En defensa de Diosdado

Por: Luis Bilbao / Rebelión

Conocí a Diosdado Cabello en los últimos días de 2001. Nos aprestábamos a grabar con el presidente Hugo Chávez una conversación que aparecería como pequeño libro de amplia difusión dos meses después (*). Estados Unidos preparaba el golpe de Estado finalmente ocurrido en abril de 2002. Argentina vivía un momento tumultuoso. Urgía que las vanguardias latinoamericanas conocieran y comprendieran la Revolución Bolivariana y tuvieran una imagen objetiva de Chávez.

Diosdado era entonces un íntimo colaborador del comandante, a quien había acompañado desde la insurgencia del 4 de febrero de 1992. Ese periplo incluyó cárcel, transformación del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR 200) en el Movimiento Vª Republica (MVR) para buscar la organización política de las masas; luego la campaña electoral, la victoria y el arduo, desconocido, ejercicio del poder. Siempre al lado de Chávez.

Aunque tuve numerosos encuentros con el hoy presidente de la Asamblea Nacional, nunca hubo oportunidad de un trato íntimo con él. No soy su amigo, a menos que se extienda ese concepto al punto de considerar como tal a todo aquel hermanado por objetivos y luchas comunes. Sería para mí un honor contarlo como amigo en el sentido restringido que le damos a la palabra en las pampas de donde provengo. En cambio, sí lo considero un compañero revolucionario –concepto en muchos sentidos más elevado que el de amigo- y en ese carácter me siento obligado a escribir estas líneas, ahora que la contrarrevolución mundial intenta denigrarlo.

Con el Wall Street Journal como detonante, los conspiradores imperialistas desataron una campaña de la baja prensa global contra Diosdado. Una cadena de medios de la ultraderecha, a la que se sumó luego también un diario que se supone respetable, The New York Times (NYT), informa sin siquiera un dato preciso que, supuestamente, la DEA investiga a Diosdado Cabello por tráfico de drogas y lavado de dinero. Diarios, emisoras de radio y TV hacen coro en Argentina a esta campaña. Periodistas que desconocen por completo la realidad venezolana se dejan arrastrar por esa marejada calumniosa.

“Una gran parte de la cocaína que viaja al norte, hacia Estados Unidos, pasa por Venezuela, según funcionarios estadounidenses, a menudo en pequeños aviones que cargan y despegan de pistas de aterrizaje ocultas en el estado venezolano occidental de Apure”, dice el NYT. No aclara el matutino cómo aterrizan esos aviones en territorio estadounidense y decenas de miles de dealers distribuyen la carga. El diario más poderoso del mundo no acusa al gobierno de Washington y a la propia DEA por ese masivo arribo clandestino, ininterrumpido por décadas. ¿Dónde estarán las “pistas de aterrizaje ocultas” en el territorio estadounidense? ¿Quiénes serán responsables de ese tráfico billonario?

Pero denunciar la hipocresía, lacerante para la inteligencia más elemental, no es el motivo de esta nota. Aquí me propongo sólo resumir un testimonio en defensa de Diosdado. A partir de hechos. No de palabras, declaraciones ni cercanía personal.

La trayectoria de Cabello lo señala como cabal revolucionario. Tuvo la lucidez para comprender el proyecto de Chávez desde el primer momento. Y luego el coraje para acompañarlo en instancias de extremo riesgo. Diez años después ocupaba la vicepresidencia de la Nación –cargo no electivo en Venezuela- cuando ocurrió el golpe de Estado. Como tantos otros, supo eludir a los criminales que intentaban asesinarlo. Pero, más importante aún, mostró la integridad necesaria para no escuchar las voces que instaban a reemplazar a Chávez. Ocupó el lugar institucional del Presidente durante las horas que mediaron entre la huida de los golpistas de Miraflores y la llegada del comandante vencedor. Hay a disposición decenas de videos para seguir de cerca esos momentos. Si alguien pudo parecer tentado por la posibilidad de aprovechar la dramática coyuntura y desplazar a Chávez, cada gesto de Diosdado en esas horas de extrema tensión reveló su compromiso absoluto con el líder de la Revolución. Era evidente que por su cabeza no cruzó la idea de sacar partido individual de aquella situación.

Luego ocupó muchas diferentes trincheras de combate, siguiendo siempre las instrucciones del comandante. Ya en aquellos tiempos comenzó a ser blanco de calumnias sistemáticas. Quienes no se atrevían a atacar a Chávez, se ensañaban con él. Muchos amigos venezolanos recordarán mi posición en aquellos momentos.

Después vino la organización del Psuv; y las mil batallas libradas contra un enemigo que hace bien su faena y no da un momento de tregua. Acaso la prueba mayor de lealtad y convicción la ofreció Diosdado cuando Chávez, consciente de su inminente partida, designó a Maduro como candidato a sucederlo.

Como es sabido, estuve involucrado de cerca en todos estos momentos cruciales para la Revolución. Siempre vi a Diosdado como un revolucionario en toda la extensión y el mejor sentido de la palabra.

Ratificó esa condición desde la presidencia de la Asamblea Nacional. Luego, a través de su programa semanal Con el mazo dando, pudo verse otra faz de sus capacidades. Creció ante las dificultades y reafirmó su lugar como puntal de la Revolución Bolivariana.

Por eso se lo ataca. No sé si Diosdado Cabello comparte mi concepción filosófica. Y no me interesa. Porque tengo la más absoluta certeza de que estoy frente a un hombre empeñado en derrotar y abolir al capitalismo y sus lacras. Entre ellas la droga, por supuesto.

Toda caracterización puede errar y toda persona puede cambiar su conducta, incluso traicionar sus orígenes. Ejemplos hay en abundancia. Pero no existe un solo dato que indique semejante deriva en quien es hoy también vicepresidente del Psuv. Todo por el contrario, desde el agravamiento de la enfermedad de Chávez, Diosdado (como Nicolás Maduro, Rafael Ramírez y por supuesto Adán Chávez, entre tantos otros) dio pruebas de total compromiso con la revolución y con su comandante. Luego haría lo mismo con Nicolás Maduro, atacado con impar ferocidad por la prensa burguesa internacional en cadenaMe atrevo a decir que Diosdado seguirá en la primera línea de combate, junto con la Dirección Revolucionaria Político-Militar que enfrenta al imperialismo, hasta la batalla final.

Por eso se lo calumnia. Como parte de la ofensiva desesperada del imperialismo contra el gobierno de Maduro y la Revolución Bolivariana.

Por eso lo defiendo frente a esta calumnia miserable y cobarde. Es la defensa de la Revolución ante la embestida de la contrarrevolución.

El capitalismo es drogadicto, como señaló alguna vez una tapa de América XXI. Y sus gobernantes son cómplices estructurales del narcotráfico. Diosdado puede sentirse satisfecho del lugar que ocupa en la batalla decisiva que estamos librando contra la fuente de todos los vicios: la explotación del hombre por el hombre.

Buenos Aires, 21 de mayo de 2015

(*) Chávez y la Revolución Bolivariana; Conversaciones con Luis Bilbao. Buenos Aires, enero de 2002, Ediciones Le Monde diplomatique-Capital Intelectual (hubo luego sucesivas ediciones en Chile, Bolivia, Colombia, Venezuela y fue publicado también en inglés y francés).

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Así.. ¡Como si nada!

Mandrake
Por: Alberto Aranguibel B.

El legendario Lee Falk, creador de dos de los más fascinantes personajes que jamás se hallan inventado en las tiras cómicas, “El Fantasma” y “Mandrake el Mago”, seguramente jamás supuso que alguno de ellos pudiera ser reproducido en modo alguno en la realidad ni que sus ingeniosos recursos de fantasía, como aquello de una playa de arena de oro en polvo de la cual disponía el “duende que camina” para su exclusivo uso personal (al fondo de la cual le esperaba siempre para su intimidad amorosa con su eterna prometida Diana Palmer, embajadora plenipotenciaria de la ONU en el continente asiático, una choza tallada en una sola pieza de jade importado para él por algún ignoto emperador directamente desde lo más profundo de la antigua China), o el sorprendente gesto hipnótico mediante el cual Mandrake sometía a cuanto ser humano o animal se interpusiera en su camino, sin siquiera tocarlo o infligirle daño alguno. Solo levantar rápidamente la mano derecha con sus dedos índice y medio extendidos, de la misma forma en que lo hacen los papas para rendir a la feligresía, le bastaba al mago para influenciar a todos cuantos le rodeaban con el influjo de su poderosa magia. Era así como les hacía creer que se convertían en marranos, en guacamayas, en ratones o en simples diputados de la oposición, y eso le era más que suficiente para desarmarlos e inmovilizarlos.

Pero se equivocó por completo.

Probablemente por no haber pisado nunca la tierra de los indómitos indios Caribes, fue que no pudo prever que su desbordada imaginación podría ser no solo perfectamente recreada en la vida real a este lado del Río Grande, sino que podría ser superada hasta lo indecible por la fabulosa capacidad inventiva de los líderes de la MUD, con sus proverbiales ocurrencias políticas que más parecen actos de prestidigitación de principiantes de circo que de ideología alguna.

De la noche a la mañana, el entente antichavista aparece reuniendo como si de barajitas se tratara corrientes ideológicas diametralmente antagónicas, como la socialdemocracia y el socialcristianismo, junto a agrupaciones de ultraizquierda o de pensamiento desarrollista con versiones diferentemente matizadas de neoliberalismo mezclado con laborismo de derecha en una misma busaca, y pretenden que el país los asuma como una propuesta unitaria de orientación nacionalista.

El miedo a enfrentar a un pueblo consciente de su condición de clase, políticamente maduro y socialmente movilizado, con el planteamiento contra revolucionario que los aglutina, les ha hecho indispensable apelar cada vez con mayor inevitabilidad a la fórmula de la demagogia que por siglos le ha sido tan oportuna a los sectores dominantes para engañar y someter a los pueblos. En su empeño, la falsificación de la realidad es una constante atormentadora que disuelve por completo la división entre la verdad y la mentira a extremos inequívocamente patológicos.

Igual que los personajes de tiras cómicas, le pierden absolutamente la vergüenza al ridículo y asumen que en cada aparición hay una historia nueva, sin solución de continuidad con la anterior, en la cual, y en cada caso, se puede reformular arbitrariamente el discurso sin el menor atisbo de incomodidad o inconveniencia.

Cual vendedores de feria, presentan y desechan modelos políticos alternativos al país, como si de conejos sacados de una chistera se tratara y saltan de “desarrollismo” a “neoliberalismo” (como hacían en el siglo XX), con la misma facilidad con la que saltan de “capitalismo popular” a “progresismo”, como hacen ahora María Machado y Capriles, en el convencimiento pleno (como se les nota) de que están deslumbrando a la audiencia mediante un simple acto de prestidigitación al mejor estilo de Mandrake el mago.

En solo dos años apenas, Capriles ha sostenido ante el país con la misma fuerza e irresponsabilidad, las tesis de la “libre empresa” contenidas en su programa de gobierno, del “perfeccionamiento del socialismo del siglo XXI” en su discurso de campaña, del “fascismo” a la hora de su segunda y más dolorosa derrota (de las cuatro que como líder opositor lleva en fila) y ahora del “progresismo” de cara a las elecciones parlamentarias del 2015, como quien ofrece a su clientela una nueva y más exquisita fragancia de champú.

Así de simple… ¡como si nada!

@SoyAranguibel

Robert Serra

excequias robert-Foto: Alberto Aranguibel B. –

Por: Roberto Hernández Montoya / 04 de octubre de 2014

El asesinato de Robert Serra y de María Herrera es un acto de guerra, es más, es un crimen de guerra, es más, es un acto estrictamente fascista. No es difícil explicarlo.

El fascismo es odio en estado puro. El odio es ciego, es muerte, es no-ser. Robert era un joven articulado, elocuente, lúcido. Tenía inteligencia, sabía usarla y la usaba. No hay nada que ofenda más a un fascista que la inteligencia. Por eso uno de los fascistas más cardinales, José Millán Astray, profirió el grito de guerra fascista perfecto: «¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!». Y lo dijo en el Aula Magna de la Universidad de Salamanca, delante del rector Miguel de Unamuno, quien le respondió: «Ustedes vencerán, pero no convencerán». No convencieron. No han convencido aún, porque solo les interesa vencer mediante la fuerza, mientras más bruta mejor.

El fascismo aún nos debe la muerte de Federico García Lorca. Como no era fascista, no se precavió cuando se fue a su natal Granada al comienzo de la Guerra Civil Española. «A los poetas no los matan», dijo.

El fascismo mata en vida y también en muerte. A Danilo Anderson lo descuartizaron moralmente después de que la bomba lo despedazó. Igual hacen a Robert. Especulan, dan detalles macabros, lo descalifican y por último dicen como con Danilo: Lo mató el propio gobierno.

No asesina solo el que da muerte biológica sino el que niega tu inteligencia. Muerte es decir que la violencia guarimbera fue obra de los «colectivos» chavistas, es decir, el gobierno se estaba derrocando a sí mismo para tomar el poder que ya tenía. Te matan cuando te prohíben usar la inteligencia. Como a Robert no lo podían callar en vida, lo pretenden callar en muerte. Una voz menos que señale al fascismo como lo que César Vallejo llamó «los heraldos negros que nos manda la muerte».

Crimen abominable, porque inmola a dos jóvenes y Robert tiene una excelente imagen.

Lorent Gómez Saleh anunció crímenes similares. Da que pensar.

La Venezuela de este tiempo ha desarrollado madurez para no caer en provocaciones: el agua podrida que charlataneó Antonio Ecarri, el «ébola venezolano» que cotorreó un médico asesino; Danilo, Sabino, Eliécer, Robert, cientos de campesinos…

Sabemos lo que hay que hacer: derrotarlo como siempre, aunque ni eso entiende.

@rhm1947

El maridaje de los estúpidos

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Por: Alberto Aranguibel B. / 12 de julio de 2014.-

El empeño de los atorrantes autocriticistas en atribuir los problemas que confronta la revolución bolivariana, hoy en una de sus fases más difíciles precisamente por lo cruento de la guerra desatada contra ella por los sectores del gran capital, tanto nacional como internacional, en la búsqueda de obtener cada vez mayores ganancias a medida que se le obstruye el camino al proyecto de soberanía que Nicolás Maduro impulsa en el país, a la visita de empresarios como Cisneros y Mendoza a Miraflores hace poco más de un año, es exactamente el mismo esquema de razonamiento de los negros esclavos del sur de los Estados Unidos, que enajenados por la cultura racista imperante en esa nación consideraron desde siempre una traición a su condición afrodescendiente mezclarse con niñas de raza blanca.

Los judíos castigan la mezcla de los suyos con cualquiera de otra religión, como muestra de una de las más atrasadas formas de concebir la religión. Igualmente atrasada fue desde siempre la prohibición entre la monarquía a establecer lazos de unión de cualquier tipo con gente sin linaje. Más de una corona se ha venido abajo por la rendición de los nobles a los deseos de la carne. El rey Eduardo VIII fue solo uno de ellos. Carlos I de Inglaterra, en su inicial afán amoroso con la desclasada Diana Spencer, el más reciente.

Llamar “maridaje con la burguesía” a una reunión con empresarios, cuya finalidad era la neutralización del poderoso sector corporativo y financiero que Cisneros y Mendoza representan, no puede ser sino estúpido. Es la expresión de la más crasa ignorancia en el manejo de los asuntos de la “realpolitik” a la que está obligado todo mandatario responsable en el manejo no solo de un país apetecido por el imperio como ningún otro por sus riquezas y su potencial geoestratégico, sino, como en el caso de Nicolás Maduro, llamado a preservar y continuar el proyecto de patria que nos legara el comandante eterno.

Seguir insistiendo en ello, luego de la contundente demostración de temple del presidente Maduro como líder revolucionario enfrentado a la brutal arremetida terrorista de la burguesía, alcanzando la superación del desabastecimiento y los intentos del capitalismo por quebrar nuestra economía, más que estúpido es imbécil.

Fuente: Últimas Noticias

Agencia China de Noticias: Acusan a oposición venezolana de acatar consignas de Washington

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Por: Agencia China de Noticias

La derecha política en Venezuela carece de un proyecto político auténtico y sólo obedece las instrucciones de Washington para desestabilizar al gobierno del presidente Nicolás Maduro, dijo hoy el politólogo venezolano Alberto Aranguibel.

Esta ausencia de proyecto político hace peligrosa a la oposición política de derecha, planteó Aranguibel, conductor del programa “Sin Tapujos”, que se transmite en la estatal Venezolana de Televisión.

Aseguró que la derecha sólo “se limita a obedecer las instrucciones que desde Estados Unidos las cúpulas de poder le orientan para desestabilizar al gobierno revolucionario bolivariano” del presidente Maduro.

En entrevista con la televisión estatal, Aranguibel se hizo eco de la denuncia recién hecha por el Alto Mando Político venezolano sobre la implicación directa de Washington en las maniobras golpistas que sectores radicales de derecha pretenden ejecutar.

Es un plan golpista muy bien orquestado desde el Departamento de Estado norteamericano, utilizando esta vez a la oposición como herramienta“, aseveró el analista.

Dijo que Washington “está invirtiendo grandes cantidades de dinero, (lo) que ha quedado al descubierto con el demostrado financiamiento a las guarimbas (protestas violentas), donde hay un negocio gigantesco que va más allá de cualquier ideología“.

Advirtió que Estados Unidos ha convertido en un negocio la desestabilización de Venezuela, especialmente para las personas que sin ningún tipo de ética aceptan cuantiosas sumas de dinero para realizar acciones catalogadas por el Ejecutivo nacional como terroristas.

Recordó que las protestas callejeras iniciadas en febrero último arrojan un saldo de 42 ciudadanos muertos y más de 800 heridos.

Es un dinero que está incluso afectando la economía que esos mismos grupos opositores dicen defender a través de sus mal montadas ´protestas pacíficas´“, expuso.

Añadió que “hay una rienda suelta al manejo especulativo de las divisas que entran al país para mantener en el tiempo estos hechos violentos, y eso es sumamente grave“.

Aranguibel también manifestó que las acciones desestabilizadoras de la derecha siguen un guión dictado desde el norte, y no se basan en reales carencias que afectan a la población.

Queda demostrado que los planes violentos se desatan cuando el gobierno comienza a enfrentar los problemas con respuestas, con toda la fuerza, desde finales del año pasado, cuando comenzó el plan de ofensiva económica“, explicó.

Sobre el diálogo iniciado el pasado 10 de abril entre el gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD, organización que agrupa a más de 30 partidos políticos) Aranguibel consideró que la decisión opositora de suspender las conversaciones revela sus intereses reales.

Censuró que los voceros de la MUD aparezcan “no con propuestas y preocupaciones relacionadas con los orígenes del supuesto descontento social en Venezuela“.

Por el contrario, dijo, “han acudido con la búsqueda de que ceda el otro, pero sin que se plantee en modo alguno que ellos tienen que ceder; eso desequilibra por completo la mesa de diálogo“.

Insistió en que la oposición decidió poner como baluarte de sus reclamos el tema de los presuntos presos políticos como un modo de arrinconar al gobierno para que institucionalice la impunidad y, a nivel internacional, deslegitimar el proyecto bolivariano.

Aseguró que la oposición recurre a la manipulación mediática, pero juzgó que esa estrategia ya no está causando efecto en el pueblo venezolano.

En Venezuela no está fallando el socialismo, es el modelo capitalista que ya no aguanta más y los venezolanos están conscientes de eso“, expuso.

NOTA de SoyAranguibel.com: Alberto Aranguibel no es politólogo, sino comunicador social.

 

Tras la capucha

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Por: Luis Britto García / foto: F.Parra

1

En un relato de Gabriel García Márquez figura una pensión que en lugar de excusados ofrece máscaras para que sus clientes hagan sus necesidades en plena calle. Esconde el rostro quien se averguenza de sus acciones ¿Qué esconde el terrorismo encapuchado en Venezuela?

2

Una conjura de los medios nacionales e  internacionales pretende presentar a los terroristas como estudiantes y pacíficos. Las cifras dicen otra cosa. A principios de mayo, la Fiscal Luisa Ortega Díaz revela que desde el 12 de febrero fueron  detenidas unas 800 personas, la mayoría de ellas sólo retenidas para evitar que continuaran con los actos violentos y liberadas a las pocas horas, de las cuales unas 174 quedaron en definitiva privadas de libertad mientras avanzaban las averiguaciones. De estos detenidos, apenas 12 eran estudiantes, menos del 7%. También a principios de mayo las autoridades allanan varios campamentos establecidos en la vía pública para mantener focos de perturbación permanentes, y detienen 243 personas.  No más de un 20% de ellas  eran estudiantes. El cuerpo de vigilantes de la Universidad Central de Venezuela detiene en el recinto a cinco violentos con armas. Sólo uno era estudiante, pero de otra universidad. La rectora hace despedir a los vigilantes por cumplir con su deber.

3

La Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, revela el viernes 9 de mayo  que 49 de las 190 pruebas de toxicología que le fueron practicas a los  opositores detenidos en el desalojo de los campamentos dieron positivo en consumo de drogas. Cerca de una cuarta parte de los examinados estaba bajo el efecto de estupefacientes. No parece  comportamiento ejemplar de ciudadanos dedicados a la defensa de sus derechos políticos. ¿Quieren tomar el poder para imponer al resto de la población  sus modelos de conducta?

4

El ministro de Interior y Justicia declara que entre los detenidos figuran  58 extranjeros. De ellos 21 son comprobadamente paramilitares colombianos, otros tienen órdenes de captura en Interpol, otros son terroristas buscados en el Medio Oriente: algunos estaban en posesión de arsenales de armas y sustancias incendiarias, muchos tienen prontuarios de narcotráfico o terrorismo internacional. Es el método largamente probado en Nicaragua, Líbano, Libia, Siria, en tantos otros sitios: inundar de mercenarios extranjeros armados países pacíficos, para legitimar destructivas intervenciones externas ¿No hay  venezolanos para hacer oposición política? ¿De triunfar estos forasteros, ejercerán sus pacíficas profesiones desde el poder?

5

Basándonos en análisis de noticias de medios de comunicación, e informes de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, Provea, Amnistía Internacional, Red de colectivos La Araña Feminista, del Centro para la Paz y los Derechos Humanos de la UCV, del diario web Aporrea, del informe escrito por el periodista  Luigino Bracci el 15 de abril de 2014 y de compendios realizados por el comunicador Modesto Emilio Guerrero, llegamos a un conteo todavía provisional de víctimas fatales entre el 12 de febrero y mediados de abril.

6

Tras la capucha, mienten los medios internacionales y nacionales, se ocultan seres pacíficos. La violencia que desencadenan desde el 12 de febrero arroja un saldo de 42 muertos. Éstos se pueden separar en las categorías siguientes: 1) 20 víctimas fatales bolivarianas, que comprenden: 9 militantes del PSUV y agrupaciones sociales afines, 10 miembros de  cuerpos de seguridad pública del Estado (GNB, PNB y el SEBIN) y 1 fiscal del Ministerio Público. 2) 15 ciudadanos cuya filiación política no se conoce, víctimas de diversos episodios de violencia 3) el resto de víctimas fatales se podrían adscribir a la oposición, de los cuales sólo 8 fallecieron por actos imputables a las autoridades, y 7 fueron víctimas de incidentes o peleas debidas a  sus cortes viales, o  de sus propios actos: uno murió al accionar un mortero improvisado, otro se electrocutó al reponer un obstáculo  para una barricada, un tercero cayó desde la azotea de su propia casa. No incluimos en este listado asesinatos horrendos cometidos contra bolivarianos o contra personas notables con presumible intención terrorista, pero en relación con los cuales no hay todavía pruebas definitivas.

7

Es significativa la desproporción. De las 42 víctimas fatales  unas 20, casi la mitad, pertenecen al  bolivarianismo, entre ellas 11 funcionarios que cumplían con su deber; y otras 15 no tienen filiación política conocida pero fallecen por causa de la violencia opositora. En la oposición  habría unas 15 víctimas fatales, cerca de la tercera parte del total, pero sólo 8 debidas en forma directa a actos de las autoridades, menos de la sexta parte de las fatalidades.  Todos estarían hoy vivos de no haber elegido la oposición el camino de derrocar por la violencia al gobierno legítimamente electo.

8

Ello desvirtúa la idea de que la violencia homicida pueda deberse a estudiantes, desarmados  y mucho menos pacíficos.  Parte considerable de las víctimas entre los bolivarianos perecieron por disparos en la cabeza, a veces realizados desde larga distancia. Una estudiante opositora falleció de un tiro en la nuca, obviamente asestado desde las propias filas de la manifestación con la que marchaba. Una artesana y una joven embarazada fueron abatidas con disparos de armas largas. No son tácticas de estudiantes, desarmados y menos pacíficos. Tampoco lo son el incendio y destrucción de cerca de un centenar de unidades de transporte colectivo, de varias centrales eléctricas, ni el incendio de  universidades, bibliotecas  y de dependencias públicas, una de ellas con 89 niños de un preescolar adentro. No, una primera mirada debajo de la capucha revela una delincuencia terrorista, profesional, en buena parte foránea y mercenaria.

9

La incidencia de muertes sigue como una sombra al dominio político derechista. Señala Emilio Guerrero que el 52% de las víctimas cayó en la Capital, que de 12 víctimas en ella, 9 perecieron en las urbanizaciones del Este donde los alcaldes opositores y sus policías protegen a los terroristas; que en Mérida murieron 4 y en San Cristóbal 6. Hay otras 3 víctimas en Aragua, en barrios controlados por Voluntad Popular y 2 en Maracaibo, cuya alcaldía es opositora. Es mentira que se trate de una insurrección nacional: sus víctimas caen en un escaso número de urbanizaciones capitalinas de   privilegiados  con autoridades y policías opositoras cómplices de los victimarios, y en los estados cercanos a la frontera, en donde han sido detenidos paramilitares y sicarios.

10

Ninguna proclama, ningún manifiesto, ningún plan de gobierno ha sido esgrimido como excusa para esta hecatombe, salvo la propuesta de que quien gana las elecciones no debe gobernar. Ocultamos nuestros propósitos cuando son más inconfesables que nuestros actos.  Una masiva campaña de destrozos y asesinatos no se mantiene durante más de tres meses sin complicidades ni financiamiento. Numerosos detenidos han confesado que recibían pagos de mil bolívares por día, y de tres mil si participaban con motocicletas ¿Levantamos un poco más la capucha terrorista? Tras ella atisban la CIA, la USAID y la NED, las mil y una ONGs creadas para distribuir sus fondos y los de los empresarios para pagar mercenarios, los partidos opositores que no han condenado el terrorismo, la Fundación Internacionalismo para la Democracia, de Alvaro Uribe Vélez, el Paquete Neoliberal que privatizará PDVSA y la educación, la salud y la seguridad social y traerá de regreso los niveles de pobreza de 70% del siglo pasado.  Te conozco, mascarita. No me trates de engañar.

¿Por qué sube la derecha en Europa?

– La Unión Europea se dispone a lidiar con la extrema derecha más poderosa que el Viejo Continente haya conocido desde la década de 1930. Sabemos cómo acabó aquello. ¿Qué esperan los demócratas para despertar? –

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Por: Ignacio Ramonet / Le Monde Diplomatic

Una cosa es segura: las elecciones europeas de finales de mayo se traducirán en un aumento notable del voto de extrema derecha. Y por la incorporación al Parlamento Europeo de un número considerable de nuevos diputados ultraderechistas. Actualmente, estos se concentran en dos grupos: el Movimiento por la Europa de las Libertades y de la Democracia (MELD) y la Alianza Europea de los Movimientos Nacionales (AEMN). Entre ambos suman 47 eurodiputados, apenas el 6% de los 766 euroescaños (1). ¿Cuántos serán después del 25 de mayo? ¿El doble? ¿Suficientes para bloquear las decisiones del Parlamento Europeo y, por consiguiente, el funcionamiento de la Unión Europea (UE)? (2).

Lo cierto es que, desde hace varios años y en particular desde que se agudizaron la crisis de la democracia participativa, el desastre social y la desconfianza hacia la UE, casi todas las elecciones en los Estados de la UE se traducen en una irresistible subida de las extremas derechas. Las recientes encuestas de opinión confirman que, en los comicios europeos que se avecinan, podría aumentar considerablemente el número de los representantes de los partidos ultras: Partido por la Independencia del Reino Unido, UKIP (Reino Unido) (3); Partido de la Libertad, FPÖ (Austria); Jobbik (Hungría); Amanecer Dorado (Grecia); Liga Norte (Italia); Verdaderos Finlandeses (Finlandia); Vlaams Belang (Bélgica); Partido de la Libertad, PVV (Países Bajos); Partido del Pueblo Danés, DF (Dinamarca); Demócratas de Suecia, DS (Suecia); Partido Nacional Eslovaco, SNS (Eslovaquia); Partido del Orden y la Justicia, TT (Lituania); Ataka (Bulgaria); Partido de la Gran Rumanía, PRM (Rumanía); y Partido Nacional-Demócrata, NPD (Alemania).

En España, donde la extrema derecha estuvo en el poder más tiempo que en ningún otro país europeo (de 1939 a 1975), esta corriente tiene hoy poca representatividad. En las elecciones de 2009 al Parlamento Europeo sólo obtuvo 69.164 votos (0,43% de los sufragios válidos). Aunque, normalmente, alrededor del 2% de los españoles se declara de extrema derecha, lo cual equivale a unos 650.000 ciudadanos. En enero pasado, unos disidentes del Partido Popular (PP, conservador) fundaron Vox, un partido situado a “la derecha de la derecha” que, con jerga franquista, rechaza el “Estado partitocrático”, defiende el patriotismo y exige “el fin del Estado de las autonomías” y la prohibición del aborto.

Herederas de la extrema derecha tradicional, cuatro otras formaciones ultras –Democracia Nacional, La Falange, Alianza Nacional y Nudo Patriota Español– reunidas en la plataforma “La España en Marcha”, firmaron un acuerdo, en diciembre de 2013, para presentarse a las elecciones europeas. Aspiran a conseguir un eurodiputado.

Pero el movimiento de extrema derecha más importante de España es Plataforma per Catalunya (PxC), que cuenta con 67 concejales. Su líder, Josep Anglada, define a PxC como “un partido identitario, transversal y de fuerte ­contenido social” pero con una dura posición antiinmigrantes: “En España –afirma Anglada– aumenta día a día la inseguridad ciudadana, y gran parte de ese aumento de la inseguridad y del crimen es culpa de los inmigrantes. Defendemos que cada pueblo tiene el derecho a vivir según sus costumbres e identidad en sus propios países. Precisamente por eso, nos oponemos a la llegada de inmigración islámica o de cualquier otro lugar extraeuropeo.”

En cuanto a Francia, en los comicios municipales de marzo pasado, el Frente Nacional (FN), presidido por Marine Le Pen, ganó las alcaldías de una docena de grandes ciudades (entre ellas Béziers, Hénin-Beaumont y Fréjus). Y, a escala nacional, consiguió más de 1.600 escaños de concejales. Un hecho sin precedentes. Aunque lo más insólito está quizás por venir. Las encuestas indican que, en los comicios del 25 de mayo, el FN obtendría entre el 20% y el 25% de los votos (4). Lo cual, de confirmarse, lo convertiría en el primer partido de Francia, por delante de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), y muy por delante del Partido Socialista del presidente François Hollande. Una auténtica bomba.

El rechazo de la UE y la salida del euro son dos de los grandes temas comunes de las extremas derechas europeas. Y, en este momento, encuentran un eco muy favorable en el ánimo de tantos europeos violentamente golpeados por la crisis. Una crisis que Bruselas ha agravado con el Pacto de Estabilidad (5) y sus crueles políticas de austeridad y de recortes, causa de enormes desastres sociales. Hay 26 millones de desempleados, y el porcentaje de jóvenes de menos de 25 años en paro alcanza cifras espeluznantes (61,5% en Grecia, 56% en España, 52% en Portugal). Exasperados, muchos ciudadanos repudian la UE (6). Crece el euroescepticismo, la eurofobia. Y eso conduce en muchos casos a la convergencia con los partidos ultras.

Pero hay que decir también que la extrema derecha europea ha cambiado. Durante mucho tiempo se prevalió de las ideologías nazi-fascistas de los años 1930, con su parafernalia nostálgica y siniestra (uniformes paramilitares, saludo romano, odio antisemita, violencia racista…). Esos aspectos –que aún persisten, por ejemplo, en el Jobbik húngaro y el Amanecer Dorado griego– han ido desapareciendo progresivamente. En su lugar han ido surgiendo movimientos menos “infrecuentables” porque han aprendido a disimular esas facetas detestables, responsables de sus constantes fracasos electorales. Atrás quedó el antisemitismo que caracterizaba a la extrema derecha. En su lugar, los nuevos ultras han puesto el énfasis en la cultura, la identidad y los valores, de cara al incremento de la inmigración y la “amenaza” percibida del islam.

Con la intención de “desdiabolizar” su imagen, ahora abandonan también la ideología del odio y adoptan un discurso variopinto y radical de rechazo del sistema, de crítica (más o menos) argumentada de la inmigración (en particular musulmana y rumano-gitana) y de defensa de los “blancos pobres”. Su objetivo declarado es alcanzar el poder. Usan intensivamente Internet y las redes sociales para convocar manifestaciones y reclutar nuevos miembros. Y sus argumentos, como hemos dicho, cada vez encuentran mayor eco en los millones de europeos destrozados por el paro masivo y las políticas de austeridad.

En Francia, por ejemplo, Marine Le Pen ataca con mayor radicalidad que cualquier dirigente político de la izquierda al “capitalismo salvaje”, a la “Europa ultraliberal”, a los “destrozos de la globalización” y al “imperialismo económico de Estados Unidos” (7). Sus discursos seducen a amplios fragmentos de las clases sociales trabajadoras azotadas por la desindustrialización y las deslocalizaciones, que aplauden a la líder del FN cuando declara, citando a un ex secretario general del Partido Comunista francés, que “hay que detener la inmigración; si no, se condenará a más trabajadores al paro”. O cuando defiende el “proteccionismo selectivo” y exige que se ponga freno al libre cambio porque este “obliga a competir a los trabajadores franceses con todos los trabajadores del planeta”. O cuando reclama la “pertenencia nacional” en materia de acceso a los servicios de la seguridad social que, según ella, “deben estar reservados a las familias en las cuales por lo menos uno de los padres sea francés o europeo”. Todos estos argumentos encuentran apoyo y simpatía en las áreas sociales más castigadas por el desastre industrial, donde durante decenios el voto a las izquierdas era la norma (8).

Pero el nuevo discurso de la extrema derecha tiene un alcance que va más allá de las víctimas directas de la crisis. Toca de alguna manera ese “desarraigo identitario” que muchos europeos sienten confusamente. Responde al sentimiento de “desestabilización existencial” de innumerables ciudadanos golpeados por el doble mazazo de la globalización y de una UE que no cesa de ampliarse. Tantas certidumbres (en materia de familia, de sociedad, de nación, de religión, de trabajo) han vacilado estos últimos tiempos, que mucha gente pierde pie. En particular las clases medias, garantes hasta ahora del equilibrio político de las sociedades europeas, las cuales están viendo cómo su situación se desmorona sin remedio. Corren peligro de desclasamiento. De caer en el tobogán que las conduce a reintegrar las clases pobres, de donde pensaban (por el credo en el Progreso) haber salido para siempre. Viven en estado de pánico.

Ni la derecha liberal ni las izquierdas han sabido responder a todas estas nuevas angustias. Y el vacío lo han llenado las extremas derechas. Como afirma Dominique Reynié, especialista de los nuevos populismos en Europa: “Las extremas derechas han sido las únicas que han tomado en cuenta el desarraigo de las poblaciones afectadas por la erosión de su patrimonio material –paro, poder adquisitivo– y de su patrimonio inmaterial, es decir su estilo de vida amenazado por la globalización, la inmigración y la Unión Europea” (9).

Mientras las izquierdas europeas consagraban, en los últimos dos decenios, toda su atención y su energía a –legítimas– cuestiones societales (divorcio, matrimonio homosexual, aborto, derechos de los inmigrantes, ecología), al mismo tiempo unas capas de la población trabajadora y campesina eran abandonadas a su –mala– suerte. Sin tan siquiera unas palabras de compasión. Sacrificadas en nombre de los “imperativos” de la construcción europea y de la globalización. A esas capas huérfanas, la extrema derecha ha sabido hablarles, identificar sus desdichas y prometerles soluciones. No sin demagogia. Pero con eficacia. Consecuencia: la Unión Europea se dispone a lidiar con la extrema derecha más poderosa que el Viejo Continente haya conocido desde la década de 1930. Sabemos cómo acabó aquello. ¿Qué esperan los demócratas para despertar?

Notas:
(1) En las elecciones europeas de 2009, los partidos de extrema derecha obtuvieron el 6,6% de los votos.
(2) Las encuestas más serias indican que, después del 25 de mayo, el número de eurodiputados de extrema derecha pasaría de 47 a 71. Léase “Élections européennes 2014: vers “une” extrême droite européenne?”, Fundación Robert Schuman, http://www.robert-schuman.eu/fr/questions-d-europe/0309-elections-europeennes-2014-vers-une-extreme-droite-europeenne
(3) Un sondeo realizado por la firma YouGov el 6 de abril de 2014 en el Reino Unido le atribuye al Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) un 40% de las intenciones de voto y al menos 20 diputados europeos.
(4) Según un barómetro de imagen del FN realizado en febrero de 2014 por el Instituto TNS Sofres, el número de franceses que se adhieren a las ideas del FN es del 34%.
(5) El Pacto de Estabilidad y de Crecimiento prohíbe a los gobiernos europeos de la zona euro realizar un déficit presupuestario superior al 3% del PIB.
(6) El último estudio Eurobarómetro, publicado en diciembre de 2013, revela que sólo el 31% de los europeos tiene una imagen positiva de la UE (frente al 48% en marzo de 2008).
(7) Léase “Nouveaux visages des extrêmes droites”, Manière de voir, n.°134, París, abril-mayo de 2014.
(8) Según un sondeo publicado por el diario Le Monde, la imagen de la presidenta del FN recibe cada vez más opiniones favorables: el 56% de los encuestados cree que “entiende los problemas cotidianos de los franceses” y el 40%, que “tiene nuevas ideas para resolver los problemas de Francia”.
(9) Dominique Reynié, Populismes: la pente fatale, Plon, París, 2011.

Fuente: Le Monde Diplomatique

¿Dialogar con nazis?

Colocamos aquí el reportaje fotográfico de Rafael Ortega publicado este martes en el portal La Redoma, donde se ven con pasmosa claridad las verdaderas fuerzas ocultas tras las acciones violentas de las últimas semanas en el municipio Chacao, y con las cuales se comprende en buen medida la completamente inusual naturaleza salvaje de dichas acciones en la cultura opositora venezolana de hoy. La irrefutabilidad de las imágenes habla infinitamente más que cualquier argumento que quiera dársele a tal aberración. A continuación el reportaje:

Vea cómo han llenado de simbología nazi al municipio Chacao

Martes 08 de abril de 2014

En las calles del municipio Chacao se está haciendo costumbre observar la esvástica nazi, representativa del holocausto que acabó con la vida millones de seres humanos durante la segunda guerra mundial. El símbolo fue adoptado por Hitler en 1920 en su libro “Mein Kampf” (mi lucha) como forma gráfica de la supuesta “superioridad” de la raza aria y hoy en día es realzado por los “guarimberos” del este de Caracas.

A nombre de dicho símbolo, la Alemania nazi asesinó a todos aquellos que se opusieron a la ideología impuesta, a quienes eran considerados de raza inferior, a comunistas e izquierdistas de la época, personas con discapacidad, judíos, entre otros. Debe alarmar, entonces, que frente a la estatua del Generalísimo Francisco de Miranda, que se encuentra adyacente a la estación de metro Miranda, haya aparecido la esvástica.

Fotografía: Rafael Ortega

A pocos metros del lugar, específicamente en el Centro Comercial Parque Cristal, el símbolo del terror vuelve a evidenciarse. El grafiti está ubicado a una cuadra de la calle en la que Seguir leyendo “¿Dialogar con nazis?”

Raúl Zibechi: Derechas con look de izquierda

anti sistema

Por Raúl Zibechi / Alainet

Las recientes manifestaciones de masas generadas por las derechas en los más diversos países, muestran su capacidad por apropiarse de símbolos que antes desdeñaban, introduciendo confusión en las filas de las izquierdas.

El 17 de febrero de 2003 Patrick Tyler reflexionaba sobre lo que estaba sucediendo en las calles del mundo en una columna en The New York Times: “Las enormes manifestaciones contra la guerra en todo el mundo este fin de semana son un recordatorio de que todavía puede haber dos superpotencias en el planeta: los Estados Unidos y la opinión pública mundial”.

Mira a tu alrededor y verás un mundo en ebullición”, escribe el editor estadounidense Tom Engelhardt, editor de la página ‘tomdispatch’. En efecto, diez años después del célebre artículo del Times, que dio la vuelta al mundo en ancas del movimiento contra la guerra, no hay casi rincón del mundo donde no exista ebullición popular, en particular desde la crisis de 2008.

Se podrían enumerar la Primavera Árabe que derribó dictadores y recorrió buena parte del mundo árabe; Occupy Wall Street, el mayor movimiento crítico desde los años sesenta en Estados Unidos; los indignados griegos y españoles que cabalgan sobre los desastres sociales provocados por la megaespeculación. En estos mismos momentos, Ucrania, Siria, Sudán del Sur, Tailandia, Bosnia, Turquía y Venezuela están siendo afectadas por protestas, movilizaciones y acciones de calle del más diverso signo.

Países que hacía décadas que no conocían protestas sociales, como Brasil aguardan manifestaciones durante el Mundial luego de que 350 ciudades vieran cómo el desasosiego ganaba las calles. En Chile, se ha instalado un potente movimiento juvenil estudiantil que no muestra signos de agotamiento y en Perú el conflicto en torno a la minería lleva más de un lustro sin amainar.

Cuando la opinión pública tiene la fuerza de una superpotencia, los gobiernos se han propuesto entenderla para cabalgarla, manejarla, reconducirla hacia lugares que sean más manejables que la conflagración callejera, conscientes de que la represión por sí sola no consigue gran cosa. Por eso, los saberes que antes eran monopolios de las izquierdas, desde los partidos hasta los sindicatos y movimientos sociales, hoy encuentran competidores capaces de mover masas pero con finas opuestos a los que esa izquierda desea.

Estilo militante

Desde el 20 hasta el 26 de marzo de 2010 se realizó en el departamento uruguayo de Colonia un “Campamento Latinoamericano de Jóvenes Activistas Sociales” (http://alainet.org/active/37263), en cuya convocatoria se prometía “un espacio de intercambio horizontal” para trabajar por “una Latinoamérica más justa y solidaria”. Entre el centenar largo de activistas que acudieron ninguno sospechaba de dónde habían salido los recursos para pagar sus viajes y estadías, ni quiénes eran en realidad los convocantes (Alai, 9 de abril de 2010).

Un joven militante se dedicó a investigar quiénes eran los Jóvenes Activistas Sociales que organizaban un encuentro participativo para “comenzar a construir una memoria viva de las experiencias de activismo social en la región; aprender de las dificultades, identificar buenas prácticas locales aprovechables a nivel regional, y maximizar el alcance de la creatividad y el compromiso de sus protagonistas”.

El resultado de su investigación en las páginas web le permitió averiguar que el campamento contó con el auspicio del Open Society Institute de George Soros, y de otras instituciones vinculadas al mismo. La sorpresa fue mayúscula porque en el campamento se realizaban reuniones en ronda, fogones y trabajos colectivos con papelógrafos, con fondo de whipalas y otras banderas indígenas. Un decorado y estilos que hacían pensar que se trataba de un encuentro en la misma tónica de los Foros Sociales y de tantas actividades militantes que emplean símbolos y modos de hacer similares. Algunos de los talleres empleaban métodos idénticos a los de la educación popular de Paulo Freire que, habitualmente, suelen emplear los movimientos antisistémicos.

Lo cierto, es que unos cuantos militantes fueron usados “democráticamente”, porque todos aseguraron que pudieron expresar libremente sus opiniones, para objetivos opuestos para los que los convocaron. Este aprendizaje de la fundación de Soros fue aplicado en varias ex repúblicas soviéticas, durante la “revuelta” en Kirguistán en 2010 y en la revolución naranja en Ucrania en 2004.

Ciertamente, muchas fundaciones y las más diversas instituciones envían fondos e instructores a grupos afines para que se movilicen y trabajen para derribar gobiernos opuestos a Washington. En el caso de Venezuela, han sido denunciadas en varias oportunidades agencias como el Fondo Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés), creada por el Congreso de Estados Unidos durante la presidencia de Ronald Reagan. O la española Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES) orientada por el expresidente José María Aznar.

Ahora estamos ante una realidad más compleja: cómo el arte de la movilización callejera, sobre todo la orientada a derribar gobiernos, ha sido aprendida por fuerzas conservadores.

El arte de la confusión

El periodista Rafael Poch describe el despliegue de fuerzas en la plaza Maidan de Kiev: “En sus momentos más masivos ha congregado a unas 70.000 personas en esta ciudad de cuatro millones de habitantes. Entre ellos hay una minoría de varios miles, quizá cuatro o cinco mil, equipados con cascos, barras, escudos y bates para enfrentarse a la policía. Y dentro de ese colectivo hay un núcleo duro de quizás 1.000 o 1.500 personas puramente paramilitar, dispuestos a morir y matar lo que representa otra categoría. Este núcleo duro ha hecho uso de armas de fuego” (La Vanguardia, 25 de febrero de 2014).

Esta disposición de fuerzas para el combate de calles no es nueva. A lo largo de la historia ha sido utilizada por fuerzas disímiles, antagónicas, para conseguir objetivos también opuestos. El dispositivo que hemos observado en Ucrania se repite parcialmente en Venezuela, donde grupos armados se cobijan en manifestaciones más o menos importantes con el objetivo de derribar un gobierno, generando situaciones de ingobernabilidad y caos hasta que consiguen su objetivo.

La derecha ha sacado lecciones de la vasta experiencia insurreccional de la clase obrera, principalmente europea, y de los levantamientos populares que se sucedieron en América Latina desde el Caracazo de 1989. Un estudio comparativo entre ambos momentos, debería dar cuenta de las enormes diferencias entre las insurrecciones obreras de las primeras décadas del siglo XX, dirigidas por partidos y sólidamente organizadas, y los levantamientos de los sectores populares de los últimos años de ese mismo siglo.

En todo caso, las derecha han sido capaces de crear un dispositivo “popular”, como el que describe Rafael Poch, para desestabilizar gobiernos populares, dando la impresión de que estamos ante movilizaciones legítimas que terminan derribando gobiernos ilegítimos, aunque estos hayan sido elegidos y mantengan el apoyo de sectores importantes de la población. En este punto, la confusión es un arte tan decisivo, como el arte de la insurrección que otrora dominaron los revolucionarios.

Montarse en la ola

Un arte muy similar es el que mostraron los grupos conservadores en Brasil durante las manifestaciones de junio. Mientras las primeras marchas casi no fueron cubiertas por los medios, salvo para destacar el “vandalismo” de los manifestantes, a partir del día 13, cuando cientos de miles ganan las calles, se produce una inflexión.

Las manifestaciones ganan los titulares pero se produce lo que la socióloga brasileña Silvia Viana define como una “reconstrucción de la narrativa” hacia otros fines. El tema del precio del pasaje pasa a un segundo lugar, se destacan las banderas de Brasil y el lema “Abajo la corrupción”, que no habían estado originalmente en las convocatorias (Le Monde Diplomatique, 21 de junio de 2013). Los medios masivos también desaparecieron a los movimientos convocantes y colocaron en su lugar a las redes sociales, llegando a criminalizar a los sectores más militantes por su supuesta violencia, mientras la violencia policial quedaba en segundo plano.

De ese modo, la derecha que en Brasil no tiene capacidad de movilización, intentó apropiarse de movilizaciones cuyos objetivos (la denuncia de la especulación inmobiliaria y de las megaobras para el Mundial) estaba lejos de compartir. “Es claro que no hay lucha política sin disputa por símbolos”, asegura Viana. En esa disputa simbólica la derecha, que ahora engalana sus golpes como “defensa de la democracia”, aprendió más rápido que sus oponentes.

Raúl Zibechi, periodista uruguayo, escribe en Brecha y La Jornada y es colaborador de ALAI.

País electrocutado

colas epa(colas interminables de gente en las tiendas EPA para adquirir electrodomésticos a precio justo)

Publicado en Últimas Noticias el 16/11/2013

¿Cómo no va a haber problemas con el servicio eléctrico en el país si en menos de una década la sociedad ha pasado, de ser el conjunto de la ciudadanía trabajadora preocupada por su bienestar en los términos sensatos en los que incluso la teoría social resumió desde siempre en el modelo de Maslow, conocido como la pirámide de las necesidades sociales, y que el socialismo propuesto por Chávez planteó bajo la máxima filosófica de “De cada quien según su capacidad y a cada cual según su necesidad”, a este desconcertante y absurdo escenario de realismo mágico en el que nos encontramos hoy, donde la población toda se vuelca frenética sobre los centros comerciales a hacerse a como de lugar de un aparato eléctrico cualquiera, la mayoría de las veces sin necesitarlo?

Se oyen en la calle con inquietante frecuencia expresiones referidas a la supuesta responsabilidad del gobierno en la situación de crisis que se vino acumulando en la medida en que esos productos fueron aumentando de precio de manera injustificada y exorbitante, pero muy rara vez se concluye que el responsable verdadero es quien ha estado acudiendo a comprar compulsivamente desde hace meses cuanto artefacto se le pusiera por enfrente, al precio que le viniera en gana al dueño del establecimiento comercial, sin que nadie se percatara de ello en lo más mínimo.  Sin la fiebre consumista no hay producto que se venda solamente por antojo sino por verdadera necesidad. Y eso en sí mismo es exactamente la base del mercado, ya no en el socialismo, sino en el propio capitalismo.

Cada vez es más la gente que no concibe, no digamos ir al cine, sino ni siquiera ir a comer, sin considerar hacerlo en el medio del centenar de tiendas que tiene que atravesar para lograrlo en cualquier centro comercial, convertidos hoy en verdaderos templos de la vida para la mayoría de la gente, con lo cual lo primero a lo que se expone de manera inevitable es a la seducción de esas cientos de vitrinas que se le enfrentan a su paso.

El furor por el aparato eléctrico de cualquier tipo, incluso si no se sabe para que sirve, es la verdadera crisis. La económica, si es que así pudiera denominarse a esa distorsión inducida que tanto le conviene al gran capital, no es sino el resultado de ese delirio electrónico.

 

J.M. Rodríguez: Los hijos de la luz van a la guerra

An Israeli soldier gestures from atop an armoured personnel carrier after crossing back into Israel from the Gaza Strip

Por: José Manuel Rodríguez Rodríguez

“La guerra es siempre un fracaso de la humanidad…” Lo dijo el Papa Francisco y a los católicos parece importarles un bledo. Igual que cuando el Papa Juan Pablo II, al invadir USA a Irak, dijera con profunda amargura que se trataba de una grave derrota del Derecho Internacional…

 Tampoco les importa a ortodoxos, anglicanos, luteranos, metodistas, presbiterianos, evangélicos y adventistas, a pesar que el Consejo Ecuménico de las Iglesias Cristianas, que los reúne, rogó para que prevalezca la paz en el incandescente territorio sirio…

Si de incandescencia se trata luce que fue Hiroshima y Nagasaki, lo que estimuló la marcha de los soldados gringos (cristianos todos) por Corea, Vietnam, Camboya y Laos. Por Guatemala, Haití, Cuba, República Dominicana, Nicaragua, Grenada, Panamá y Honduras. Por los Balcanes, el Mediterráneo del este, el golfo pérsico y la tierra afgana.

Cuando el military-industrial complex le da el initiating al androide que pusieron de presidente, no lo turba dejar impotente al espíritu santo, quien, entre sus poderes, tenía impedir que la iglesia yerre. Tampoco perturba la fe de Rajoy (que aprendió catecismo con la Falange), ni la de Hollande, cuyo socialismo, en tiempos de la Comuna de París, no pasaría de Versalles.

Por aquí, la afiliación de Capriles a los planes imperiales, no trastorna su frenesí con el dios del tiempo perfecto: El mundo (así llama a USA) tiene que defender los derechos humanos y castigar con todo el peso de ley a los regímenes… (como el venezolano). A Borges, lo que diga el Vaticano de Siria le importa un pito: ¿Siria? nadie sabe donde está…

Todo este desdén de la derecha por los reclamos eclesiásticos, aunque nos sorprendan, está bien fundado. Los rabinos de Israel anunciaron que estas guerras están previstas en los Manuscritos del Mar Muerto, casualmente encontrados por ellos: Los hijos de la justicia caminarán por los senderos de la luz, en manos del ángel de las tinieblas está el gobierno de los hijos de la iniquidad… Así que, ¡plomo!

jmrr44@hotmail.com

Raul Bracho: Papel tualé; preámbulo del golpe a Allende

pinochet

“No hay carne güevón, no hay pollo güevón, ¿Qué chucha pasa güevón?”

Por Raul Bracho / http://vulcano.wordpress.com/

Quienes me conocen saben que siempre he repetido en estos 14 años de revolución bolivariana la frase: “El día que no tengamos papel para limpiarnos el culo, tendremos un golpe en puerta”. Llegó ese día a Venezuela.

¿Por qué yo repetía esta frase?

Porque lo viví en el año 1.973 en aquel Chile de Allende, en sus semanas finales.

Empezó a escasear la carne, el pollo, el aceite y el papel higiénico. Las marchas de los fascistas, de Patria y Libertad entonaban esta consigna: “No hay carne güevón, no hay pollo güevón, ¿Qué chucha pasa güevón?”

Esta estrategia que hoy se aplica a nuestra revolución no la inventó Capriles, ni la inventó Lorenzo Mendoza y menos Fedecámaras, es un guión traído del golpe fascista que derrocó a Salvador Allende en 1.973 y fue ordenado por el presidente Nixon: “¡Haremos chillar la economía chilena!

El 4 de Septiembre de 1.970 Salvador Allende, candidato del Partido Socialista, ganó las elecciones en Chile junto a la Unidad Popular (UP), con una propuesta socialista y revolucionaria, un primer intento en nuestra América para una revolución pacífica. Los ojos del mundo asombrados vimos como el pueblo podía derrotar a la oligarquía en un proceso electoral, lo que desde hace 14 años hemos logrado en Venezuela al triunfar Chávez en 1.998 y que abrió paso a otras victorias electorales en nuestro continente. Yo, junto a otros camaradas me fui a Chile entonces. Viví el fragor de las luchas, las calles llenas de pueblo, el ardor revolucionario inmenso y viví también el resto de mi vida con la claridad terrible de ver al fascismo de Pinochet acabar, asesinar y barrerlo todo, por eso escribo hoy a quienes me siguen y no me siguen, a mis camaradas chavistas y los de oposición, se que ninguno de nosotros como patriotas somos fascistas. Hay que detener este golpe fascista que hoy se cierne sobre nuestra revolución.

En la misma medida en que Allende comenzó a expropiar la propiedad privada y pasarla al Poder Popular aumentaba el ataque imperialista contra Allende y su proyecto socialista.

Parte de la sistematización de aquellos años nos refrescarán la memoria:

“En los días posteriores a la estrecha elección de Salvador Allende como presidente de Chile el 4 de septiembre de 1970, Henry Kissinger sostuvo una serie de conversaciones telefónicas urgentes4 sobre «cómo hacerlo» en Chile. «No permitiremos que Chile se vaya por el desagüe», le dijo Kissinger en una de esas llamadas al director de la CIA, Richard Helms, quien le respondió «Estoy contigo».”

“El 15 de septiembre, durante una reunión de quince minutos en la Casa Blanca a la que asistió Kissinger, el presidente Nixon instruyó al director de la CIA, Richard Helms, en cuanto a que la elección de Allende era inaceptable, ordenando a la agencia actuar con su ya conocida frase «Haremos chillar a la economía chilena», como lo registró Helms en sus apuntes”

Otras de sus causas fue el boicot económico promovido por la oposición para desestabilizar al gobierno, caracterizado por el cierre de empresas, los paros de transportistas, la destrucción y ocultamiento de productos para generar desabastecimiento, entre otros. Así como el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos, cortando las líneas de crédito, bloqueando las cuentas de Chile en EE.UU. y presionando a las instituciones financieras para no invertir en Chile, como represalia por la nacionalización del cobre.8 Por ejemplo, según el académico francés Christian Delois a raiz de la presión de Estados Unidos, de los 270 millones de dólares destinados a Chile en 1972, solo recibió 32.”

En los meses finales la oligarquía logró un descontento en las clases medias y las clases populares no afectas a Allende, con esa capacidad que hoy vemos en Venezuela de hacer creer como culpable del desabastecimiento al propio gobierno revolucionario que es atacado fieramente por las clases pudientes de la oligarquía.

Traigo a la palestra estos recuerdos del Chile donde conocí el fascismo.

A solo horas de que triunfara esta escalada, desde la ventana de mi habitación escuchaba los bombardeos que la aviación realizaba sobre las barriadas revolucionarias, veía como el Estadium se llenaba de presos afectos a Allende, ese mismo donde asesinaron a Víctor Jara y vi pasar infinidad de camiones 350 repletos de cadáveres por la calle Huérfanos con Teatinos, donde quedaba mi residencia.

Que no tengamos papel higiénico no podrá ser nuevamente la puerta para un genocidio. ¿Cómo hacérselo entender a todas y todos en mi patria? Nunca un golpe fascista dará felicidad sino solo a los OLIGARCAS y toda esa parte de la población que los sigue y apoya ciegamente, serán víctimas una vez sus “héroes” logren su perversa victoria. Un PINOCHET en VENEZUELA incendiaría el continente.

La UNIDAD que pidió Chávez es para que no ocurra este mismo final.

Apoyemos a Maduro, hay que ser estrategas e impedir que siga en progreso esta campaña perversa que es golpista. Maduro tendrá como desarmarla y devolver a nuestra economía la estabilidad que impida más descontento y confusión.  Eso está primero que nada como objetivo fundamental de la lucha, parar el fascismo y promover la conciencia de clase social en nuestro pueblo.

¡Chávez VIVE, la lucha SIGUE!!!

Barreto: El retorno del monstruo

capriles fascista

Por Juan Barreto Cipriani / Aporrea.org

Es preciso conjurar a través de la praxis revolucionaria (unidad de la teoría crítica radical y la praxis política revolucionaria) el “Retorno del Monstruo”. El fascismo retorna como rostro oculto del monstruo de la derecha imperial a través de diversos síntomas de nuestro tiempo y de la escena contemporánea: racismo, discriminación étnica, neo-liberalización espiritual, sobreexplotación del trabajo asalariado, xenofobia, violencia contra los pobres, búsqueda de identidades populistas de derecha, anticomunismos reciclados y neo-fundamentalismo reaccionario.

El fascismo, sin duda, es la etapa superior de la política despótica presente en la estructura de mando y metabolismo social del Capital. Esta tesis orienta nuestras prácticas revolucionarias en combate contra el capital.

Observamos con estupor como en países del Norte capitalista como Alemania, Francia, Gran Bretaña y Norteamérica, los ataques racistas y de connotación discriminatoria son constantes. Se ha diseminado de manera capilar una nueva epidemia. De la denuncia de los “micro-fascismos” en la vida cotidiana, pasamos a enfrentarnos a comportamientos, afectos y agenciamientos de enunciación de carácter molar: formaciones políticas fascistas y neofascistas, con sus intentos de recuperar una estructura de mando estatal y de la llamada “sociedad civil”, para garantizar las condiciones de un nuevo ciclo de reproducción ampliada de la lógica del Capital, y por tanto, diseminar toda una bio-política neoconservadora y reaccionaria.

Las últimas noticias de Europa nos alertan sobre el reagrupamiento de varias organizaciones ultraderechistas, con la intención de crear plataformas unitarias reaccionarias con más fuerza. No nos dejemos atemorizar ni intimidar por ello. También en el Sur capitalista, las derechas y ultraderechas pretenden recomponer el mapa de la geopolítica imperial en las periferias poscoloniales. A todo este esfuerzo político contribuyen los dispositivos mass-mediáticos y núcleos financieros, comerciales, industriales y rentistas del gran capital, tratando de construir una “línea de masas” para proyectar de nuevo, una contraofensiva reaccionaria de un movimiento de masas hegemonizado, aparentemente, por sectores de la pequeña burguesía transnacional. ¿Cuáles son los elementos que necesitan para llegar al poder, y por tanto para ser derrotados?

Hace algunos años, casi todos los comentaristas demo-liberales y buena parte de la izquierda social-democrática en Europa consideraban que inquietarse por el crecimiento de partidos fascistas era cosa de paranoicos. Hoy en día este, el rostro del monstruo, se hace cada vez más visible. Los asesinatos racistas en Alemania y Francia, la participación de ministros fascistas en el gobierno italiano, y el sorprendente éxito de la ultraderecha nacionalista en Rusia, han demostrado que existe un verdadero peligro de revivir la década de 1930.

También en Nuestra América insurgente, la Multitud Popular que desafió abiertamente la lógica globalizadora del capitalismo neoliberal y que ha pujado por la puesta en escena del poder constituyente, se enfrenta a nuevas reagrupaciones de derecha y ultraderecha. Los gobiernos progresistas de América Latina se enfrentan a los retos de nuevas oposiciones de derecha y ultraderecha: Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela; cada una de las experiencias con sus especificidades y particularidades, ha visto resurgir el viejo anticomunismo, fraseologías falangistas, nostalgia por los Estados de Seguridad Nacional, formas de discriminación étnico-racial de los pueblos indígenas, racismos de todo calibre, populismos de derecha y en fin, todas las familias ideológicas de derecha y ultraderecha para diseminar un nuevo sentido común, profundamente marcada por el regreso del monstruo fascista.

Luis Britto García: ¿Qué pasó en las elecciones venezolanas?

luis britto garcía elecciones
Por Luis Britto García / http://luisbrittogarcia.blogspot.com
1
Hace años denuncio que la Comisión y la Corte Interamericana  de la OEA quieren desconocer  nuestros tribunales, para  decidir en lugar de  ellos  cuestiones  relativas a la soberanía de Venezuela, como la legitimidad de las elecciones. Así, el primero en cuestionar los comicios del 14 de abril es Insulza, presidente de la OEA, quien exige  “realizar una auditoría y un recuento completo de la votación” y  pone “a disposición de Venezuela el equipo de expertos electorales de la OEA”. Vale decir,  expertos extranjeros, y no el Consejo Nacional Electoral, deben declarar quién ganó nuestras elecciones.
2
Para escoger al  Presidente de Venezuela también se ofrecen voluntarios el gobierno de Estados Unidos y el canciller de España, García Maspero, ambos demandando recuento de votos al sistema electoral que Carter calificó como el “más perfecto del mundo”.  Por no contradecirlos, el candidato perdedor reclama asimismo recuento manual  de votos  y en lugar de exigirlo por  vías de derecho, convoca  motines que en dos días incendian o destruyen doce  Centros de Diagnóstico Integral, arrasan cuatro casas del PSUV y varios mercados solidarios,  acosan medios de comunicación de servicio público y comunitarios y residencias de miembros del Poder Electoral, asesinan a 8 compatriotas –uno de ellos quemado vivo- y dejan 124 heridos. Es una pequeña muestra de lo que harían si llegaran a tomar al poder. Desaparecerían los derechos a la atención médica gratuita, a alimentos subsidiados, a la información alternativa, a la militancia progresista, al sufragio  y a la vida.
3
La Historia se repite,  los guiones  se remedan. Las elecciones que dieron el triunfo a Ajmadineyah fueron desconocidas por una oposición que intentó algaradas y motines para legitimar una intervención imperialista. Durante las elecciones una agresión informática seguramente imperial hackea las cuentas de twitter de Nicolás Maduro, del presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello  y de Teresa Maniglia, jefa de Prensa de Miraflores, inhabilita la página web del Consejo Nacional Electoral y fuerza a interrumpir Internet durante  minutos para impedir la expansión del virus. No son tecnologías al alcance de un candidato  cuyo promedio académico apenas remonta el diez.
4
¿Tiene la más mínima sostenibilidad la hipótesis de fraude? La lógica indica que cualquiera dispuesto a perpetrar una superchería simularía millones de sufragios de ventaja, y no una modesta mayoría de 262.473 votos. Por otra parte, el Consejo Nacional Electoral por su propia cuenta ha recontado 54% de los sufragios sin encontrar irregularidades, proporción más que suficiente para Seguir leyendo “Luis Britto García: ¿Qué pasó en las elecciones venezolanas?”