El viejo camuflaje de la derecha y el discurso de un presidente verdaderamente revolucionario

– Publicado en el Correo del Orinoco el lunes 18 de enero de 2016 –

Por: Alberto Aranguibel B.

La democracia deja de funcionar cuando la gente siente que el sistema está al servicio de los ricos, de los poderosos, o de algún interés específico” Barack Obama

En la modesta tumba de Carlos Marx en el cementerio de Highgate, en la ciudad de Londres, los huesos del creador del socialismo científico tal como lo conocemos hoy deben haber estallado entre una polvareda de células petrificadas y desvencijados ropajes sepulcrales, en el instante mismo en que la betancuriana voz del secretario general de Acción Democrática tronaba amenazadora en la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, proclamando: “Yo no soy neoliberal… ¡Y tengo obra escrita!”.

Sin permitir ni un instante la necesaria recuperación del aliento de la concurrencia y del mundo entero que presenciaba estupefacto por radio y televisión el desafuero del veterano parlamentario luego del mensaje a la nación ofrecido por el primer mandatario, Nicolás Maduro Moros, Ramos Allup (completamente de polizón en la cadena nacional presidencial) remataba su pueril perorata de tartamuda y nerviosa pero divertida egolatría con el apotegma “¡Obra escrita que muchos académicos de izquierda consultan!”

Apenas cuatro días antes, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica (y máximo exponente del neoliberalismo en el mundo) presentaba su saludo anual al congreso de esa nación, en el que exponía a cabalidad la que perfectamente pudiera denominarse la doctrina Obama de la impudicia y el caradurismo, apoyada en el mismo recurso al que apela el presidente de la Asamblea Nacional de usar un esquema discursivo de izquierda que le permita lograr algún nivel de credibilidad y resonancia entre la audiencia.

Atónita, la humanidad escuchó en boca del primer presidente negro del imperio norteamericano, la grotesca arrogancia de un emperador insolente y desalmado como nunca antes ha conocido la humanidad. A las desconcertantes preguntas de tono claramente socialistoides con las que iniciaba su discurso (“¿Cómo le damos a cada uno una posibilidad justa de tener oportunidades y seguridad en esta nueva economía?¿Cómo haremos para que la tecnología juegue a nuestro favor y no en nuestra contra, especialmente cuando se trata de resolver los desafíos más urgentes como el cambio climático?¿Cómo haremos para garantizar la seguridad de Estados Unidos y liderar el mundo sin convertirnos en la policía mundial? Y por último, ¿Cómo haremos para que nuestra política refleje nuestras mejores virtudes en vez de nuestros peores defectos?”) el mismo mandatario respondía sin ambages de ninguna naturaleza cosas como: “En la economía global, las empresas pueden radicarse en cualquier lugar y están sujetas a una competencia más dura. Como consecuencia, los trabajadores tienen menos influencia para conseguir aumentos de sueldo. Las compañías tienen menos lealtad hacia sus comunidades. Y los ingresos y la riqueza se concentran cada vez más en las capas más altas de la sociedad. Debemos procurar que los trabajadores sean accionistas de las empresas.”

En franco reconocimiento del fracaso del capitalismo, Obama no tiene escrúpulo alguno en afirmar que “A una familia trabajadora se le ha hecho más difícil salir de la pobreza, se le ha hecho más difícil a los jóvenes comenzar sus carreras y más duro para los trabajadores poder jubilarse cuando lo desean.” Exactamente igual a lo dicho por Hugo Chávez durante más de quince años y por lo cual fue proscrito por el imperio hasta conducirle al deceso.

Una tras otra, las consignas de inspiración eminentemente comunistas salpicaban a la incrédula audiencia que no comprendía cómo el más poderoso hombre del imperio más neoliberal de la historia se atrevía a retar al capitalismo con enunciados como “Tenemos que hacer que la universidad sea asequible para todos los estadounidenses. Porque ningún estudiante que trabaje duro debería estar endeudado.” ¿Qué habrá pasado en ese instante por la mente del expresidente de Chile, Sebastián Piñera, que a tanto estudiante reprimió por muchísimo menos que eso?

Con un cinismo sin precedentes en la historia, Obama invita a “sacar el dinero de la política”, pero no explica qué pasará entonces con el descomunal presupuesto armamentista del que él mismo se jacta (“Gastamos más en nuestras fuerzas militares que las siguientes ocho naciones juntas. Nuestras tropas son las mejores fuerzas de combate de la historia del mundo”) ni cómo va a hacer para sostener su política exterior injerencista sin el financiamiento cada vez más cuantioso que su Departamento de Estado hace en desestabilización de gobiernos y regímenes a lo largo y ancho del planeta a través de organismos como la NED y la USAID, por citar solo dos de los más importantes.

El farsante se desgañita en esa misma comparecencia ante el congreso con una delirante exaltación de la guerra y del uso dispendioso de ese presupuesto militar, incluso sin autorización de los senadores y representantes, porque en definitiva su naturaleza imperialista no puede ocultarse. “Estamos entrenando, armando y apoyando a las fuerzas que poco a poco están reclamando territorios en Irak y en Siria […] el pueblo estadounidense debería saber que con o sin la intervención del Congreso, ISIS aprenderá las mismas lecciones que los terroristas que vinieron antes que ellos. Si dudan del compromiso de Estados Unidos —o del mío— para vigilar que se haga justicia pregunten a Osama bin Laden.” El rey Felipe II solía decir que “En España nunca se pone el sol” para referirse a la extensión de su imperio, que en su mayor auge llegó a abarcar hasta los cinco continentes, expresando su poderío con dignidad y estatura pero sin la repulsiva soberbia y la insolente desfachatez del demagogo de la Casa Blanca.

A través del engaño y la usurpación es como la derecha ha pretendido captar el favor del pueblo. En ello la demagogia no es un simple recurso discursivo sino un vulgar camuflaje.

El presidente Maduro lo sabe y por eso lo advirtió en su mensaje al país esta semana, al atajar la previsible cantinela del diputado Ramos y el desatino de toda la bancada opositora que pretende hoy asaltar las conquistas revolucionarias con malabarismos legislativos de seducción mercadotécnica, cuando denunciaba la estrategia de recomposición del discurso de la reacción en Latinoamérica (a la que le reconoce con gallardía que ha tomado un nuevo aire), en los mismos términos en que lo hizo el Comandante Chávez, quien alertó en todo momento sobre la impostura de una oposición inmoral y sin escrúpulos que de manera calculada ofrecía el relanzamiento de las Misiones y el logro del bienestar social alcanzado en revolución como una promesa del modelo neoliberal hacia los pobres, en un claro intento de esconder tras el sofisma del lenguaje izquierdoso la perversión del capitalismo.

Llamar a la paz verdadera (que no la “pax romana”, como dice Ramos) no es concebible sin justicia social ni invocando a los ejércitos para acabar con naciones y civilizaciones enteras que no se arrodillen a los designios de los imperios.

Llamar a la paz es hacer lo que ha hecho el actual gobierno desde el primer día, convocando al país a una auténtica cruzada en pro de la concordia y la armonía entre los venezolanos, sin intervencionismos ni guerras mediáticas o corporativas de por medio que promuevan el odio o el estallido social, y sin falsos discursos populistas que reivindiquen politiqueramente como suyos los grandes logros revolucionarios de un pueblo al que han agredido y humillado con la mayor indolencia durante tanto tiempo.

Frente a la hipocresía y al oportunismo de la derecha, Maduro enrostra la verdad revolucionaria y persiste sin titubeos en la inflexibilidad del proyecto chavista. Con admirable coraje y sentido autocrítico asume el inmenso reto de las dificultades para dejar clara su persistencia en el proyecto chavista de justicia e igualdad más allá de cualquier circunstancia, enarbolando orgulloso el Plan de la Patria y el compromiso irreductible de su gobierno en función de los pobres.

El hijo de Chávez puede hacerlo con la frente en alto porque, tal como lo ha dicho, no usurpa el discurso de nadie. “Los revolucionarios nos caracterizamos por la objetividad, por la fuerza, el optimismo.”

Es la diferencia entre un modelo humanista, fundamentado en la verdad histórica de los pueblos, y la falsedad y la impostura oportunista de un neoliberalismo mentiroso, desvergonzado y sin pudor.

 

@SoyAranguibel

Anuncios

¡Basta de defensa, Obama!

– Publicado en Últimas Noticias el miércoles 07 de octubre de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

En su discurso ante la septuagésima asamblea general de la ONU, el presidente de los Estados Unidos hizo honor a su chapucero premio Nobel de la Paz, ofreciéndole a las naciones aliadas su más decidido apoyo, incluso con las balas si llegara a hacer falta. “Nunca dudaré en proteger a mi país o a nuestros aliados de forma unilateral o por la fuerza en caso de que sea necesario”, les dijo.

Sin embargo, fustigó el empeño del mundo en la creencia en religiones e ideologías a las que llamó atrasadas y decadentes. A toda noción de soberanía la calificó despiadadamente de “sectaria o tribal” y sin ningún miramiento se colocó él mismo al frente de la lucha por acabar con ellas.

Una lógica verdaderamente absurda no solo por la naturaleza antidemocrática del planteamiento, sino porque el mismo Obama dice en ese discurso a voz en cuello que “Aquellas naciones que persiguen las ideas dan muestras de debilidad”, refiriéndose seguramente a cualquier otra nación del planeta menos a Estados Unidos donde la justicia mantiene en cautiverio a un luchador social puertorriqueño como Raúl López Rivera, preso en ese país desde hace más de treinta años por expresar su deseo de independencia para su pueblo.

Apenas a una semana de ese cínico discurso ante las naciones del mundo, los bombarderos norteamericanos destruyen “por equivocación” un hospital en la ciudad afgana de Kunduz, con el horrendo saldo de al menos dos decenas de muertos y una treintena de heridos de gravedad, amén de los incuantificables daños materiales que el ataque causó.

Como siempre, las bombas caen donde no tienen que caer y las víctimas son seres humanos inocentes que nada tienen que ver con la injusticia de las guerras desatadas por el imperio a su más arbitrario antojo.

También como siempre, el único castigo es una impúdica disculpa diplomática ofrecida por el presidente norteamericano o por sus voceros del Departamento de Estado. Se trata de eventos que Obama justifica en nombre de su seguridad y la de sus aliados, elevando a cuatro las veces que ha pedido disculpas este año por las muertes “accidentales” que sus marines causan en el mundo.

Pero no son disculpas lo que el mundo quiere. Sino que, si así va a ser la defensa de la libertad, mejor será… ¡que no la defienda más!

 

@SoyAranguibel

¿Por qué los imperios sí pueden drogarse?

– Publicado en el Correo del Orinoco el lunes 01 de junio de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

«Todos los desgraciados que están a favor de legalizar la marihuana son judíos»
Richard M. Nixon

El actual presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, no ha tenido jamás vergüenza en declararse consumidor de marihuana, al extremo de ser objeto de invitaciones de ciudadanos que le ofrecen droga en sus apariciones públicas, como le sucedió en la ciudad de Denver durante una gira en 2014 cuando rompiendo el protocolo de seguridad ingresó en un bar y lo primero que hizo uno de los parroquianos ahí presentes fue invitarle a compartir su pucho de marihuana diciéndole “¿Quieres un toque, amigo?”, tal como lo muestra el video que Manton89 montó en Instagram.

Obama ha reconocido en varias oportunidades que durante su juventud fue no solo consumidor, como lo fue también el expresidente Bill Clinton, sino que a diferencia de este, el actual mandatario integró durante años una banda conocida como “Choom Gang”, algo así como “los duros de la yerba”, cuya técnica era la llamada “absorción total” que consiste en la competencia entre el grupo para ver quién aguanta más tiempo sin expulsar el humo de la droga, lo que solían hacer dentro de un vehículo con las ventanas cerradas para evitar el más mínimo desperdicio del mismo.

Según el libro “Barack Obama: The Story” del premio Pulitzer 1993 David Maraniss, Barry (como le decían en Hawái a Barack Obama) no solo era integrante del grupo sino que era considerado el líder del mismo. “«Cuando estabas con Barry y sus colegas, si exhalabas un preciado pakalolo (jerga de Hawái para referirse a la marihuana) en lugar de absorberlo complemente en tus pulmones, se te imponía un castigo y tu turno era saltado hasta que el porro daba la vuelta», dice Maraniss en su libro publicado en 2012.

Sin embargo, en un país que se erige a sí mismo desde hace casi un siglo en el policía antinarcóticos del planeta, el que su presidente sea un connotado ex marihuanero no es para nada alarmante. La sociedad norteamericana es probablemente la más familiarizada con el fenómeno de las drogas, no nada más porque es la que mayor población de consumidores tiene, sino porque como nación es la que más promueve el desarrollo de la producción y distribución de narcóticos en el mundo entero. Pero, como imperio que es, no está dispuesto a aceptar que el gigantesco negocio que representa la droga caiga en manos de otros y de ahí su hipócrita combate al narcotráfico.

El 10 de diciembre de 2013 el congreso del Uruguay aprobaba un Ley que legalizaba la producción, comercialización y tenencia de la marihuana, convirtiéndose en el primer país del mundo en legalizarla. La aprobación es el resultado de una tendencia general de las sociedades modernas que abogan cada vez con más fuerza por la despenalización del consumo de esta droga en particular, aduciendo por una parte el derecho de las personas a una libertad plena y por la otra la función medicinal de la yerba.

El mismo Barack Obama hace recientemente una clara distinción al respecto, en declaración a la prestigiosa revista New Yorker en enero de 2014, cuando le dice al periodista David Remnick que “la marihuana no es más dañina que el alcohol”.

Aún cuando en la mayoría de las naciones las drogas son por lo general penalizadas, su consumo suele ser tratado con mayor tolerancia a partir del avance que han tenido las luchas de grupos que abogan por la legalización del cannabis, como la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de la Marihuana (NORML, por sus siglas en ingles), con sede en varios países en los que la defensa de los consumidores es una cultura muy arraigada, por lo cual esta asociación vio la necesidad de defender igualmente los derechos de los consumidores de cannabis.

Un enorme vacío legal hace que tal contradicción sea hasta ahora insuperable; ¿cómo permitir el consumo si al mismo tiempo se penaliza al proveedor? El imperio norteamericano ha encontrado una fórmula prodigiosa para ello. No se penaliza a todos los narcotraficantes, sino a los que al imperio le conviene perseguir.

El consumidor es otra cosa. A él se le persigue pero hasta cierto punto. No porque atente contra la sociedad, sino porque el consumidor es parte esencial de un fabuloso mercado donde el dinero no es intangible sino real.

La ilegalización del alcohol en los Estados Unidos entre 1920 y 1933, por ejemplo, fue considerada una de las más grandes violaciones a la libertad que se haya perpetrado en esa nación en toda su historia, pero también (por esa misma razón) uno de los más lucrativos negocios llevados a cabo en tiempos de severa recesión económica.

En ambas prohibiciones, la del alcohol y la de las drogas, la represión a la población estuvo determinada siempre por la necesidad de incrementar el flujo de presos hacia las cárceles privadas (más de un millón por causas del consumo o tráfico de drogas, en su mayoría afrodescendientes pobres), así como de elevar el precio de dichos productos ilícitos en las calles.

De ahí que la saña contra el narcotráfico de la que hace gala hoy Estados Unidos no es sino una fachada para todo un andamiaje económico cuyos capitales son los más redituables que existen hoy en día en el mercado financiero mundial, en virtud de ser capitales libres de pasivos contables, costos financieros y de cargas impositivas.

La presidenta de Argentina Cristina Fernández se lo espetó sin tapujos al primer mandatario norteamericano en la VII Cumbre las Américas, realizada recientemente en Panamá, cuando le dijo: “Y también hay que hablar del financiamiento del narcotráfico, porque en los países productores, cuando sale la sustancia tóxica, vale 2.000 dólares, pero, por ejemplo, llega a Chicago y vale 40.000. Entonces, deberíamos abordar y deberían abordar fundamentalmente los países que más consumen droga este problema y, fundamentalmente también, el nudo de la cuestión, el financiamiento. ¿En dónde se lava el dinero del narcotráfico? ¿En los bancos de los países que la producen o en los bancos de los países desarrollados y los paraísos fiscales que pertenecen a los países desarrollados? No seamos cínicos, no seamos cínicos…”

Ese cinismo es exactamente el que impuso como norma los Estados Unidos en su accionar contra el narcotráfico desde 1930, cuando creó el Federal Bureau of Narcotics para supuestamente frenar el consumo de marihuana, a la vez que estimulaba la producción y el tráfico de estupefacientes en el mundo entero por razones de naturaleza estrictamente geopolítica y financiera. O lo que pretendió Richard Nixon cuando desaprobaba el informe de la Comisión Shafer en 1972 (que recomendaba legalizar el consumo y venta de marihuana en el país) mientras que en el sur del Asia los soldados norteamericanos se erigían en los más grandes narcotraficantes de su tiempo.

El revelador artículo de Peter Dale Scott, “El opio, la CIA y la administración Karzai”, publicado en la Red Voltaire en 2010, da cuenta de las implicaciones de la CIA a través del tiempo en el surgimiento y desarrollo de los más grandes mercados de narcóticos hoy en día en el mundo. En dicho artículo el autor refiere con total exactitud cómo los cultivos de precursores de drogas se incrementan en aquellos países donde hace presencia militar los Estados Unidos, como Afganistán, Colombia, Paquistán y México, tal como lo denunciara esta misma semana en rueda de prensa el Director de la Oficina Nacional Antidrogas del gobierno bolivariano, Irwin José Ascanio Escalona, quien señaló además que solamente en Estados Unidos se lavan alrededor de unos 400 mil millones de dólares al año provenientes del narcotráfico.

Sostiene Dale Scott que “La primera realidad es que la creciente implicación de la CIA y su responsabilidad en el tráfico mundial de droga es un tema tabú en los círculos políticos, campañas electorales y medios masivos de difusión. Y quienes han tratado de romper ese silencio, como el periodista Gary Webb, han visto sus carreras destruidas.”

El autor, que hace a la vez referencia a un artículo de Alfred McCoy publicado ese mismo año en el TomDispatch, afirma que la OTAN elimina plantíos de amapola que cultivan los opositores en Afganistán y protege los de sus aliados. Y cierra con una frase de McCoy: «El opio surgió como fuerza estratégica en el medio político afgano durante la guerra secreta de la CIA contra los soviéticos» esa guerra «fue el catalizador que transformó la frontera pakistano-afgana en la más importante región productora del mundo».

El Comandante Chávez lo resumió en una frase luminosa: “El imperialismo no lucha contra las drogas sino que las administra”, dijo.

Por eso acusan sin ningún pudor (y sin ninguna prueba) a quienes jamás han tenido que ver con drogas, como nuestros líderes revolucionarios, aún cuando ellos tienen como presidentes a verdaderos marihuaneros confesos como Obama.

@SoyAranguibel

Libertad: ¿Logro social o estrategia imperial?

– Publicado el 19 de enero de 2015 en el Correo del Orinoco –

Por: Alberto Aranguibel B.

“Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época”
Carlos Marx

Un prestigioso editor venezolano de orientación derechista cuelga recientemente en su muro de Facebook un infamante comentario contra el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, referido al rechazo de la esposa del dirigente político Leopoldo López, preso por incitación a hechos terroristas que causaron la muerte de 43 venezolanos en 2014, a la propuesta de canje de su esposo por el independentista puertorriqueño Oscar López Rivera detenido injustamente desde hace más de tres décadas en una prisión norteamericana, formulada por el primer mandatario venezolano al presidente de los Estados Unidos.

En el comentario, el editor afirma que “Maduro actúa en esto como cualquier miembro de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) él cree que los presos o secuestrados se intercambian”.

El infeliz insulto, expresado apenas a días del histórico discurso en el que Barack Obama reconoce el fracaso del bloqueo por más de medio siglo contra Cuba y en el cual resaltó muy particularmente el cambio de prisioneros como muestra de buena fe entre los dos países, deja ver con perfecta claridad un obvio desconocimiento del Derecho Internacional Humanitario (que instituye el intercambio de prisioneros como un instrumento de negociación entre las naciones), además de un profundo desprecio por la historia.

Tal como sostiene un estudio llevado a cabo en 2011 por la Universidad de Alcalá de Henares, la batalla de Kadesh fue una de las primeras que terminó en tablas y “con unas pérdidas tan grandes para ambos contendientes que los respectivos monarcas se vieron obligados a firmar el primer tratado internacional del que tenemos noticia y en el que, entre otras cláusulas, se establecía el intercambio de prisioneros por ambas partes.” (1)

Desde entonces y hasta nuestros días, los acuerdos entre las naciones en pugna comprendieron siempre la figura del intercambio de prisioneros, o incluso la deportación (como ha hecho, por ejemplo, Colombia desde hace décadas con sus connacionales incursos en delitos de narcotráfico) como un logro de la civilización.

La intención evidente del editor es tergiversar el espíritu y la letra de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece la facultad del presidente de la República para el otorgamiento de indultos, lo que no implica en modo alguno autoridad para ordenar encarcelamiento contra nadie, sino la potestad para decretar su eventual liberación bajo determinadas condiciones ajustadas a Derecho una vez cumplidos ciertos requisitos de Ley.

Pero quizás lo que más resalte en la vergonzosa lógica que deja entrever con su sesgado comentario (si el intercambio lo propone Obama está bien, si lo hace Maduro es terrorismo) es la rastrera orientación pro imperialista que el discurso de las corporaciones mediáticas de la derecha tiene hoy como eje medular para tratar de imponerle a la sociedad a como dé lugar el ideario neoliberal burgués que promueve los Estados Unidos con base en una particular concepción de libertad que coloca los intereses geoestratégicos del imperio por encima de la noción de soberanía y de autodeterminación de las naciones.

Bajo ese esquema el imperio norteamericano ha logrado avanzar a lo largo de todo lo que va de siglo XXI mediante violaciones flagrantes al derecho internacional, justificadas siempre con el chantaje del antiterrorismo como argumento para la guerra preventiva extraterritorial con la cual azota al planeta. Con ella persigue establecer que Estados Unidos podrá asegurar su integridad solamente asegurando su control pleno e irrestricto sobre el mundo, en virtud de lo cual sus derechos como nación deberán ser siempre colocados por encima de los derechos de las demás naciones. Solo así estará garantizada la libertad.

De ahí la reactivación por parte de Estados Unidos de un organismo tan extemporáneo como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a raíz del inicio de las conflagraciones en los países de la región del Magreb en la llamada “primavera árabe”, que persigue colocar en línea y bajo la subordinación de esa orientación imperialista a las naciones del viejo continente. Ese arcaico organismo, nacido en la post guerra como una plataforma de coordinación militar de los “aliados” frente al desaparecido Pacto de Varsovia, no tiene hoy ningún otro sentido ni justificación que no sea el de servir como herramienta de carpintería a los intereses de dominación planetaria de EEUU. Las injustificadas y prepotentes sanciones a Rusia, la constante acusación contra Corea del Norte y el recurrente ataque a China por su crecimiento económico, forman parte del escenario ajustado al nuevo orden que persigue imponer el imperio usando los mecanismos de la cooperación internacional, orientados en principio a la lucha contra un flagelo que él mismo genera con el arbitrario movimiento de sus piezas en el tablero del control mundial que le obsesiona.

Los monstruos que de esa obsesión surgen en forma de sectas religiosas y pseudo religiosas que proliferan hoy en el mundo árabe gracias a la irracional vocación injerencista de los EEUU, sirven no solo para la destrucción y el crimen en nombre de la irracionalidad, como se puso en evidencia en París las últimas semanas, sino que operan como una poderosa plataforma para el posicionamiento del discurso de la alienación que presenta a esa nueva modalidad de democracia neoliberal regida por la sumisión a los intereses de las corporaciones norteamericanas y su sed de dominación.

Sobre esos atentados terroristas supuestamente perpetrados por el Estado Islámico en la capital francesa, Thierry Meyssan ha reflexionado en su columna de la Red Voltaire esta semana. Su análisis, vertido en dos entregas (2) lo fundamenta en la cantidad de sin sentidos que él encuentra en las versiones tanto oficiales como de prensa que hasta ahora han podido conocerse al respecto. Su preocupación fundamental es ¿quién en realidad está detrás de los atentados? La serie de interrogantes que motiva el particular manejo político y el tratamiento mediático de este asunto no es como para despacharlo como un acontecimiento noticioso más, aislado ni sin trasfondo. La segunda intencionalidad pareciera ser más que evidente.

Por una parte, las inconsistencias del comportamiento de los atacantes con lo que profesa y suele llevar a cabo el islamismo como acciones. Luego la sorprendente, inusual e inmediata movilización de media centena de mandatarios para expresar unidos su repudio a los atentados, en forma personal y bajo un mismo signo, tal como no se hizo ni siquiera cuando murieron más de tres mil personas bajo el concreto de las torres del World Trade Center en Nueva York en 2001, en el que supuestamente sería el mayor ataque de esa naturaleza en la historia. Amén de la insolencia que representa para el mundo ese desfile de redomados genocidas manifestándose en contra del terrorismo.

El Senador Paul Craig Roberts del congreso norteamericano, ha impactado a la opinión pública mundial con sus afirmaciones sobre la posibilidad de que, tanto los ataques a las torres gemelas en 2001 como los acaecidos en París las dos últimas semanas, pudieran ser producto de “operaciones de bandera falsa” llevadas a cabo por el FBI y la CIA.

Finalmente, la increíble (y probabilísticamente casi imposible) similitud con la que los medios, en particular los españoles, titularon desde el día siguiente de los atentados destacando lo que como noticia debió haberse remitido a un segundo o incluso un tercer orden de ideas, como lo es en ese contexto el tema de la libertad, ya ni siquiera de expresión como podría caber sino en su sentido más amplio y abstracto.

Todos esos medios, casi sin excepción, se centraron en la palabra “libertad” que desde un punto de vista estrictamente periodístico es correcto usar frente al riesgo o el padecimiento de alguna feroz dictadura. Nada que ver con la verdadera noticia de aquel día como eran los actos terroristas, o en todo caso el terrorismo. Como si les hubiesen trazado una línea infranqueable, titularon exactamente en los mismos términos del mensaje que ofreció el día anterior el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en el que rechazaba (en francés) los ataques convocando al mundo a luchar por la libertad.

¿De cuál libertad hablamos?

@SoyAranguibel

Fuentes:

1) Calderón y Díaz. El Rescate De Prisioneros y Cautivos Durante La Edad Media Hispánica. Aproximación A Su Estudio / Universidad de Henares, 2011, 10

2) voltairenet.org

desdelaplaza.com: ¿Cuál es el impacto real de las sanciones promulgadas por Obama?

– Publicado el 19 de diciembre de 2014 en DesdeLaPlaza.com –

Por: Ernesto Navarro / desdelaplaza.com

Estados Unidos, difundió una ley que sanciona a funcionarios venezolanos acusados -estiman ellos- de violar derechos humanos.

Las medidas incluyen:

-Suspensión de visas

-Congelamiento de activos en territorio estadounidense pertenecientes a los funcionarios objetos de la ley.

Hasta ahora sólo ha habido una tanda de pronunciamientos mediáticos de ida y vuelta entre Caracas y Washington. Quizá lo más contundente, fue la respuesta del Presidente venezolano en la marcha por los 15 años de aprobada la Constitución bolivariana: “Agarren su visa y se la meten por donde tienen que meterse la visa de los Estados Unidos de Norte América, insolentes imperialistas yanquis”.

El venezolano Alberto Aranguibel (@soyaranguibel), es analista político y columnista de varios medios impresos nacionales. En su opinión esa medida del gobierno de Obama es “eminentemente comunicacional. No es una medida práctica” ya que su objetivo es atacar y golpear, en términos de opinión pública, a líderes de la revolución.

Alberto Aranguibel analista político venezolano.

“No debe extrañarnos que en esa lista aparezcan desde Nicolás para abajo. Eso sólo busca mermar la lealtad al partido, porque resulta difícil o casi imposible verificar si los señalados poseen realmente bienes o dólares. Incluso las autoridades de ése país tampoco facilitan que eso se sepa. Por eso digo que es una acción comunicacional”.

Si alguien lo negase, a nivel de percepción, siempre quedará como una polémica de tu palabra contra la mía.

El periodista argentino Marcos Salgado, corresponsal del canal Hispantv, lo pone más simple aún: son ‘sanciones’ contra particulares, no contra el país.

Trasfondo

Uno de los triunfos indiscutibles del Comandante Hugo Chávez, fue haber construido para Venezuela un importante y sólido prestigio internacional que liberó al país de la careta de la nación del petróleo y las mises.

“Todas esas listas en las que Estados Unidos nos incluye: que si no luchamos contra las drogas, que si los derechos humanos, que si esclavitud o trata de blancas o cualquier vaina que se les ocurra, intentan minar la imagen del país. Ese sería el colchón que necesitarían para eventuales acciones realmente impactantes”.

En opinión de Aranguibel, más allá de Obama, Estados Unidos se encuentra en la encrucijada de resolver temas que lo impactan como nación de cara a los próximos 50 años:

-la energía,

-la estabilidad del dólar

-y el surgimiento de modelos alternativos a capitalismo neoliberal, principal activo político de esa nación.

Con cada enfrentamiento (China, Rusia y ahora Venezuela) Estados Unidos aspira resolver uno de los tres temas fundamentales enumerados por Aranguibel. La polémica alrededor del fracking (por ejemplo), estriba en que los gringos privatizaron todo su potencial petrolero y tienen la imperiosa necesidad de convertirse en una potencia energética.

“Si luego de todas las listas publicadas y las medidas tomadas contra Venezuela, procedieran -por ejemplo- a expropiar Citgo, se mostraría comunicacionalmente como una acción necesaria, pero en el fondo eso les otorgaría una capacidad de refinación y propiedad sobre activos que no poseen en la actualidad”, agrega.

Cuba en medio del juego

Como ya se ha dicho hasta la saciedad, las medidas contra Venezuela se publican justo cuando se deshielan las relaciones de USA con Cuba.

Alberto Aranguibel lo ve de esta manera: “Cuba le ha salido carísimo al gobierno de Estados Unidos. Saca la cuenta que hasta las declaraciones de Obama hubo 10 presidentes en la casa blanca. No haber acabado con Cuba le costó mucho a Washington en términos de imagen. Es decir que un país pueda lograr avances significativos en medicina, educación, desarrollo industrial, etc., fuera del capitalismo ¡Eso es muy costoso para ellos!”.

El turno de Venezuela

Pero el intercambio de prisioneros no es un hecho aislado, nada en política internacional lo es. Pareciera, que por primera vez en 15 años de revolución, Venezuela realmente se tambalea, se desata una euforia consumista, la economía se dolariza y que aumentamos las compras hacia esa nación porque no nos quedan más opciones.

Estados Unidos sabe que esa es un arma letal que ha empuñado por años: su penetración ideológica a través de sus medios masivos de comunicación. Con ellas se quiere salvar Obama.

“Si Obama aprueba sanciones duras contra Venezuela sin hacer esos gestos de buena voluntad, como lo ocurrido con Cuba, quedaría con una imagen de monstruo. Pero si llega a conseguir el desbloqueo a Cuba y luego emprende sus agresiones contra China, Rusia y Venezuela, ante la comunidad internacional, no quedaría tan mal parado. Por eso digo que juega mucho lo comunicacional. Para Obama, Cuba fue como un enroque”.

Inyección de capitalismo

Alberto Aranguibel nos recuerda la importancia de mirar ejemplos como los ocurridos en China y Rusia con la apertura al capitalismo. En aplicar esas inyecciones, Estados Unidos está más que adiestrado.

“En China, a pesar de haber aplicado impuestos carísimos a los productos que llegaron con la apertura, son incontables los ejemplos de personas que llegaron a vender uno de sus riñones o hasta un hijo para comprar se un teléfono de última generación o vainas así”.

Mientras que la Rusia de la restructuración o Perestroika, no fue muy diferente. “Los rusos hablaban pestes del comunismo, mientras veían las películas gringas, que les decían que ellos eran unos borrachos, unos sucios, una sociedad de mierda… además se lo decían en ruso. Eso si, había muchos productos que comprar”.

Años más tarde, cuando el capitalismo neoliberal hizo lo que mejor sabe hacer, producir para los que pueden costearlo, mientras se funde el resto, los rusos comenzaron a recordar que con el comunismo tenían cosas preciadas como: trabajo, salud, viviendas y educación.“Algo similar tiene en mente Estados Unidos para Cuba”.

Les sale más barato que bloquearlos. Cuba en todos estos años sumó en la región un peso político importantísimo. Minar a Cuba es hacérselo al continente.

¿Se imaginan lo que vale para Estados Unidos una foto donde los cubanos acampan -al estilo Daka en Venezuela- para comprar un tv de pantalla plana? Siempre se cuenta con la formación política de un pueblo que heroicamente ha resistido las peores agresiones…

Pero una vez más le toca a los cubanos demostrar de qué están hechos.

Fuente: DesdeLaPlaza

Aranguibel: “Detrás de la sanción a Venezuela está el interés de los EE UU en la empresa Citgo”

– Publicado en el portal Noticias24 el 12 de diciembre de 2014 –

aranguibel en N24_2

(Caracas, 12 de diciembre- Nota de prensa).- El analista político, Alberto Aranguibel, afirmó este viernes que las sanciones que intenta promover el gobierno norteamericano contra Venezuela “no tienen ningún efecto práctico en cuanto a supuestos capitales de ningún funcionario del gobierno revolucionario en esa nación”.

Explicó que de acuerdo a la Constitución Bolivariana de Venezuela y a las leyes venezolanas, “las decisiones de un país extranjero no son para nosotros vinculantes en modo alguno, pero además de eso es que en los Estados Unidos los únicos capitales de venezolanos que allá existen son los de los prófugos de la justicia que han ido a recibir el cobijo de ese gobierno cómplice del terrorismo y de la corrupción que es el gobierno de Obama”.

“Si alguna intencionalidad tiene esa agresión contra nuestro pueblo es la de crear la percepción internacional de que Venezuela es un país forajido, tal como ha hecho siempre el imperio norteamericano con las naciones de economías emergentes que no se subordinan a los intereses de los Estados Unidos, pero eso no es nada nuevo. Actualmente vemos como esa nación intenta hacer lo mismo contra Rusia, China y otros países del mundo”, precisó el analista.

Tal como lo plantea Aranguibel “el verdadero interés de esa acción que adelanta el gobierno de Barack Obama contra Venezuela, sería el de ir allanando el camino para una eventual expropiación de los activos de la empresa Citgo, cuyo capital mayoritariamente venezolano está constituido por más de 17.000 estaciones de servicio, así como por más de cinco refinerías y otros activos de gran valor, con lo cual el gobierno norteamericano daría un duro golpe a nuestra economía y fortalecería sus planes de expansión como productor petrolero”.

“De adelantar una temeraria acción como esa, que afectaría el patrimonio de todos los venezolanos y no solamente de los chavistas, Barack Obama estaría revelándose ante el mundo como el más grande criminal de estos tiempos, lo que generaría un mayor repudio hacia la pretensión imperialista de los Estados Unidos y fortalecería aún más la posición de nuestro país en el escenario internacional”, sentenció el analista.

Fuente: Noticias24

Matar para ganar

– Publicado en Últimas Noticias el 27 de septiembre de 2014 –

barack 2014

Por: Alberto Aranguibel B.

Desde la óptica burguesa en la que se ha desenvuelto siempre, el derecho político ha establecido que “totalitarismo” es aquel sistema en el cual las libertades individuales se supeditan a los intereses del colectivo que a su vez son resumidos en un poderoso Estado que representa al conjunto de la sociedad y que en función de ella decide todo y controla todo.

Cuando esa concepción arbitraria de la democracia es ejercida por los imperios, la ciencia social no hace objeción alguna. El término “totalitario” se adjudica solamente a los gobiernos que surjan de la voluntad popular y que persigan construir su bienestar económico, social y político, bajo la premisa de la independencia y la soberanía. Se oculta así que “totalitarismo” es lo que surge del desespero de las clases pudientes al verse desplazadas por las mayorías depauperadas cuando estas ejercen el poder para labrar la justicia y la igualdad social.

Por eso, el que un emperador abogue frente a una treintena de millonarios por la libertad de unos cuatro o cinco presidiarios del mundo desde un gran salón de festejos en la segunda capital del imperio norteamericano, es algo muy bien visto por las clases con mayor poder económico y político de todo el planeta. De ahí que todos los medios de comunicación coloquen ese gesto demagogo como noticia principal de primera plana.

“Leopoldo López merece estar libre”, dice el cínico emperador, y su voz retumba en el salón como la tromba ensordecedora en que se convierte la voz de los dioses cuando ordenan desde El Olimpo.

Le han puesto preso a un soldado. A un gladiador de sus ejércitos. Y con su necia bravata deja claro que le importan un comino los más de cuarenta y tres muertos que ese miserable terrorista mandó a matar en las calles de Venezuela, con el audaz propósito de asaltar el poder mediante el único mecanismo con el que cree que tiene alguna ventaja sobre la mayoría que no ha aceptado, ni aceptará jamás, su propuesta neoliberal como proyecto de país… la muerte.

Solo un emperador desquiciado como él, que delira de gozo cuando desata el horror de la muerte contra los pueblos a los que acusa de totalitarios para justificar sus genocidios, puede ufanarse de exigir libertad para los criminales.

¡Sí será pendejo ese emperador!

@SoyAranguibel

¿Por qué EE.UU. regresa para bombardear a sus engendros en Irak?

EEUU irak3

Por. Basem Tajeldine / Blogspot

Cuando muchos creyeron que las tropas estadounidenses se retiraban definitivamente de Irak en 2011, la pesadilla vuelve para pretender quedarse. Pocos imaginaron que EE.UU. encontraría otra oportunidad para regresar por un segundo estreno de su película. Raras veces los malos films tienen la oportunidad de presentarse de nuevo para una segunda parte. La cruel y dolorosa historia de la hipócrita “intervención humanitaria” y los “daños colaterales” se repite en aquellas tierras.

Los bombardeos “humanitarios” del “pacifista” y “defensor” de los derechos humanos, el Premio Nobel de la “Paz” y presidente estadounidense, Barack Obama, ya han causado sus primeras bajas civiles inocentes. ¡Perdón! quise decir “daños colaterales”. También el Nobel autorizó bombardear la Represa de Mosul [1], puesto que se trata de una infraestructura terrorista. Los astutos estrategas militares estadounidenses determinaron que destruyendo la Represa los terroristas carecerán de agua y electricidad, aunque colateralmente se afecte a toda la población iraquí. Un pequeño sacrificio colectivo.

Los medios occidentales nos dicen, cual comparsa al unísono, que la administración Obama ha regresado a Irak solo a petición del gobierno iraquí para “proteger” a la población civil, especialmente a las comunidades religiosas cristianas y yazidíes que son perseguidas por las hordas yihadistas del autodenominado Emirato Islámico (EI), quienes en tiempo record han conquistado gran parte de los territorios ricos de yacimientos petroleros que se ubican al norte del Estado iraquí. Pero lo que no nos cuentan esos mismos medios es ¿Cómo los terroristas del EI han podido avanzar y conquistar tan fácilmente el norte de Irak? ¿Quiénes suministraron las armas que utilizan contra el ejército y el pueblo iraquí? ¿Quiénes han brindado apoyo a esos demonios?

Es imposible ocultar tanta evidencia sobre el origen y el papel que han cumplido los diferentes grupos yihadistas (fundamentalmente Al-Qaeda) en el Medio Oriente y el Norte de África.  Muchos en el mundo saben que han sido EE.UU. y sus aliados, principalmente Israel, los verdaderos responsables de la anarquía y la crisis humanitaria que desde hace 23 años padece no solo el pueblo iraquí (la primera Guerra del Golfo en 1991 y la posterior invasión estadounidense en 2003 hasta el día de hoy), sino también otros pueblos de la región.

El plan concebido por los estrategas del Pentágono para mantener la hegemonía de EE.UU. sobre toda esa rica región se resume en la histórica máxima “divide y vencerás”. Los estrategas imperiales y sionistas se han planteado dividir, aún más, al mundo árabe, esta vez en pequeños califatos o reinos, un nuevo Sykes-Picot [2], de acuerdo a las tendencias religiosas de cada comunidad árabe de la región, especialmente en las zonas donde se concentran los mayores campos petroleros, donde se incluyen los campos del Norte y Sur de Irak; los reservorios del Noreste de Siria. En efecto, bajo la anterior administración de George W. Bush esos viejos planes de rediseño de las fronteras de la región tomaron el nombre de “Nuevo Gran Medio Oriente” [3].

Las conexiones de la CIA estadounidense  y el MOSSAD israelí con los diferentes grupos terroristas-yihadistas han sido ampliamente divulgadas en los medios alternativos. Y no ha sido solo el ex agente de la CIA, Edward Snowden, el único en reconocer esta verdad. Incluso, hasta la propia ex secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, terminó por admitir lo ya es sabido por muchos en el mundo. En su más reciente entrevista, la que muchos interpretaron como de pre campaña electoral, a Hillary se le escapó un comentario que molestó a su ex jefe Obama, dijo: “financiamos mal a rebeldes sirios y surgió el Estado Islámico” [4]. En pocas palabras, Hillary dijo que EE.UU. y muy específicamente Barack Obama era el padre de aquella arrenda criatura.

Hoy existe suficiente documentación desclasificada que revela que aquellos planes imperiales concibieron la creación de los demonios de Al-Qaeda y sus diferentes ramificaciones yihadistas, amparadas también por las petromonarquías de Arabia Saudita y Qatar que han contribuido tanto con sus cuantiosos  petrodólares, como de forma ideológica  (las ideologías wahabistas y salafistas-takfiristas impartidas en las mezquitas que estos reinos también financian). Todo esto, con la finalidad de destruir  los Estados-naciones del Medio Oriente y Norte de África y aplastar a la resistencia panarabista y unionista, como paso previo para la división y creación de nuevos califatos o reinos árabes.

Sin embargo, hasta ahora el resultado sobre el terreno ha estado lejos de lo planificado por EE.UU. El rediseño del mapa árabe publicitado por la administración Bush no ha sido posible hasta hoy.

Por otra parte, los terroristas de EI y Al Nushra (vinculados a Al-Qaeda y apoyados por EE.UU. e Israel) han sido prácticamente derrotados en Siria, Egipto y Libia. Al tiempo que también han resultado ser una pesadilla para sus propios creadores, porque se volvieron incontrolables y han atacado intereses y objetivos militares estadounidenses en la región.

Ciertamente, semanas atrás los terroristas del EI lograron hacerse con el control de varios campos y facilidades petroleras en el norte de Irak (Mosul y Kirkuk), que hasta entonces eran administrados por las compañías petroleras estadounidenses a través de los independentistas del Kurdistán iraquí con asiento en Erbil. El oleoducto que conecta Kirkuk (en Irak) y Ceyhan (en Turquía), y de la refinería de Baiji, la más importante de Irak, que les garantiza importantes recursos (petrodólares) para autofinanciarse y cobrar mayor independencia de sus promotores occidentales. Además, el EI asegura que también controla los yacimientos petroleros en Siria [5].

La independencia financiera de sus “buenos  muchachos” no permite asegurar el control ni las futuras posiciones de EE.UU.

Por su parte, la dirigencia política de Irak, conscientes de la amenaza terrorista, ha logrado la conformación de un gobierno de unidad dirigido por el chiita Haidar Al Abadi, quien es apoyado por el ayatolá Sayed Ali Husein Al Sistani, y por la mayoría de los chiitas, kurdos, cristianos y algunos sunitas). Cabe destacar que un mes atrás, el gobierno iraquí había solicitado apoyo de Rusia contra la amenaza yihadista, obteniendo de aquella potencia unimportante lote de aviones SU-25 y municiones que han sido empleados para contrarrestar el avance de los mismos grupos [6]. La inmediata respuesta rusa había dejado a EE.UU. prácticamente aislado de la zona. La administración Obama tenía que hacer algo, implicarse directamente en Irak para revertir esta situación. Tal como ha ocurrido otras veces en el pasado, hoy sus “buenos muchachos” terroristas vuelven a servir como la perfecta excusa para implicarse en Irak.

Obama y los estrategas militares del Pentágono deben estar muy preocupados por el cambio en su jugada. Ni ellos mismos pueden entender lo que hacen.

Hasta hace poco, la Casa Blanca  había solicitado al Congreso de su país que autorice la concesión de una ayuda económica de 500 millones de dólares (parte del fondo global de 5.000 millones de lucha contra el terrorismo anunciado a finales de mayo por el presidente de EE UU.) para “entrenar y equipar” militarmente a los opositores que llamaron como “moderados” en Siria. Esa petición llegaba en el mismo momento en que EE.UU. comenzaba a involucrarse militarmente en Irak ante el avance del EI, el mismo grupo yihadista que también se encuentra presente en Siria [7].

Seguramente, Obama y los belicosos del Pentágono estarán sopesando las consecuencias de golpear a sus muchachos del EI en Irak y el cómo continuar apoyándolos en Siria, aun después de haber apoyado unaresolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que impone sanciones a seis individuos por la contratación o financiación de combatientes extranjeros en Irak y Siria y exige a todos los grupos vinculados con Al-Qaida a desarmarse y disolverse inmediatamente [8]. Nada fácil cuando la verdad termina por imponerse.

Expertos militares rusos e iraníes habían manifestado que solo es cuestión de tiempo para que las fuerzas terroristas de EI y Al-Nushra sean completamente derrotadas en Irak y Siria. Estos también lo sabía Obama y sus asesores.

EE.UU. y sus aliados están muy conscientes sobre el derrotero de sus engendros terroristas en toda la región, pero también se encuentran muy desconcertados por la independencia adquirida por estos grupos y la afectación a sus intereses petroleros por la acción de los mismos. Por esta razón, muy tardíamente EE.UU. pretende adelantarse a los hechos bombardeando, una vez más, a sus propios demonios para ganar la indulgencia de los ingenuos, recuperar un poco su terreno perdido en el norte de Irak y, por sobre todo, disimular su paternidad con EI.

Fuentes:
[1] Obama informa de operación en la presa de Mosul
[2] Acuerdos de Sykes-Picot 
[3] Bush inventa el Nuevo Gran Medio oriente
[4] Hillary Clinton: “Financiamos mal a rebeldes sirios y surgió Estado Islámico”
[5] EI se hace con el control del petróleo iraquí
[6] Rusia suministra aviones a Irak
[7] Obama pide 500 millones de dólares para los rebeldes sirios
[8] ONU aprueba medida contra los terroristas

Terrorismo de estado: Documento desclasificado de EEUU justifica asesinar gente…. con drones

robots-asesinos_claima20130323_0019_14

El Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos ha publicado este lunes el documento en el que se apoya desde el punto de vista legal el Gobierno estadounidense para legitimar el asesinato selectivo de individuos, incluso si son de nacionalidad estadounidense, con drones (aviones no tripulados).

En concreto, la argumentación se basa en que Al Awlaki era un “dirigente operativo” de una “fuerza enemiga”, por lo que sería legal atacarle “en el marco del actual conflicto armado no internacional de Estados Unidos con Al Qaida”, pese a que era un ciudadano estadounidense. Además, remite a la autorización del Congreso estadounidense aprobada tras los atentados del 11-S para la utilización de la fuerza.

El documento fue redactado por la Oficina de Asesoramiento Legal del Departamento de Justicia y ha sido colgado ya en la web de la organización Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) y está disponible a través de este enlace.

El padre de Al Awlaki y la propia ACLU han presentado denuncias contra las autoridades estadounidenses por este caso, pero una jueza federal las desestimó. Aunque la jueza admitió que había indicios de que no se respetó el debido proceso con Al Awlaki, argumentó que los tribunales no podían inmiscuirse en las prácticas de guerra, seguridad nacional ni relaciones exteriores.

Organizaciones como ACLU ya han advertido de que hay varios documentos oficiales relacionados con estos asesinatos selectivos en el extranjero que aún no son públicos, pero han destacado que la publicación de este es un “hito importante”. “Comienza a estrechar la brecha entre el discurso oficial de la administración sobre el programa de asesinatos selectivos y los hechos reales de este programa y permite un debate más informado sobre una de las políticas antiterroristas más polémicas del Gobierno”, señala la ACLU en un comunicado.

Nota de la periodista Rosario González sobre los drones

Drones: muerte por control remoto

drones-eeuu--575x323
Oficiales del ejército estadounidense de la Oficina de Aire y Marina pilota un avión Predator no tripulados desde el centro de operaciones de Fort Huachuca, Arizona –

Desde hace meses, los drones son el ‘gadget’ estrella, y su imagen robótica y amable es disputada por grandes compañías como Amazon, que anunciaba no hace mucho su intención de utilizarlos para repartir sus productos entre los compradores. Sin embargo, hablamos de la misma arma mortífera utilizada en la cruzada contra el terror iniciada por EE UU, en este caso a través de los aparatos Predator y Reaper, aviones no tripulados que van armados con misiles Hellfire y que permiten identificar a un objetivo en cualquier lugar del mundo y proceder a su eliminación.

De esta segunda imagen es de la que se encarga el periodista Roberto Montoya en ‘Drones: la muerte por control remoto’, uno de los libros estrella de la serie ‘A fondo’ con los que la editorial Akal trata de profundizar en temas actuales a través de periodistas especializados. “Lo que sale en los medios es el uso civil de los drones, pero lo que hay detrás es un proyecto militar camuflado”, advierte Montoya, autor de otros dos libros sobre el modus operandi de Estados Unidos en su autodenominada guerra contra el terror.

Según explica Montoya, el primero en darle un uso militar fue George W. Bush, que dirigió ataques en Yemen con el objetivo puesto en Al Qaeda. Sin embargo, explica, el mayor abanderado de esta herramienta militar es el presidente actual, Barak Obama. “Asumió la presidencia un 20 de enero de 2009 y, apenas tres días más tarde, ordenó el primer uso de drones contra un presunto terrorista en Pakistán, donde perdió la vida el sospechoso y otros 15 civiles”, señala.

El autor describe una operativa en la presidencia estadounidense que requiere grandes dosis de sangre fría. “Cada martes, Obama se reúne en la Casa Blanca con el Consejo de Seguridad. Allí le presentan una lista de candidatos para que, como sucedía en la antigua Roma, Obama decida quién debe seguir con vida y quién debe morir”, explica. “Durante sus primeros once meses como presidente, el Premio Nobel de la Paz ya había matado a más gente que Bush en sus ocho años de gobierno”, resume el autor, que carga contra una guerra robótica que se caracteriza por ser “invisible, económica y garantizar la impunidad” en una obra en la que, además de trazar en el tiempo la historia de los drones, aborda otros aspectos como el trauma de los pilotos, la mirada de las víctimas, la legislación internacional o el futuro de esta guerra virtual.

Fuente: La Rioja

Imperio sin estrategia militar

– El presidente Barack Obama acaba de explicar su doctrina estratégica. En su discurso de West Point, el presidente reafirmó la supremacía militar de Estados Unidos, cuando en realidad ese país se ve hoy técnicamente sobrepasado, tanto por Rusia como por China. Sabiéndose incapaz de enfrentar a Moscú, Washington prefiere pasar por alto la pérdida de Crimea y concentrarse en el enemigo que le ha servido de comodín desde hace más de una década: el terrorismo. Así que el presidente Obama acaba de anunciar un amplio programa de lucha contra el terrorismo, cuando numerosos campamentos de al-Qaeda se hallan precisamente en suelo de países ocupados por la OTAN, e incluso de países que son miembros de ese bloque militar. Para terminar, Obama reiteró su respaldo a la «oposición siria» y prometió que no dejará de prestarle ayuda… cuando logre obtener la aprobación del Congreso. –

obama militar

Por: Thierry Meyssan 

El 28 de mayo de 2014, el presidente Barack Obama pronunció un importante discurso en el que expuso los detalles de su doctrina estratégica, durante la entrega de diplomas a los graduados de la Academia Militar de West Point [1].

Sin que fuese una sorpresa para nadie, el presidente hizo notar que ha cumplido su promesa de repatriar las tropas desplegadas en Afganistán e Irak y que además logró eliminar a Osama ben Laden. Pero el balance que trató de presentar como positivo en realidad dista mucho de serlo. Las tropas estadounidenses están regresando de Afganistán totalmente extenuadas y de Irak tuvieron que salir huyendo para evitar ser expulsadas por la resistencia popular. El costo exorbitante de esas dos campañas –más de 1 000 millardos de dólares [2]– ha impedido al Pentágono acometer la renovación de su arsenal. Y la muerte de ben Laden no pasa de ser un cuento para entretener a los niños: Osama ben Laden nunca tuvo nada que ver los atentados del 11 de septiembre de 2001, incluso estaba muerto –de muerte natural, por cierto– y enterrado desde diciembre de 2001, hecho del que dio fe el MI6 británico [3].

Después de todo, resulta admirable la capacidad estadounidense para seguir repitiendo incansablemente una realidad imaginaria y ampliamente desmentida con pruebas sólidas. Como también es asombrosa la tozudez de la prensa atlantista que sigue ciegamente esa versión.

En su discurso, el presidente Obama describió su propio país como «una nación indispensable», según él la más poderosa del mundo tanto en el plano militar como económicamente.

Pero eso tampoco es cierto. Sólo unos pocos días antes, el 14 de mayo, el general Martin Dempsey –jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos– había reconocido ante el Consejo del Atlántico Norte que las fuerzas armadas estadounidenses se verán definitivamente sobrepasadas de aquí a 10 años si no emprenden de inmediato un gigantesco esfuerzo de actualización [4], esfuerzo que resultará particularmente difícil en el actual contexto de restricciones presupuestarias.

Resulta, en efecto, que las tecnologías militares de avanzada de Rusia y China están ahora muy por delante de las estadounidenses. Y ya es demasiado tarde para recuperar ese retraso. La apariencia de superioridad de Estados Unidos se mantiene únicamente porque las tropas de ese país son las únicas que están desplegadas por todo el mundo y sólo es real en algunos teatros de operaciones. Pero no lo es frente a Rusia ni frente a China, que saldrían vencedoras en caso de guerra mundial.

Y en el plano económico, la mayoría de los bienes de consumo que se consumen en Estados Unidos se fabrican en China.

Basándose en toda esa leyenda, que el Washington Post califica de «imagen fantasmagórica» –a pesar de que ese diario sólo señala una relativa debilidad militar de Estados Unidos [5]–, el presidente Obama anunció que su país no vacilará en intervenir en el extranjero cuando sus intereses directos se hallen en peligro. Pero precisó que recurrirá a la formación de coaliciones internacionales para ocuparse de los problemas más lejanos. Y afirmó que, contrariamente a la época de la guerra fría, Rusia ya no representa un peligro inminente y que el principal adversario es el terrorismo.

Así que no importa que Crimea se haya reintegrado a la Federación Rusa. Washington no luchará contra lo que, sin embargo, sigue presentando como una «anexión» gravemente violatoria del derecho internacional, llegando incluso a comparar al presidente ruso Vladimir Putin con Hitler.

Lo más importante del discurso del presidente Obama es que, al cabo de 13 años de «guerra contra el terrorismo», Washington dice haber eliminado el grupo de fanáticos que componían la dirección internacional de al-Qaeda, aunque ahora se halla ante un problema más grave: la proliferación de grupos afiliados a al-Qaeda que han surgido en casi todas las regiones del mundo.

Esta «guerra sin fin» tiene una gran ventaja: justifica cualquier cosa. Estados Unidos, que desde 2001 dice hallarse en posición de «legítima defensa», se da el lujo de violar la soberanía de los demás países secuestrando o bombardeando en tierra extranjera a quien mejor le parece y cuando le viene en ganas. Para continuar esa guerra, el presidente Obama ha anunciado la creación de un «Fondo de Asociación Contra el Terrorismo» que debe contar con 5 000 millones de dólares. El objetivo de ese fondo será garantizar la formación de los servicios de seguridad de los Estados aliados.

Pero ¿quién puede creer en ese programa? Hoy en día, los terroristas se entrenan en varios campamentos permanentes de al-Qaeda, que se hallan en el desierto de Libia, país ocupado por la OTAN. Y existen otros 3 campamentos de al-Qaeda en Sanliurfa, Osmaniye y Karaman, en el territorio de Turquía, país miembro de la OTAN [6].

Los sirios recuerdan las confesiones, transmitidas por televisión, del emir del Frente al-Nusra (afiliado a al-Qaeda) que garantizó el transporte de misiles cargados con sustancias químicas desde una base militar turca hasta la Ghouta de Damasco. Según este individuo, no sólo las armas químicas le fueron entregadas por un ejército miembro de la OTAN sino que además se le ordenó utilizarlas «bajo bandera falsa» para justificar un bombardeo estadounidense contra Siria [7].

Trece años después de los atentados del 11 de septiembre, ¿quién puede creer aún que al-Qaeda sea el enemigo número 1 de la «nación indispensable», cuando el propio Barack Obama describía en 2013 a los individuos afiliados a al-Qaeda como «menos capacitados» que la “casa matriz”? En efecto, en un discurso pronunciado en la Universidad Nacional de Defensa el 23 de mayo de 2013, este mismo presidente Obama relativizaba entonces el peligro terrorista y afirmaba que Estados Unidos ya no debía verlo como una prioridad [8].

En cuanto a Siria, el presidente Obama declaró en West Point que «hay que ayudar al pueblo sirio a resistir ante el dictador que bombardea y mata de hambre a su pueblo» (sic). Es por eso que Washington ayudará «a los que luchan por el derecho de todos los sirios a construir su propio futuro» (Léase: No ayudar a los sirios que votan por sí mismos para elegir su propio presidente sino únicamente a los sirios que están dispuestos a colaborar con un gobierno colonial designado por la OTAN.).

En todo caso, ¿por qué habría que intervenir solo en Siria? Porque «la guerra civil siria se propaga más allá de las fronteras de ese país, la capacidad de los grupos extremistas aguerridos para arremeter contra nosotros sólo puede acrecentarse». En otras palabras, después de haber incendiado Siria, Estados Unidos se siente amenazado por el fuego que él mismo inició.

«Intensificaremos nuestros esfuerzos por apoyar a los vecinos de Siria –Jordania y Líbano, Turquía e Irak– afectados por el problema de los refugiados. Trabajaré con el Congreso para aumentar el apoyo a los elementos de la oposición siria que constituyen la mejor alternativa ante los terroristas y ante un dictador brutal. Además, seguiremos colaborando con nuestros amigos y aliados en Europa y en el mundo árabe en la búsqueda de una solución política a esta crisis y velando por que esos países, y no sólo Estados Unidos, asuman una parte justa de las medidas de respaldo al pueblo sirio», prosiguió el presidente Obama.

En otras palabras, la Casa Blanca está discutiendo con el Congreso sobre la manera de respaldar las ambiciones personales de los miembros de la Coalición Nacional. Según la prensa, Washington podría organizar el entrenamiento militar de los combatientes en los países que tienen fronteras con Siria y proporcionarles armas más eficaces. Pero hay varios problemas:
– Si Washington se pone a entrenar y armar colaboradores sirios tendrá que admitir que antes no lo hizo a gran escala y que recurrió principalmente a… mercenarios extranjeros vinculados a al-Qaeda.
– Si 250 000 mercenarios yihadistas no lograron acabar con el Estado sirio en 3 años, ¿cómo podrían hacerlo unos cuantos miles de colaboradores al servicio de la colonización occidental?
– ¿Por qué los Estados limítrofes con Siria, ya implicados actualmente en una gran guerra secreta contra ese país, aceptarían entrar en una guerra abierta contra Siria, con todos los riesgos que eso implicaría para ellos?
– ¿Qué armas aún más sofisticadas podría proporcionarse a esos colaboradores del colonialismo sin que estos puedan utilizarlas algún día contra otros blancos, específicamente en contra de la supremacía aérea de Israel?
– Y, finalmente aunque no menos importante, sabiendo que todo eso viene discutiéndose desde hace 3 años, ¿qué nuevo elemento de juicio permitiría encontrar hoy una respuesta adecuada?

En el discurso de Obama lo que habla es la voz de la impotencia. Obama se jacta de haber retirado sus tropas de Afganistán y de Irak y de haber asesinado un fantasma que desde hace 10 años existía únicamente en los casetes de video de Al-Jazeera. Anuncia que combatirá el terrorismo que él mismo protege en todas partes. Declara que aportará un respaldo más eficaz a la «oposición siria», pero inmediatamente le pasa la “papa caliente” al Congreso –que no quiso que ordenara los bombardeos contra Siria durante la crisis de las armas químicas– y lo hace a sabiendas de que los congresistas limitarán ese respaldo.

west point– Los nuevos graduados de la academia militar de West Point no ovacionaron al presidente Obama.-

Este discurso no es otra cosa que un balbuceo destinado a salvar las apariencias para ocultar una decadencia que ya se hace irreversible. Menos de una cuarta parte de los 1 064 nuevos graduados de Academia Militar de West Point aplaudieron al presidente Obama mientras que la mayoría se mantenía indiferente. El Imperio agoniza lentamente.

Fuente: Red Voltaire

—————————–

[1] «Discurso de Barack Obama en la Academia Militar de West Point», por Barack Obama, Red Voltaire, 28 de mayo de 2014.

[2] 1 millardo = 1 000 millones

[3] «Reflexiones sobre el anuncio oficial de la muerte de Osama Ben Laden», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 9 de mayo de 2011.

[4] «La ecuación “2, 2, 2, 1” del Pentágono reconoce a Rusia y China como pesos pesados», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada(México), Red Voltaire, 27 de mayo de 2014.

[5] “President Obama’s foreign policy is based on fantasy”, editorial de la redacción del Washington Post, 2 de marzo de 2014.

[6] “Israeli general says al Qaeda’s Syria fighters set up in Turkey”, por Dan Williams, Reuters, 29 de enero de 2014. «Carta abierta de los europeos atrapados tras la cortina de hierro israelo-estadounidense», por Hassan Hamadé, Red Voltaire, 24 de mayo de 2014.

[7] En la jerga de los servicios de inteligencia las llamadas operaciones «bajo bandera falsa», en inglés «false flag», son operaciones organizadas de manera tal que su realización pueda ser atribuida al adversario para desacreditarlo y justificar posibles represalias. NdlR.

[8] «Barack Obama habla sobre el futuro de la lucha contra el terrorismo», por Barack Obama, Red Voltaire, 23 de mayo de 2013.

Ramonet: ¡Todos fichados!

pinchados

Por Ignacio Ramonet / http://www.monde-diplomatique.es/

Nos lo temíamos (1). Y tanto la literatura (1984, de George Orwell) como el cine de anticipación (Minority Report, de Steven Spielberg) nos habían avisado: con los progresos de las tecnologías de comunicación todos acabaríamos siendo vigilados. Claro, intuíamos que esa violación de nuestra privacidad la ejercería un Estado neototalitario. Ahí nos equivocamos. Porque las inauditas revelaciones efectuadas por el valeroso Edward Snowden sobre la vigilancia orwelliana de nuestras comunicaciones acusan directamente a Estados Unidos, país antaño considerado como “la patria de la libertad”. Al parecer, desde la promulgación en 2001 de la ley “Patriot Act” (2), eso se acabó. El propio presidente Barack Obama lo acaba de admitir: “No se puede tener un 100% de seguridad y un 100% de privacidad”. Bienvenidos pues a la era del ‘Gran Hermano’…

¿Qué revelaciones ha hecho Snowden? Este antiguo asistente técnico de la CIA, de 29 años, y que últimamente trabajaba para una empresa privada –la Booz Allen Hamilton (3)– subcontratada por la Agencia estadounidense de Seguridad Nacional  (NSA, por sus siglas en inglés), reveló mediante filtraciones a los diarios The Guardian y The Washington Post, la existencia de programas secretos que permiten la vigilancia de las comunicaciones de millones de ciudadanos por parte del Gobierno de Estados Unidos.

Un primer programa entró en vigor en 2006. Consiste en espiar todas las llamadas telefónicas que se efectuan, a través de la compañía Verizon, dentro de Estados Unidos, y las que se hacen desde allí hacia el extranjero. Otro programa, llamado PRISM, fue puesto en marcha en 2008. Supone la recolección de todos los datos enviados por Internet –correos electrónicos, fotos, vídeos, chats, redes sociales, tarjetas de crédito…– únicamente (en principio) por extranjeros que residen fuera del territorio norteamericano. Ambos programas han sido aprobados en secreto por el Congreso de Estados Unidos, al que se habría mantenido, según Barack Obama, “constantemente informado” sobre su desarrollo.

Sobre la dimensión de la increíble violación de nuestros derechos civiles y de nuestras comunicaciones, la prensa ha aportado detalles espeluznantes. El 5 de junio, por ejemplo, The Guardian publicó la orden emitida por el Tribunal de Supervisión de Inteligencia Extranjera, que exigía a la compañía telefónica Verizon la entrega a la NSA del registro de decenas de millones de llamadas de sus clientes. El mandato no autoriza, al parecer, a conocer el contenido de las comunicaciones ni los titulares de los números de teléfono, pero sí permite el control de la duración y el destino de esas llamadas. El día siguiente The Guardian y The Washington Postrevelaron la realidad del programa secreto de vigilancia PRISM, que autoriza a la NSA y al FBI a acceder a los servidores de las nueve principales empresas de Internet (con la notable excepción de Twitter): Microsoft, Yahoo, Google, Facebook (4), PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple.

Mediante esta violación de las comunicaciones, el Gobierno estadounidense puede acceder a archivos, audios, vídeos, correos electrónicos o fotografías de sus usuarios. PRISM se ha convertido de ese modo en la herramienta más útil de la NSA a la hora de elaborar los informes que diariamente entrega al presidente Obama. El 7 de junio, los mismos diarios publicaron una directiva de la Casa Blanca en la que el presidente ordenaba a sus agencias de inteligencia (NSA, CIA, FBI) establecer una lista de posibles países susceptibles de ser ‘ciberatacados’ por Washington. Y el 8 de junio, The Guardian filtró la existencia de otro programa que permite a la NSA clasificar los datos que recopila en función del origen de la información. Esta práctica, orientada al ciberespionaje en el exterior, permitió recopilar –sólo en marzo pasado– unos 3.000 millones de datos de ordenadores en Estados Unidos…

Durante estas últimas semanas, ambos periódicos han ido revelando, gracias a filtraciones de Edward Snowden, nuevos programas de ciberespionaje y vigilancia de las comunicaciones en países del resto del mundo. “La NSA –explicó Edward Snowden– ha construido una infraestructura que le permite interceptar prácticamente cualquier tipo de comunicación. Con estas técnicas, la mayoría de las comunicaciones humanas se almacenan para servir en algún momento a un objetivo determinado”.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), cuyo cuartel general se halla en Fort Meade (Maryland), es la más importante y la más desconocida agencia de inteligencia norteamericana. Es tan secreta que la mayoría de los estadounidenses ignora su existencia. Controla la mayor parte del presupuesto destinado a los servicios de inteligencia, y produce más de cincuenta toneladas de material clasificado al día… Ella –y no la CIA– es quien posee y opera el grueso de los sistemas estadounidenses de recogida secreta de material de inteligencia: desde una red mundial de satélites hasta las decenas de puestos de escucha, miles de ordenadores y los masivos bosques de antenas situados en las colinas de Virginia Occidental. Una de sus especialidades es espiar a los espías, o sea a los servicios de inteligencia de todas las potencias, amigas o enemigas. Durante la guerra de las Malvinas (1982), por ejemplo, la NSA descifró el código secreto de los servicios de inteligencia argentinos, haciendo así posible la transmisión de información crucial a los británicos sobre las fuerzas argentinas…

Todo el sistema de interceptación de la NSA puede captar discretamente cualquier e-mail, cualquier consulta de Internet o conversación telefónica internacional. El conjunto total de comunicaciones interceptadas y descifradas por la NSA constituye la principal fuente de información clandestina del Gobierno estadounidense.

La NSA colabora estrechamente con el misterioso sistema Echelon. Creado en secreto, después de la Segunda Guerra Mundial, por cinco potencias (los “cinco ojos”) anglosajonas: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Echelon es un sistema orwelliano de vigilancia global que se extiende por todo el mundo y está orientado hacia los satélites que se utilizan para transmitir la mayor parte de las llamadas telefónicas, comunicaciones por Internet, correos electrónicos y redes sociales. Echelon puede captar hasta dos millones de conversaciones al minuto. Su misión clandestina es el espionaje de Gobiernos, partidos políticos, organizaciones y empresas. Seis bases a través del mundo recopilan las informaciones e interceptan de forma indiscriminada enormes cantidades de comunicaciones que los superordenadores de la NSA posteriormente criban mediante la introducción de palabras clave en varios idiomas.

En el marco de Echelon, los servicios de inteligencia estadounidense y británico han establecido una larga colaboración secreta. Y ahora hemos sabido, gracias a nuevas revelaciones de Edward Snowden, que el espionaje británico también pincha clandestinamente cables de fibra óptica, lo que le permitió espiar las comunicaciones de las delegaciones que acudieron a la Cumbre del G-20 de Londres en abril de 2009. Sin distinguir entre amigos y enemigos (5).

Mediante el programa Tempora, los servicios británicos no dudan en almacenar colosales cantidades de información obtenida ilegalmente. Por ejemplo, en 2012, manejaron unos 600 millones de “conexiones telefónicas” al día y pincharon, en perfecta ilegalidad, más de 200 cables… Cada cable transporta 10 gigabytes (6) por segundo. En teoría, podrían procesar 21 petabytes (7) al día; lo que equivale a enviar toda la información que contiene la Biblioteca Británica 192 veces al día…

Los servicios de inteligencia constatan que ya hay más de 2.000 millones de usuarios de Internet en el mundo y que casi más de mil millones utilizan Facebook de forma habitual. Por eso se han fijado como objetivo, transgrediendo leyes y principios éticos, controlar todo lo que circula por Internet. Y lo están consiguiendo: “Estamos empezando a dominar Internet”, confesó un espía inglés, “y nuestra capacidad actual es bastante impresionante”. Para mejorar aún más ese conocimiento de Internet, la Government Communications Headquarters (GCHQ, Agencia de inteligencia británica) lanzó recientemente dos nuevos programas: Mastering The Internet (MTI) sobre cómo dominar Internet, e Interception Modernisation Programme para una explotación orwelliana de las telecomunicaciones globales. Según Edward Snowden, Londres y Washington acumulan ya, diariamente, una cantidad astronómica de datos interceptados clandestinamente a través de las redes mundiales de fibra óptica. Ambos países destinan en total a unos 550 especialistas a analizar esa titánica información.

Con la ayuda de la NSA, la GCHQ se aprovecha de que gran parte de los cables de fibra óptica que conducen las telecomunicaciones planetarias pasan por el Reino Unido, y los ha interceptado con sofisticados programas informáticos. En síntesis, miles de millones de llamadas telefónicas, mensajes electrónicos y datos sobre visitas a Internet son acumulados sin que los ciudadanos lo sepan, bajo pretexto de reforzar la seguridad y combatir el terrorismo y el crimen organizado.

Washington y Londres han puesto en marcha un orwelliano plan ‘Gran Hermano’ con capacidad de saber todo lo que hacemos y decimos en nuestras comunicaciones. Y cuando el presidente Obama apela a la ‘legitimidad’ de tales prácticas de violación de la privacidad, está defendiendo lo injustificable. Además, hay que recordar que por haber realizado labores de información sobre peligrosos grupos terroristas con base en Florida –o sea, una misión que el presidente Obama considera hoy como ‘perfectamente legítima’– cinco cubanos fueron detenidos en 1998 y condenados por la Justicia estadounidense a largas e inmerecidas penas de prisión (8). Un escándalo judicial que es hora de reparar liberando a esos cinco héroes (9).

El presidente Barack Obama está abusando de su poder y restando libertad a todos los ciudadanos del mundo. “Yo no quiero vivir en una sociedad que permite este tipo de actuaciones”, protestó Edward Snowden cuando decidió hacer sus impactantes revelaciones. Las divulgó, y no es casualidad, justo cuando empezaba el juicio contra el soldado Bradley Manning, acusado de filtrar secretos a WikiLeaks, la organización internacional que publica informaciones secretas de fuentes anónimas. Y cuando el cibermilitante Julian Assange lleva un año refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres… Snowden, Manning, Assange, son paladines de la libertad de expresión, luchadores en beneficio de la salud de la democracia y de los intereses de todos los ciudadanos del planeta. Hoy acosados y perseguidos por el ‘Gran Hermano’ estadounidense (10).

¿Por qué estos tres héroes de nuestro tiempo aceptaron semejante riesgo que les puede hasta costar la vida? Edward Snowden, obligado a pedir asilo político en Ecuador, contesta: “Cuando te das cuenta de que el mundo que ayudaste a crear va a ser peor para la próxima generación y para las siguientes, y que se extienden las capacidades de esa arquitectura de opresión, comprendes que es necesario aceptar cualquier riesgo. Sin que te importen las consecuencias”.

—————-

(1) Véase Ignacio Ramonet, “Vigilancia total” y “Control social total”, en Le Monde diplomatique en español, respectivamente agosto de 2003 y mayo de 2009.
(2) Propuesta por el presidente George W. Bush y adoptada en el contexto emocional que sucedió a los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ley “Patriot Act” autoriza controles que interfieren en la vida privada, suprimen el secreto de la correspondencia y la libertad de información. Ya no se exige una autorización para las escuchas telefónicas. Y los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin orden de registro.
(3) En 2012, esta empresa le facturó a la Administración estadounidense 1.300 millones de dólares por “asistencia en misiones de inteligencia”.
(4) Hemos sabido recientemente que Max Kelly, el responsable principal de seguridad de Facebook, encargado de proteger la información personal de los usuarios de esta red social contra ataques externos, dejó esta empresa en 2010 y fue reclutado… por la NSA.
(5) Espiar a diplomáticos extranjeros es legal en el Reino Unido: lo ampara una ley aprobada por los conservadores británicos en 1994 que pone el interés económico nacional por encima de la cortesía diplomática.
(6) El byte es la unidad de información en informática. Un gigabyte es una unidad de almacenamiento de información cuyo símbolo es GB, y equivale a 109 bytes, o sea mil millones de bytes, equivalente, en texto escrito, a una furgoneta llena de páginas con texto.
(7) Un petabyte (PT) equivale a 1015 bytes.
(8) La misión de los cinco –Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González– consistía en infiltrar y observar las actuaciones de grupos de exiliados cubanos para prevenir actos de terrorismo contra Cuba. A propósito del juicio que condenó a varios de ellos a penas de cadena perpetua, Amnistía Internacional declaró en un comunicado que “durante el juicio no se presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados realmente hubieran manejado o transmitido información clasificada”.
(9) Véase Fernando Morais, Los últimos soldados de la guerra fría, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2013.
(10) Edward Snowden corre el riesgo de ser condenado a 30 años de prisión después de haber sido acusado oficialmente por la Administración de Estados Unidos de “espionaje”, “robo” y “utilización ilegal de bienes gubernamentales”.