País sin guarimbas

Por: Alberto Aranguibel B.

Impactados por la revelación puesta esta semana en redes sociales por la actriz Norkys Batista, en la que afirma luego de un largo autoexilio mayamero, (como el de mucha gente opositora que jugó a la victimización yéndose del país)  haberse encontrado a su regreso con una Caracas “repuestica“, “bonitica”, muy “arregladita”, los venezolanos (chavistas y antichavistas) fueron presa de un estado de shock emocional nada normal.

La sola afirmación del buen aspecto de la ciudad que la actriz diera a conocer, es ya en sí misma una afrenta para el escuálido promedio, que considera que nada, absolutamente nada positivo del país debe ser reconocido por ellos bajo ningún respecto.

Pero el recurrente uso del diminutivo para referirse al notable cambio que ella acepta haber visto, causa una comprensible indignación entre el chavismo que entiende ese tratativo como una expresión despectiva hacia la cuna del Libertador a la que tanto empeño de embellecimiento le ha puesto el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Ni los unos ni los otros parecieran haberse percatado de lo que encierran en verdad las afirmaciones de la polémica venezolana, que no hace otra cosa que marcar la diferencia entre el país azotado por las guarimbas que había cuando ella se fue y la tranquilidad y la paz que existen cuando no las hay.

Ciertamente la zozobra que genera el carácter incendiario de las guarimbas es definitivamente angustiante. Pero la incertidumbre y la desesperanza son sin lugar a dudas efectos de mayor alcance que impactan la psiquis de todo un país más allá del ámbito de las barricadas terroristas.

Esa incertidumbre y esa desesperanza (creada a conciencia por ellos mismos) fue lo que les hizo pensar a muchos que Venezuela era un país forajido y un Estado fallido invivible.

De ahí que quizás el comentario más agudo, acertado y esclarecido de todos cuantos vimos en las redes sociales referido al “affaire” Batista haya sido el de @ElRatonJodedor, cuando escribía: “He sabido de “personajes” que se fueron de Venezuela cuando la vaina estuvo bien fea y que ahora regresaron y dicen que Caracas está bonita, gente feliz, el país en calma, no hay atracos ni robacelulares como antes, etc. ¿No se habrán preguntado si ese milagro tendrá que ver con que ellos se fueran?

Genial. simplemente, genial.

@SoyAranguibel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s