El golpe contra Dilma desnuda al Capital (por Julio Escalona)

Por: Julio Escalona

El capital ha entrado en un proceso de degeneración moral: es su crisis terminal

La crisis del capital es global. Ya no puede esgrimir razón alguna que lo sustente. La civilización que se levantó estimulada por el capital ha llevado hasta el extremo los valores y la cultura materialistas, que hoy se resumen en una cultura de la muerte, de la guerra, la violencia y el crimen generalizado. En cualquier lugar del mundo donde estalle la violencia, detrás, asumiendo muchas máscaras, está el Capital.

La crisis de la civilización materialista que se desarrolla hoy en el mundo, señala directamente al capital. La revolución espiritualista que trabaja para construir una civilización fundada en la solidaridad, la paz, la fraternidad, la justicia, la erradicación de la pobreza y el hambre (material y espiritual), se enfrenta a todas las culturas materialistas. Detrás de ellas está la cultura individualista, la competencia desenfrenada, en fin, la cultura del mercado trasnacional, que se sostiene sobre la base de la industria de armamentos, la industria farmacéutica, la producción transgénica, la ciencia y tecnología para la generación de armas de destrucción masiva, la destrucción de la naturaleza y de la humanidad.

Los movimientos migratorios que han tenido como epicentro el mar Mediterráneo, constituyen crímenes de lesa humanidad, en los cuales la responsabilidad de las potencias occidentales está claramente demostrada.

La guerra en Afganistán, Irak, Libia, Siria y en varios países africanos; el derrocamiento de presidentes en diversos lugares del mundo, en particular en América Latina, como el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras, de Fernando Lugo en Paraguay, de Hugo Chávez en Venezuela (por breve tiempo); el reciente golpe de Estado contra Dilma Rouseff en Brasil, la desestabilización contra Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, etc. y los sufrimientos, asesinatos, el hambre, que se desarrollan por el mundo, incluidos los actos terroristas, tienen al capital como última razón. El terrorismo contemporáneo, como se puede demostrar de manera fehaciente, es una creación del capital. Ha creado un enemigo para justificar el terrorismo de Estado.

No se trata de simples frases anticapitalistas. El discurso anticapitalista lo está escribiendo hoy con sus acciones criminales, el propio capital. Los argumentos contra el capital los está construyendo cotidianamente el capital.

Se van borrando prejuicios entre socialismo y religión

Hay hoy en el mundo un movimiento para el encuentro entre socialismo, ecología, democracia, humanismo, que va teniendo como uno de los espacios de encuentro, la religión y valores espirituales esenciales, que convive con el ateísmo en la medida que importantes corrientes ateas se identifican con la solidaridad, la lucha contra el individualismo, el egoísmo y algunos de sus resultados como la guerra y la violencia generalizadas.

Por otra parte, amplias corrientes socialistas se vinculan a tendencias religiosas y se borran prejuicios religiosos contra el socialismo y las religiones van dejando de ser consideras por los socialistas como opio del pueblo.

Es propio de estos tiempos un encuentro entre corrientes espiritualistas y corrientes socialistas, en la medida que se van dejando de lado viejos prejuicios y la relación se va fundando más en el hacer cotidiano, en el encuentro acompañando a la gente.

La profunda crisis que viven la humanidad y el planeta hoy está uniendo el humanismo socialista y el humanismo religioso

Varios de los más importantes líderes religiosos del mundo están abriendo estas compuertas. Entre ellos está el Papá Francisco. No es hacia la socialdemocracia hacia donde debe mirar el socialismo. Hay una pléyade de movimientos sociales que a partir de la fe en Dios y las enseñanzas espiritualistas, están tratando de construir el paraíso en la tierra.

Pero también lo dice el himno de La Internacional:

“El hombre del hombre es hermano

derechos iguales tendrán

la Tierra será el paraíso,

patria de la Humanidad.”

El mandato de enseñanzas espirituales profundas es construir el paraíso en la tierra, un mundo sólo de personas felices. Es decir, hay un espacio de confluencias grande y promisorio. (La Internacional, por la época en la que fue escrita habla sólo de “el hombre”. Hoy sabemos que se trata de la mujer y el hombre).

Los socialismos cada vez más están convencidos de que la construcción de una nueva sociedad es a través de la paz. Sin guerras, sin ninguna clase de violencia. Las religiones también se han empeñado en esto. La justicia, la erradicación de la pobreza material, moral y espiritual es otro objetivo común. Está en juego la consecuencia en la práctica con estos principios. Como sabemos, eso no se resuelve en debates filosóficos o teológicos. Se resuelve en la práctica poniendo a prueba las palabras que se dicen.

Y si creemos en la democracia, debe haber plena libertad para las corrientes ateas. La prueba de fuego está en la práctica común de la justicia, la paz, la no violencia, en fin, la construcción del paraíso en la tierra sin explotadores ni explotados. El trabajo libre de la esclavitud será la fuente de toda riqueza, material y espiritual.

Esta es una forma de repolarizar y repolitizar, temas claves para rescatar al proceso bolivariano del burocratismo, la corrupción y el pragmatismo sin principios.

Las principales fuentes de acumulación de capital son abiertamente inmorales

El capital ha entrado en un proceso de degeneración moral. Sus principales fuentes de acumulación son el narcotráfico, el tráfico de personas, de órganos, de sangre humana, de armas, la industria bélica, la farmacéutica, la minería, el fracking… las guerras. Parte de esa acumulación fluye a través de los paraísos fiscales y de ahí a los grandes bancos. Para legitimar esa acumulación fraudulenta, mafiosa y violenta, el capital mundial dio un golpe de Estado contra la humanidad, la democracia, los derechos humanos y la paz. Ese golpe de Estado se legitimó con el atentado contra las torres gemelas el 11 de septiembre de 2011, apoyado por la CIA, que le dio “justificación” a las leyes antiterroristas.

Dichas leyes legalizaron la tortura, las cárceles clandestinas, las detenciones sin respeto al debido proceso, las “desapariciones”, el espionaje y el irrespeto a la privacidad, entre otras graves violaciones.

Sobre esa base y el dominio del capital financiero se ha montado un sistema político de dominación, que representa la peor dictadura que la humanidad haya conocido.

La geopolítica y la recolonización de la región latinocaribeña

En la geopolítica mundial el capital para recuperarse necesita recolonizar la región latinocaribeña, lo que explica la ofensiva contra los países soberanos. El objetivo principal es aislar a Venezuela. Por eso la operación contra Argentina y Dilma (Brasil).

La geopolítica imperial es para garantizar la dominación, el control de las riquezas naturales y la esclavización de la población, tratar de ganar la competencia con Rusia y China, los Brics… Por eso se procede sin vergüenza alguna, con la mayor impunidad e ilegalidad desatando una guerra no convencional donde la guerra mediática, la guerra psicológica, la cibernética, la robótica, la guerra por el control del cerebro, la destrucción de imaginarios y la recreación de otros, competitivos, individualistas, violentos, que vaya sustituyendo los imaginarios y conductas solidarias.

En el caso de Dilma no hay una acusación específica contra ella. Una coalición de la inmoralidad es quien acusa a Dilma. Hasta The Economist, periódico inglés vinculado al capital internacional dice: “en ausencia de prueba de la criminalidad, la acusación es injustificada” y “parece un pretexto para expulsar a un presidente impopular (SIC)” Pero también The Ecomist pone en evidencia el carácter corrupto de los acusadores y señala que Bruno Araújo, decisivo en la votación, está “implicado por un documento que indica que puede haber recibido fondos ilegales”.

El País, España (17-4), señala que Eduardo Cunha, presidente de la cámara de diputados está acusado por el Fiscal General, ante el Tribunal Federal por poseer millones de dólares en bancos suizos. Ese tribunal debería suspenderlo de inmediato. No lo hace para no debilitar la acción parlamentaria contra Dilma, pese a que en las encuestas el 95% se pronuncia a favor del juzgamiento de Cunha. Ese mismo tribunal aplazó la decisión sobre si Lula podía ser nombrado ministro para después de la decisión sobre la eventual destitución de Dilma, lo que la debilitó. Otro juez autorizó la publicación de pinchazos telefónicos a Lula y Dilma antes de la toma de posesión de Lula como ministro y en plena amenaza del juicio parlamentario contra Dilma.

En Brasil está pendiente un paquete neoliberal: Dilma debe ser destituida, para alinear a Brasil con Argentina, golpear a Unasur y la Celac, aislar a Venezuela y facilitar el derrocamiento del presidente Maduro, que es la orden dada por Obama. Los que votaron contra Dilma en este momento están en Washington rindiendo cuenta y recibiendo nuevas instrucciones.

En Venezuela la invasión avanza. Hay centenares de paramilitares que han tomado control territorial desarrollando redes de microcréditos, micronarcotráfico, sicariato diario, un clima de violencia e inseguridad ¿Intervendrán fuerzas militares de EEUU de manera directa? Ello depende de factores políticos y diplomáticos y de la necesidad de EEUU de realizar una intervención sin depender sólo de testaferros. Lo que no hay duda es que quien dirige y coordina la intervención política, diplomática, mediática, psicológica, logística, etc. es EEUU en nombre del capital internacional.

El desafío de las colas continúa. El bachaqueo, la corrupción que se manifiesta en ellas, están provocando dramas familiares y ciudadanos que sectores de pobladores ya no toleran. El presidente no puede dar esta lucha solo, necesita al poder popular.

El Congreso de la Patria y la posibilidad de marchar hacia la democracia directa

Eso está dicho claramente en los discursos y orientaciones planteadas por el presidente Maduro. Está claramente dicha la necesidad de impulsar la rebelión del poder constituyente, el poder originario, el pueblo. La renovación de la dirección de las organizaciones políticas que han estado al frente del proceso bolivariano.

El presidente Maduro ha abierto el camino. Ahora depende del chavismo que por distintos lugares del país se va declarando en rebelión y en solidaridad plena con el presidente Maduro.

Hay planes para derrocar al presidente Maduro en medio de crímenes, desestabilización y conspiración. Estar alertas es poco. La conspiración avanza aceleradamente.

valencia.ojeda7@gmail.com

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