¿Para qué sirve un gran diálogo nacional?

Por: Alberto Aranguibel B.

A estas alturas de la peor crisis económica que jamás haya experimentado el país, ya la mayoría de los actores económicos (si no todos) deberían tener perfectamente claros los aspectos más relevantes de la misma.

En primer lugar, que la lógica individualista sobre la cual se asienta el modelo neoliberal capitalista es definitivamente contraproducente, en particular para los mismos capitalistas que la promueven.

Si algo ha determinado el desastre inflacionario en el que hoy nos encontramos, es precisamente la idea según la cual el derecho del empresario a hacer con la empresa privada lo que le venga en gana a su buen saber y entender debe ser sagrado, sin que medie en lo más mínimo la ponderación de los efectos perniciosos que tal concepción puede ocasionar al sistema económico en su conjunto.

No existe política alguna emanada del gobierno Revolucionario que determine el alza desmedida de los precios de absolutamente todos los productos y servicios en el país, ya sean importados o producidos en Venezuela.

El argumento de la “falta de divisas” que sostuvo hasta hace poco la empresa privada nacional fue desmantelado plenamente por ellos mismos con la aparición repentina (casi de manera prodigiosa) de toda clase de productos en las estanterías, empezando por aquellos que supuestamente eran imposibles de producir o de importar sin divisas preferenciales, siendo que hoy hay mucho menos ingreso de divisas y, por ende, mucho menos asignación de las mismas, y las condiciones políticas, salvo la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, siguen siendo exactamente las mismas de hace cinco meses.

¿De dónde salen los dólares con los que se adquieren esas mercancías? ¿No será de las cuentas que por años ha acumulado en el exterior ese mismo sector del gran capital? ¿No es ese mismo sector el que establece de manera arbitraria la tasa de cambio para esos dólares de su exclusiva propiedad? ¿No son entonces esos capitalistas quienes están encareciendo a diario la economía nacional?

Solo los empresarios saben hoy con total certeza cuántos de ellos se montaron de lleno en la guerra de la especulación desmedida que desató la vorágine inflacionaria que padece el pueblo, creyendo que el gobierno iba a caer y que por ello no tendría manera de contener la desbandada de la usura a la cual le han sacado el mayor provecho en los últimos meses.

Solo ellos saben cuánto han dañado las posibilidades y oportunidades económicas del propio capitalismo las perversiones alcistas de aquellos que apostaron más a la política golpista que al trabajo por la construcción de una economía productiva, sana y poderosa.

Saben que “guarimba” es sinónimo de improductividad y caída del ingreso. Que las trochas inconstitucionales que proponen los irresponsables improvisadores de oficio que dirigen a la oposición venezolana solo conducen a la pérdida de valiosas oportunidades de desarrollo. Que la violencia, la desestabilización y el terrorismo, solo fortalecen las posibilidades de las grandes corporaciones transnacionales en desmedro del derecho del capital privado venezolano a crecer en nuestro suelo acorde a su esfuerzo.

Saben, como la inmensa mayoría de las venezolanas y los venezolanos, que el modelo revolucionario propuesto por el Comandante Hugo Chávez y continuado por el Presidente Nicolás Maduro, es una fórmula cierta y segura de apertura de posibilidades a las más diversas formas de propiedad, bajo una idea de convivencia perfectamente favorable para todos los sectores de la sociedad, determinada por el humanista principio filosófico de “de cada quién según su capacidad y a cada cual según su necesidad”.

Los empresarios, colmo el resto de las venezolanas y venezolanos, saben hoy que solamente en el ámbito de la paz y la estabilidad es posible pensar en la búsqueda eficaz de medidas que nos ayuden a superar las dificultades, corregir las distorsiones y tomar acciones concretas, muy contundentes, contra los ilícitos y las desviaciones que afectan a nuestra economía.

Que no es abogando por libertades irracionales y desmedidas que ni siquiera existen en el mundo neoliberal como se puede salir de una coyuntura económica tan compleja como la venezolana. Libertades que se pretenden imponer desde la derecha internacional en Venezuela para acabar con toda posibilidad de cohesión y direccionalidad del capital (tanto privado como del Estado), afectando sin lugar a dudas al pueblo y a la empresa privada como ningún otro factor de riesgo en la actualidad.

Hoy sabemos todo eso.

Ha faltado, eso sí, un espacio de encuentro consciente, que no esté signado por la controversia o el interés político, en el cual los distintos actores de la economía nacional puedan sentarse sin recelos ni aprehensiones de ninguna naturaleza a inventariar con transparencia y alto sentido de la responsabilidad con el país, las condiciones reales de la economía (no las inventadas por ningún sector especulador para obtener beneficios fáciles), así como las opciones válidas para corregir las fallas e impulsar el crecimiento armónico del país.

La propuesta la ha planteado la Asamblea Nacional Constituyente esta misma semana, a través de la convocatoria hecha por la Presidenta de ese organismo, doctora Delcy Rodríguez Gómez, a un gran diálogo nacional de todos los sectores de la vida nacional para articular desde ese espacio excepcional acciones conducentes a la superación de las dificultades que agobian hoy a las venezolanas y los venezolanos, no solo en lo económico, sino en lo social y en lo político.

Nada es más oportuno en este momento para todos y cada uno de esos actores esenciales de la economía que sumarse al espíritu constituyentista que recorre la geografía nacional y que genera tantas expectativas de esperanza incluso más allá de nuestras fronteras en virtud del sentido potencialmente reorganizador y transformador de la sociedad que en él subyace.

Tiene la inmensa virtud esta oportunidad de encuentro nacional, de ser el único espacio posible en el que las distintas visiones, corrientes, o incluso ideologías, puedan sentarse en una misma mesa sin que penda sobre ninguno de ellos la espada de Damocles que representan en los escenarios convencionales los riesgos a claudicaciones o concesiones simbólicas de ningún tipo, porque no se trata de un escenario partidista o gubernamental, sino del Parlamento del Pueblo al cual todos y cada uno de esos sectores se deben.

Es la oportunidad de crear con nuestra propia sabia, de común acuerdo y para bien de todas y todos, el bienestar al cual aspiramos, a partir de la revisión descarnada, honesta y profundamente autocrítica, de nuestro comportamiento en el ámbito de la economía, para corregir así lo que deba ser corregido y permitirnos a nosotros mismos salir adelante sin que ello signifique escarnio o retroceso alguno para nadie, sino todo lo contrario en términos de la dignificación y el fortalecimiento de nuestro rol en el entramado económico del país.

La circunstancia actual es difícil. Pero peor aún, infinitamente peor por lo irrecuperable, sería dejar pasar esta oportunidad histórica a la cual nos convoca la Patria.

Atendamos este llamado a fortalecer la paz con el trabajo productivo que reclama el pueblo. No permitamos que se repita nunca más la fracasada historia de los atajos delirantes que los buscadores de riquezas fáciles pretenden imponerle al país a cada rato mediante la desestabilización y la violencia que hasta ahora han sido su única propuesta.

Hagamos de este acontecimiento sin precedentes el punto de partida de la Venezuela potencia que Chávez visualizó y que hoy sabemos con la más entera propiedad y certeza que es perfectamente posible solamente mediante el concurso mayoritario del pueblo.

Así lo demostró la Asamblea Nacional Constituyente el 30 de julio pasado. No le fallemos a este compromiso con la historia.

@SoyAranguibel   

Anuncios

2 comentarios sobre “¿Para qué sirve un gran diálogo nacional?

  1. Estos días, corriendo, buscando, como hacemos los de a pie…medicinas para mi mamá. Ahora resulta que las venden (en las FARMACIAS, cualquiera aquí en Barquisimeto) SIN que esté el PVP marcado. Comos es posible??? Así que cobran lo que les da la GANA. Por ejemplo, NO me quedó mas remedio que pagar X 3 inyectadoras desechables+1 paquete de gasas+1 solución NORMAL para hidratación) NADA MAS Y NADA MENOS que BsF100MIL BOLOS. Estoy MAS que segura que USTEDES NO TIENEN NI IDEA de lo que estamos las/los revolucionari@s X aquí.

    Me gusta

  2. Estos “empresarios” de pacotilla y su alza desmedida de los precios se han hecho daño ellos mismos a futuro PORQUE:
    1.-Ahora consumimos muchísimo menos de alimentos industrializados (harina de maíz precocida en primer lugar) Y AUMENTAMOS EL CONSUMO DE FRUTA FRESCA, TUBÉRCULOS, VERDURAS y a los granos como sustituto de las proteínas.

    2.-A lo anterior, que aunque están caros, huevos de gallina por carne roja y pescado ¡adiós a las roscas que explotan a los pescadores artesanales! Nos vamos directo a la playa a comprar si queremos comprar (moramos en Valencia).

    3.-¿Ropa y zapatos nuevos? PAL CARAJO como en los años 80 mi hermana “hacía” bermudas y franelas con “desarmar” varias prendas y usarlas como molde y comprando tela y una máquina de coser LAS COSTURERAS Y COSTUREROS HACEN EL RESTO ¿recuerdan los zapateros que ponían “tapitas” en los 80? PUES TOMARON LAS CALLES DE NUEVO LOS REMENDONES parando el consumo de zapatos y ropa (en estrictos casos si es necesario hacemos el gasto, pero tiene que ser en última medida).

    4.-El consumo de jabón, detergente, champú ha caído al MÍNIMO NECESARIO Y NOS DIMOS CUENTA ¿POR QUÉ CARAJO GASTÁBAMOS ANTES TANTO? Quedamos así para siempre, compramos y gastamos el mínimo para alivio de nuestros bolsillos y en desmedro de la producción industrial (a futuro si se DECIDEN a producir el aumento de la oferta hará que bajen los precios PERO ENCONTRARÁN A NOSOTROS UNOS CONSUMIDORES QUE NO NECESITAMOS PROPAGANDA NI PUBLICIDAD con modelos que se vacían medio pote de champú en las manos u odontólogos que rellenan el cepillo dental hasta el mango de dentrÍfico).

    Y mejor paro de comentar porque estoy escuchando el #MaratónLinuxero y no quiero bajar la buena vibra.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s