La defensa con la que Chacumbele se mató a sí mismo

Por: Alberto Aranguibel B.

En medio de la inmensa conmoción que ha causado en el país la minuciosa presentación de una larga lista de contundentes evidencias presentadas por el Fiscal General de la República referidas al horrendo crimen cometido contra el insigne luchador revolucionario Carlos Lanz por su propia esposa y un grupo de allegados, quizás el más pavoroso asesinato que se haya visto en toda la historia de la criminalidad en el país, aparece a las pocas horas en las redes sociales el llamado que hace la organización ultra derechista Vente Venezuela, agrupación dirigida personalmente por la líder negativa María Corina Machado, implorándole a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que interceda para evitar la detención y sometimiento a la justicia de los sanguinarios criminales señalados en ese atroz asesinato.

Mediante una serie de mensajes dirigidos la instancia internacional denunciando supuestas violaciones de derechos humanos, dicha organización se esmera en dejar muy claro su mas firme rechazo al desempeño no solo de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano, sino al mismísimo Poder Judicial y, por supuesto, a todo lo que tenga que ver con el presidente constitucional de la República, Nicolás Maduro, de quienes denigra con los descalificativos más altisonantes acusándole en todo momento de los peores crímenes y prácticas judiciales, pero sin presentar nunca ni una sola prueba sino, como hacen siempre, una larga lista de presos políticos falsamente elaborada.

Quienes hemos sostenido siempre que en Venezuela no hay presos políticos sino políticos que ha sido puestos tras las rejas por su implicación en delitos comunes, hemos dicho, y lo reiteramos, que esas listas están plagadas de criminales de todo tipo que de ninguna manera pueden ser presentados como políticos.

Asumiendo un melodramático rol de víctimas de una quimérica dictadura, montan un tinglado de alarma internacional por la supuesta violación de derechos que reinaría en el país, tratando así de evadir la necesidad de presentar pruebas de sus infundios, porque en realidad no las tienen.

Las únicas pruebas que aparecen siempre son las que los dejan a ellos en evidencia.

La más irrefutable de todas es la defensa a ultranza que hoy hacen de esos pavorosos criminales que asesinaron a Lanz.

Se matan ellos solitos sin necesidad de que nadie los ayude, como Chacumbele.

@SoyAranguibel

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s