Capitalismo desleal

Por: Alberto Aranguibel B.

Competencia desleal” es la denominación que se le da en el capitalismo a la estrategia de las empresas, cualquiera sea su naturaleza, que busque desplazar del mercado a sus competidores mediante practicas fraudulentas o de sabotaje reñidas con la lógica de una confrontación sana, justa y equilibrada, basada solamente en la calidad de cada bien o de cada producto.

Competencia desleal es, por ejemplo, que una fábrica de hamburguesas, la fábrica “X”, ponga a circular una campaña mediática supuestamente anónima en la que se diga que las hamburguesas de su competidora, la fábrica “Z”, están vencidas o contaminadas.

O que una fábrica de refrescos lleve a cabo una operación para romper las botellas reutilizables de su competidor, como sucedió hace ya algún tiempo en Venezuela cuando se descubrió que la Pepsi Cola estaba rompiendo sistemáticamente las botellas de la empresa Grapette, una de las bebidas gaseosas con mayor venta en el país por aquel entonces, a la que hizo quebrar por el inmenso costo de aquella pérdida.

Y es competencia desleal, pero a gran escala, lo que a todas luces pareciera ser hasta ahora el trasfondo verdadero de la llamada “Guerra en Ucrania”, en la que los actores principales no son (en términos absolutos) ni Ucrania ni Rusia, sino el inmenso mercado capitalista de Europa y de Asia.

Viéndose el curso que han tomado los acontecimientos mas allá de las fronteras del conflicto propiamente dichas, es decir; habida cuenta del descalabro económico desatado en toda Europa y buena parte del resto del mundo con las medidas sancionatorias decretadas por la Unión Europea contra Rusia, es cada vez más evidente que las razones que ha tenido siempre la OTAN para avanzar de la manera más temeraria e injustificada en su expansión hacia el este es la de ofrecerle al insaciable imperio norteamericano la posibilidad de expandir el mercado de sus commodities y sus derivados hacia áreas en las que hasta ahora Rusia ha sido el más fuerte competidor en ventas frente a EEUU.

Sacar a Rusia de esos mercados, fundamentalmente los del gas y el trigo, es claramente un objetivo primordial de esa guerra promovida por el imperio a través de su fachada armada, la OTAN, usada por EEUU como sustituto ilegítimo de la ONU para sobreponerse a la normativa del derecho internacional en esas operaciones. Algo que parece más que obvio cuando vemos la inmediatez con la que aparece la costosísima oferta por parte de Estados Unidos apenas se produce la escasez en Europa derivada de la guerra, simultánea al envío de miles de millones en armas a Ucrania para prolongar el conflicto y la escasez de esos productos, bienes y servicios sea cada vez mayor.

Se demuestra así una vez más, como se ha dicho siempre, que el capitalismo es innegablemente un sistema depredador donde la competencia desleal no es una excepción eventual o coyuntural de algún sector aislado, sino una herramienta esencial de sobrevivencia de ese salvaje modelo, sobre todo para imperios como el norteamericano, cuyo derribamiento económico aparece cada vez más inexorable.

@SoyAranguibel

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