosa como la que profesa y constituye hoy la base militante de la revolución bolivariana.

Quienes arriman la brasa a la sardina de la derecha buscando imponer sus razones, más que revolucionarios son irresponsables.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s