¿Cayeron por inocentes?

Por: Alberto Aranguibel B.

La biblia habla de una feroz persecución de niños menores de dos años ordenada por Herodes para deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret, con lo cual usa la acepción de inocencia que describe al puro de alma, al libre de toda maldad y perdición mundana.

Pero en Venezuela, el inocente que se conmemora tal día como hoy, 28 de diciembre, es el pendejo. Aquel que por culpa de su ineptitud no pega una, y termina siempre sometido al escarnio y a la burla de los vividores.

En la derecha nacional e internacional que apostó a la reinstauración del neoliberalismo en el país apenas el Comandante Chávez fuese sustituido por cualquier otro líder revolucionario, de los muchos con los que cuenta la revolución bolivariana, no es fácil saber quién cayó por inocente bíblico y quién por inocente criollo.

Si algo ha demostrado la fortaleza adquirida por el Presidente Maduro enfrentando las feroces arremetidas de esa derecha terca y obtusa que subestima de manera tan demencial la dimensión y el arraigo popular del proceso chavista, es precisamente la ineptitud del modelo neoliberal para aglutinar en torno a su propuesta mediante el ardid de la guerra económica a la masa irredenta que es el pueblo.

Creyó esa derecha, por arrogante y necia, que que el liderazgo revolucionario chavista era un vulgar séquito de alabarderos del Comandante y que no habría nadie capaz de calzar su talla, con lo cual retornar ella al poder sería cosa de coser y cantar.

Jugó duro desatando la violencia y generando muertes por decenas. Lanzó su furia corporativa encima del pueblo con la especulación y la usura, como tratando de medir su poder de fuego con el Gobierno. Llamó a su “hermano mayor”, y le imploró que cercara al país desde todos los foros internacionales, rogándole incluso que procurara la ruina de nuestra principal industria con su trampa del ”fracking”. Impulsó un brutal ataque internacional a la moneda, convencida de que quien perdería sería la población y no ella misma.

El presidente Maduro la derrotó en cada oportunidad, cada vez con mayor capacidad de control, decisión y coraje, asegurando siempre el bienestar del pueblo y sin sacrificar ni un ápice de nuestra soberanía.

No es fácil saber si esa derecha cayó por inocente o por pendeja en verdad.

Los carajtos me aprietan, las medias me dan calor y el beso que me dio mi madre…

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Por: Alberto Aranguibel B.

Es como cosa de cuentos. La persistencia en la torpeza, en el equívoco, en el dislate consuetudinario e irrefrenable de la oposición, no hace sino ratificar de manera creciente e incontrovertible que el verdadero problema de ese entente antichavista no es en modo alguno político, sino… maternal.

Luego de su arrogancia inicial, aquella de los primeros años de la revolución bolivariana, durante los cuales la oposición, derrotada estruendosamente por el líder que el pueblo había designado ya como su conductor indiscutible, se presentó al país como el súmmum de la sabiduría política, que resumía en una misma entidad polivalente el genio de Betancourt elevado a su máxima expresión, la densidad académica de Caldera, el brillo deslumbrante de Raúl Ramos Gimenez, Ruíz Pineda, Calvani y hasta del mismísimo Jóvito, amalgamados todos en una sola masa pluscuamperfecta, la dirigencia cuartorepublicana entendió, con base en sus propios fracasos, que la lucha que pretendía librar contra el proceso iniciado con la muerte del inviable modelo neoliberal a finales del siglo XX, no era un asunto tan simple que pudiera resolverse con el solo concurso de esas eminencias en las que ellos se constituyeron a sí mismos. Que debían apelar a ejecutores con mayor capacidad de choque. Es decir, que no fueran tan incompetentes, tan cobardes ni tan embusteros como ellos.

Fue así como llegaron en algún buen momento a la clara convicción de que debían poner al frente de la pelea por la reinstauración del neoliberalismo a los que por aquellos tiempos, en el 2001, se llamaban todavía los ¨padres y representantes¨, a quienes sacaron a marchar furiosos contra el Decreto 1011 a lo largo y ancho del país, pero sin obtener en modo alguno la ansiada respuesta del derribamiento del régimen. Meses después del sofoco de padres, madres y farsantes que asumían el rol de representantes en los colegios de toda la nación, la revolución y el chavismo seguían intactos. Había que cambiar de ejecutores.

Sucesivamente se enarbolaron como promesa contrarrevolucionaria después de los derrotados padres y representantes la engreidísima Gente del Petróleo, los militares en retiro vergonzoso, las actrices desvencijadas del siglo pasado, las divorciadas sin esperanzas de las urbanizaciones del este, todos y cada uno de los sectores de la más pastosa “sociedad civil”, como ellos gustan llamarle para diferenciarla de la sociedad salvaje que según ellos el chavismo encarna, se turnaron al bate a través del tiempo para tratar de sacarla de jonrón con el plan golpista del Departamento de Estado norteamericano, pero ninguno dio pie con bola, como le dicen los que saben, hasta que pensaron (más por descarte que por ninguna otra razón) en los muchachitos bien, cuyas ganas de protagonizar alguna película de Rambo les desvela hasta la narcosis desde que agarraron por primera vez un joystick de Play Station y supieron lo que era el éxtasis del asesinato por placer.

Los llamados líderes de la derecha tuvieron entonces que acordar probablemente un proceso de educación neonatal antes que de formación política o ideológica propiamente dicha. Educar a combatientes en la lucha contrarrevolucionaria no es en modo alguno lo mismo que entrenar imberbes para que pongan bombas por el simple placer de la figuración temprana en las pantallas de la televisión y las fotos de prensa, y que además de eso tengan la suficiente perspicacia y talento como para saber quedarse callados frente a la policía cuando de explosivos y acciones terroristas se trata.

Educar carajitos en el lenguaje de la conspiración, sobre todo cuando se tiene montada la fachada de la lucha democrática recorriendo el país con mitincitos de lastimosidad (que bien pudieran hacerse dentro de un ascensor y sobraría espacio) para dar la impresión de que no se tiene nada que ver con esos niñitos bien que estás usando como carne de cañón para que sean ellos los que se jodan a la hora de las chiquiticas, es un trabajo arduo y difícil que no cualquiera puede hacer bien, por mucha cancha que se tenga con el Departamento de Estado o con el dueño de la Polar, por decir algo. El que con muchachito se acuesta, con toda seguridad resultará embarrado, dice la voz popular. Y seguramente será por algo.

Ahora, como siempre, cuando esos, sus niños consentidos, la embarran hasta más no poder, por impericia, inmadurez y hasta por imbecilidad, como el caso de los niños bomba que conmocionan hoy al país y al mundo con sus disertaciones sobre las muertes que pretenden causar en Venezuela con sus jueguitos de “Maricori tumba a Maduro” versión 2.0, el liderazgo opositor no consigue articular respuesta alguna y solo alcanza a poner cara de mamita consternada porque papá Barack no logra poner en cintura a sus lindas criaturas. Toda madre sabe que los muchachitos van a salir igualitos a sus padres. O por lo menos eso procuran. Por eso aquí la culpa no es de los monos sino de quienes les dan los garrotes… o los explosivos.

No se sabe quién la embarra más, si los niñitos que la ponen o las mamás que los pellizcan.

@SoyAranguibel

Los secretarios de la MUD

Mesa de la Unidad

Por Alberto Aranguibel / Últimas Noticias, 13 de septiembre de 2014

La crisis de la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que no es mesa sino grupo, ni unitaria sino divisionista, ni democrática sino conspiradora, no deviene de su inviable formulación (una juntura de inconsistencias pegada con saliva de loro) sino del terco empeño por tratar de engañar a todo el mundo durante todo el tiempo con el cuento de la robustez política de la cual en realidad han carecido siempre.

Cabalgar sobre la ola del antichavismo que los medios crearon durante décadas de anticomunismo entre un segmento de la población, como si el mismo fuera el resultado de acertadas y profundas reflexiones ideológicas y programáticas surgidas de su propio seno, además de constituir un robo en descampado de un logro político de la misma sociedad opositora, es un proceso de autoengaño enfermizo que no resolverá jamás los problemas de fondo de ese entente electoralista.

De modo que el desmantelamiento por el que hoy atraviesa ese equívoco mal concebido y disfuncional no es el resultado de la renuncia de su secretario ejecutivo, sino que la misma es el producto directo de la insoportable disparidad de criterios y apetencias individuales y grupales sobre las que se asienta ese malhadado proyecto. Su salvación, entonces, no será en modo alguno el nombramiento de una nueva autoridad. Lo más seguro es que, por sus propias deficiencias, el arribo a una nueva conducción solamente sirva para terminar de hacer implosionar las pocas estructuras que sobre sus ruinas queden.

De ahí que la fórmula que pudiera aparecer como más viable para lograr un verdadero consenso entre las disparidades que ellos constituyen, seguramente terminará reproduciendo la atomización que han intentado ocultar durante más de una década. Es decir, la fórmula de la coordinación colegiada de varios secretarios ejecutivos que cumplan funciones similares de vocería pero sin sobresalir en modo alguno por encima de ninguna de las múltiples corrientes ideológicas o políticas del grupo. Algo así como una tapa que haga juego con la olla.

Un experimento de dirección colectivista fracasado a lo largo de la historia, como aquel de la Comuna de París en 1871, pero que dada la precariedad de la MUD, pudiera resultar un paliativo más de conmiseración en su hora postrera.

@SoyAranguibel

La campaña del terror

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Por: Alberto Aranguibel B. / noticiasbarquisimeto.com 27 de agosto de 2014

Uno de los rasgos que mejor define al liderazgo opositor (o a lo que pueda quedar de él por ahí), es sin lugar a dudas la desvergüenza con la que asumen su papel en el debate político venezolano, bajo la inmoral premisa de tirar la piedra y esconder la mano.

El yo-no-fui-ismo, común a la cúpula antichavista como norma recurrente de conducta, es ya proverbial en un sector habituado a la condescendencia revolucionaria a la que obligan la naturaleza tolerante del proyecto bolivariano y el carácter humanista del modelo de igualdad y justicia social que el Comandante Chávez promovió en el país desde el primer momento de su aparición en la escena política venezolana a finales del siglo XX.

Un aspecto diferenciador como pocos entre la infinidad de rasgos que distancian de manera diametralmente opuesta al liderazgo opositor con la forma en que se asume la conducción política en las filas revolucionarias es sin lugar a dudas el sentido de la responsabilidad. Ese mismo sentido que determinó desde un primer momento el inusual e indetenible crecimiento del liderazgo político del Comandante y que lo convirtió no solo en Venezuela sino en el mundo entero en una referencia de rectitud y lealtad a los principios que le inspiraron y que perfiló en todo momento su actuación como luchador consecuente con su palabra y con su comportamiento público.

Algo verdaderamente difícil de encontrar en el liderazgo opositor, que pareciera jactarse de su conducta evasiva y contradictoria sobre los asuntos por los cuales le corresponde responderle a ese sector de la sociedad que, en pleno ejercicio de sus derechos constitucionales, decide no militar en la causa revolucionaria y prefiere intentar abrirle cause a su visión del país desde una posición neoliberal o de derecha. Llega a ser tan persistente la conducta ambigua y evasiva del liderazgo opositor frente a los temas de interés nacional, que queda perfectamente claro que, más que deficiencia o muestra de mediocridad en la capacidad política de la MUD, de lo que se trata en el fondo es de una expresión de perversa maquinación para utilizar al pueblo de la manera más inmisericorde, usando siempre la necesidad, el hambre y el dolor de la gente para alcanzar el poder y colocarlo de nuevo al servicio precisamente de los intereses de quienes generaron en el pasado esa miseria, esa hambre y ese dolor que hoy con tanto esfuerzo supera el país gracias a la revolución.

De ahí la inmoralidad de ese siniestro personaje en que se ha convertido el dirigente de Primero Justicia, Henrique Capriles, derrotado como candidato y como jefe de campaña de toda la oposición en los cuatro procesos electorales más importantes de nuestra historia reciente, en los que en apenas un año y medio fue derrotado en dos procesos electorales para elegir Presidente de la República, uno para elegir Gobernadores y otro para escoger Alcaldes y Concejales, quien se ha dedicado ahora a recorrer de manera extemporánea el país en una absurda campaña electoral para tratar de sumar adeptos a una causa que no pareciera ser ninguna otra que la del terrorismo guarimbero.

No hay en este momento declarado periodo alguno de campaña, simplemente porque las elecciones que manda nuestra Constitución ya se realizaron (muy a pesar de quienes desde las filas opositoras coquetean con el golpismo) y porque la gente quiere que así como se respetan en el mundo entero los periodos electorales, también deben respetarse los no electorales para que el país pueda seguir su curso normal de trabajo en la construcción de su porvenir. Como en toda democracia avanzada en el mundo, Venezuela tiene derecho a disfrutar en paz de sus periodos no electorales; no todo es campaña electoral y elecciones, como quiere hacernos creer esa obtusa e inepta dirigencia opositora.

Por eso, la única explicación de la campaña de Capriles por el país, justamente en momentos en que el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro está enfrentando con tenacidad, coraje y mucha eficiencia, la crisis y las expresiones de terrorismo a los que nos ha querido llevar esa misma derecha irresponsable que el fracasado dirigente opositor representa, es que su propósito es el de alentar la conspiración fascista que se esconde tras la fachada de la supuesta lucha social que esos sectores dicen encarnar.

Obviamente para esa tozuda oposición la desestabilización es una oportunidad sin importarle para nada el padecimiento y el dolor por las muertes que por lo general sus acciones terroristas generan, ni mucho menos el daño en términos de pérdidas cuantiosas de recursos que le ocasionan al país con su terco empeño en torcer antojadizamente la voluntad popular.

Que quede claro; si Capriles, en vez de atender sus obligaciones como Gobernador, está recorriendo el país fuera de periodo alguno de campaña, proclamando al mundo su infamante y provocador discurso incendiario contra el Gobierno legítimamente electo, además de darle argumentos alentadores al terrorismo para reincidir en la violencia, está incurriendo inequívocamente en instigación al delito y a la rebelión. Delitos ambos contemplados en la Constitución, de los cuales seguramente dirá luego, como siempre, “yo-no-fui”.

 

@SoyAranguibel

El dueño del circo

EL DUEÑO DEL CIRCO

Por: José Vicente Rangel / Question, Abril de 2014

A medida que languidece el guarimbeo la situación tiende a aclararse. Se puede decir que la conspiración de los EEUU y de la derecha, fracasó -claro, por ahora, porque la amenaza sigue en pie-. Luego de casi dos meses de intensa violencia protagonizada por grupos de choque apoyados, descaradamente, por alcaldes de oposición; de la ofensiva contra la economía y la bestial campaña mediática montada en el exterior, el gobierno de Maduro no sólo sobrevivió sino que, como lo indican las encuestas, aumentó su apoyo popular en tanto que la oposición se desplomó. El dato confirma la calidad democrática del pueblo venezolano, su rechazo a la aventura golpista, la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la capacidad de conducción del liderazgo chavista que asumió la difícil tarea de suceder a Chávez y de ejecutar su legado.

Lo sucedido en el lapso febrero/ marzo, cuya característica ha sido la crispación, augurios terribles e insólitas provocaciones, confirma la irresponsabilidad opositora. En una coyuntura compleja fue incapaz de actuar con sindéresis. Pretendió, como siempre lo hace, nadar en dos aguas al mismo tiempo, la legalidad y la subversión. ¿Resultado? Fracasó en el intento, como quedó en evidencia. De nuevo la oposición se embarcó en la temeraria aventura de mezclar actividad cívica y violencia, y como suele suceder en tales circunstancias cosechó derrotas. Las dos líneas hicieron crisis, la violenta en su versión guarimba y la pacífica en su expresión más acabada, la MUD.

Pero los poderes fácticos que se trazaron la meta de derrocar al gobierno constitucional de Venezuela, reaccionaron con rapidez ante la hecatombe. Están convencidos de que es el momento de acabar con el proceso bolivariano ahora. Que la decisión no puede ser diferida. Porque hacerlo equivale a dejar que Maduro se consolide. El imperio y la derecha tuvieron que calarse a Chávez -tascando el freno-, pero no están dispuestos a hacer lo mismo con la sucesión. Por eso estoy convencido que el binomio gobierno EEUU/derecha venezolana intenta, Seguir leyendo “El dueño del circo”

VENEZUELA: ¿QUÉ, CUÁNDO, DÓNDE, QUIÉN, CÓMO, POR QUÉ?

neonazicaracas-Pinta neo-nazi en Altamira, Caracas –

Por: Luis Britto García / http://luisbrittogarcia.blogspot.com/

QUÉ

El partido minoritario Voluntad Popular pretende sustituir al Presidente legítimamente electo con “la salida” hacia un “Gobierno de Transición” no elegido por nadie. El 12 de febrero convoca ante la Fiscalía General de la República una manifestación “contra la inseguridad” que culmina en intento de quemar el edificio, incendio de vehículos y tiroteo que causa dos muertos y treinta heridos. Grupos terroristas hacen cortes viales y secuestran a los vecinos, destruyen más de medio centenar de unidades de transporte colectivo, sabotean centrales eléctricas, destruyen locales de 15 universidades, saquean, cobran peaje y asesinan a balazos a agentes del orden y vecinos que intentan restablecer la vialidad.

CUÁNDO

Después de que el bolivarianismo gana en las elecciones de diciembre el 76,42% de las alcaldías, conquistando 256 municipios de 335. Después de que el Gobierno otorga a los empresarios 60.000 millones de dólares a tasa preferencial para importaciones indispensables, que éstos disipan en importaciones ficticias. Después de acaparamientos masivos por comerciantes que crean desabastecimientos estratégicos. Después de que el Gobierno enfrenta la guerra económica con una Ley de Precios Justos que prohíbe las acostumbradas ganancias empresariales de 200%, 300%, 1.500% y hasta 15.000%.

DÓNDE

En 19, luego 9 y finalmente 1 de los municipios con mayoría de clase media dominados por alcaldes opositores, quienes con sus policías locales protegen a quienes secuestran a los vecinos hasta que una sentencia del TSJ lo prohíbe (no hay corte vial en el Country Club o La Lagunita). En estados fronterizos, cundidos por la infiltración paramilitar, escenarios de un proyecto secesionista.

QUIÉN

Los medios internacionales los presentan como estudiantes. Algunos hay, enviados en primera fila para proporcionar las víctimas. Pero pocos están entre ellos del 79% de los jóvenes entre 14 y 24 años que estudia; del 67% que lo hace en instituciones gratuitas, del 90% que considera que los estudios le aportan muchas o bastantes oportunidades, del 73% que aprecia que el mejor sistema es la bolivariana democracia participativa; del 60% que piensa que el mejor sistema económico es el socialista (GIS XXI). Sólo un tercio de los violentos arrestados son estudiantes. De cinco detenidos con armas por el cuerpo de vigilantes de la UCV, ninguno pertenecía a esa casa de estudios, y sólo uno era estudiante.

CÓMO

Pasando de la manifestación “pacífica” al secuestro masivo de vecinos, el saqueo, el cobro de peaje, el incendio, la destrucción de 15 sedes universitarias gratuitas, el envenenamiento de aguas con gasoil y el asesinato. Distribuyendo generosamente los 1.338.331 dólares que según su informe anual la NED destinó a Venezuela en 2012, más las cataratas de divisas del año pasado y presente y las canalizadas mediante ONG financiadas con ellos. Alquilando sicarios, paramilitares y azotes de barrio que tras su captura confesaron haber sido pagados a mil bolívares por día. Coligando 87 periódicos de la SIP y los cinco megamonopolios mediáticos del mundo contra Venezuela.

POR QUÉ

Porque Venezuela es el país con mayores reservas de hidrocarburos y controla su propia industria. Porque aplica sus recursos para lograr los más altos niveles de igualdad y desarrollo humano de la región. Porque promueve una diplomacia multipolar y de alianzas continentales como la Alba, Unasur y la Celac, opuestas al intervencionismo de Estados Unidos. Porque después de los fiascos de Siria y Crimea, Estados Unidos quiere desquitarse con lo que la oposición le pintó como negocio hecho y ha resultado hueso imposible de roer. Porque después de perder 18 de 19 consultas electorales inobjetables, la oposición busca arrebatar con el golpe de Estado, el terrorismo y la intervención extranjera, lo que no ha podido ganar por el voto.

Manifiesto de una gran manifestación…

Con deslumbrante precisión, el equipo de Zurda Konducta descubre y revela al mundo el Manifiesto de las manifestaciones juveniles en el país…

Solo para Amargados

escuálida llorando

¿Y si amanece y el patrón sigue al mando, quiero decir… si despiertas? 

¿Y si después de tanto pesar llega el sosiego, de tanto escozor llega el reposo, de tanta tremolina la calma? 

¿Cómo harás con el carnaval que no viviste? 

¿Qué le dirás a tu niño que encontró el disfraz que le habías comprado para el desfile? 

A tu vecino que atormentaste y al otro que aborreciste… ¿Qué les dirás? 

Y si llega Abril santo y Mayo perfumado… ¿Te veré en la procesion?

¿Comprarás el regalo para el día de la madre? 

¡Ah!… ¿Y qué de Agosto?… ¿Te irás de Vacaciones? 

Y si ellos volvieran a convidarte… ¿Serás capaz de pensar por ti esa vez? 

Fredy Salazar 
Pdvsa – Pto La Cruz 

Perder en Miami

escualidos lloran

Publicado en Últimas Noticias el 14 / 12 / 2013

Recibir desde cualquier parte del mundo la noticia del triunfo de la Revolución Bolivariana en cada elección que se haga, ya sea esta presidencial, de gobernadores, diputados, alcaldes o de concejales, tiene que ser para cualquier escuálido un golpe muy duro a su condición libertaria y raigalmente anticomunista.

El odio acumulado a través del tiempo en lo más hondo de su ser, producto de las contundentes derrotas propinadas a ellos sin ninguna conmiseración ni clemencia por el chavismo, es un sentimiento cada vez más arraigado en el alma del opositor común, que vive la horrenda circunstancia de la vida cíclica entre la alegría fabulosa que representa en cada oportunidad su convicción de que “ahora sí; que ya el chavismo se acabó; que ahora Capriles sí les va a dar la paliza que merecen esos castro-chavistas malnacidos”, y el lacerante dolor que deja en el corazón la recurrente y cruel derrota electoral, frente a la cual nunca hay palabras con qué expresarse, sino llanto incontenible y moqueo profuso.

Con ese odio, perder en cualquier parte del planeta hasta donde alcance la posibilidad de adquirir boleto aéreo con dólar preferencial, es más que lastimoso cuando se considera la inmensa inversión en esperanza que a través de los cinco continentes se puede haber sembrado con la idea de un triunfo que no llega nunca pero que en cada oportunidad de precampaña electoral alienta y estimula la ansiedad arrolladora, antichavista, profundamente neoliberal y anti patriotera.

Pero, perder en Miami es otra cosa.

Perder en Miami, para un escuálido que invierte su vida entera en los preparativos permanentes del derrocamiento del réeegimen!!!, abarcando desde la profusa redacción día y noche de millones de tuits épicos proclamadores de la inminencia de la libertad y anunciadores del aplastamiento de las hordas chaburras, hasta las largas jornadas de entrenamiento como comandos de exterminio en los jardines de Disney World, tiene que ser en verdad el más horrendo y trágico golpe que opositor alguno pueda recibir jamás en sus entrañas.

Uno ve las fotos que llegan desde allá en cada ocasión y se conmueve. Provoca dejarlos ganar aunque sea alguna vez algo que valga la pena. Y no esa porción de alcaldías que ganan con ventajas de un uno por ciento apenas.

Soyaranguibel@email.com

Ilusiones perpetuas

movimiento perpetuoPublicado en Últimas Noticias el 30 / 11 / 2013

Desde mucho antes de la Edad Media, el ser humano ha procurado cada vez con mayor ansiedad la solución al insalvable reto de la invención de la máquina del movimiento perpetuo. Se dice que tanto han buscado los más tercos científicos de la historia resolver el tan inexpugnable proyecto, que en la oficina de patentes de la ciudad de París (una de las dos más importantes del mundo) habrían colocado en alguna oportunidad un cartel sobre la puerta de entrada que rezaba “Si viene Ud. con el invento de la máquina del movimiento perpetuo, por favor devuélvase y no nos haga perder tiempo… Aquí estamos trabajando”.

Son infinitos los anhelos del ser humano que perduran a través del tiempo muy a pesar de las desalentadoras constataciones de inviabilidad que la mayoría de esas ilusiones cargan sobre sí. Como por ejemplo la de la fuente de la eterna juventud, quizás la más recurrida de cuantas se han dado en el imaginario universal a lo largo de la historia. O la de la resurrección de la carne, prima hermana de la anterior, reivindicada como propuesta no sólo por el cristianismo sino por los antiguos egipcios, creadores del concepto del ceremonial fúnebre más ampuloso y arrogante jamás concebido, cuyo propósito no era otro que el de la preparación para el retorno a la vida terrenal luego de un breve paso por el inframundo después de la muerte.

Ilusiones signadas desde siempre por la naturaleza religiosa que les daba lugar, hasta que apareció la avaricia. Y con ella, el olvido de la posteridad y el empeño de unos cuantos por hacerse de cada vez mayores fortunas sin importar las penurias que causasen al prójimo con su voracidad.

En Venezuela, ese enfermizo empeño de la derecha por hacerse del poder para usarlo en beneficio de los ricos, tiene su origen en la vana ilusión de reinstaurar el neoliberalismo en el país. Por lo que aparecen siempre defendiendo las inmorales causas de criminales, farsantes y estafadores de toda pelambre.

De ahí su necia insistencia en ilusionar a sus seguidores con inventos cada vez más improbables. Como eso de que el Gobierno ya va a caer, como les dicen desde hace una década, o que en la próxima elección (cualquiera) van a resultar triunfantes, como también les juran.

Igual que aquellos inefables inventores de la máquina del movimiento perpetuo.

 

 

La guerra de los cobardes

soy un cobarde

Publicado en Últimas Noticias el 05/10/2013

Si algo dio un giro determinante a la política venezolana con la irrupción de Hugo Chávez en la escena pública el 4 de febrero de 1992, fue la naturaleza completamente inusual de su sentido de la responsabilidad frente al país y frente a la historia, al aceptar ante al mundo su participación como comandante en la rebelión cívico militar que acababa de ser sofocada en aquel momento por las fuerzas armadas del gobierno neoliberal de Carlos Andrés Pérez.

La hidalguía, la entereza y la rectitud de aquel joven militar venezolano revelaba una templanza nunca antes vista en Venezuela, y completamente atípica en el mundo, a través de la cual veíamos por primera vez y con el más completo asombro, cómo un prisionero de guerra no sólo aceptaba su responsabilidad en los hechos que lo incriminaban, sin doblegar jamás los principios de emancipación del pueblo que lo inspiraban, sino que no usaba las cámaras para infamar o descalificar a sus opresores mediante acusaciones destempladas cargadas de alguna forma de rencor o de odio.

Nada de lo cual se consigue ni por atisbo en las cobardes expresiones de evasión de la derecha venezolana, quien desde ninguno de sus frentes; el empresarial, el político o el mediático, acepta jamás su participación en una guerra más que develada, montada por todos esos sectores para tratar de desconocer la voluntad popular y torcer el hilo constitucional de la República, mediante la fatiga del estómago de los venezolanos.

Se trata de quebrar la lealtad del militante revolucionario, de los hombres y mujeres que por millones abrazan la propuesta de construcción de la patria que presentara Chávez al país, no para captarlos como adeptos a ninguna parcialidad política en particular, sino para provocar el malestar que desate la ingobernabilidad que necesita la contrarrevolución para facilitar las sanciones internacionales que conduzcan a la intervención de fuerzas militares norteamericanas y al establecimiento de un gobierno de transición que permitiera a esos sectores de derecha retomar el poder en Venezuela.

Lo que persiguen es la guerra como fórmula de solución a su expresa ineptitud política, y de ahí su afán de tirar la piedra y esconder la mano. No hay ahí liderazgo alguno. Ahí quien manda es la cobardía.

Aranguibel en Unión Radio: “La oposición no reconoce ni su propia tragedia”

movilnet
Actualidad Unión Radio / 30 de septiembre de 2013

Parece ser que la oposición ha escogido la metodología de la más repugnante guerra sucia para concentrarse en ella, dejando de lado el debate de naturaleza propiamente política… No queda sino solamente lo más asqueroso y más bajo por parte de ese sector” sostiene Alberto Aranguibel en entrevista con Anahí Arizmendi este lunes 30 de septiembre por Unión Radio, analizando el falso audio de la voz del Comandante Chávez puesto al aire por la oposición venezolana este fin de semana.

El único prestigio que tiene J.J. Rendón es el que le hemos dado en la Revolución, porque ese es una de las personas más mediocres en el ámbito de la creación de imagen política” afirma Aranguibel en relación al que es señalado como autor de ese bochornoso audio. “Yo lo conozco, yo sé de qué clase de alimaña se trata“, dijo.

Señaló así mismo la recurrencia en la torpeza política de la oposición, al evidenciarse la equivocación que según él representa tratar de profundizar en ese esquema de “tirapiedrismo” como fórmula de avance entre el electorado “porque ha leído mal los factores que determinaron la elevación de la votación opositora en las elecciones presidenciales de abril pasado, en lo cual el fallecimiento del Comandante Chávez fue un factor más que fundamental“.

El problema que hay aquí es que la oposición no reconoce su propia tragedia ni sus propias inmundicias“, afirmó.

Oiga aquí la entrevista completa:

¡Así estará aquella crisis!

rayo papal

Una inflación completamente atípica, que no surge de factor inflacionario alguno, como las alzas de los impuestos, el incremento del desempleo, la caída en las reservas monetarias, la baja del precio del barril petrolero, el aumento de las tasas activas para los préstamos bancarios o el uso de tarjetas de crédito, sino que deriva exclusivamente de la especulación desatada por una empresa privada voraz y pendenciera que supone que la enfermedad del presidente Chávez es la puerta franca al desenfreno del capitalismo para arrasar la Revolución Bolivariana, es respondida por el Gobierno con una devaluación (más parecida, desde nuestro modesto punto de vista, a una claudicación que a ninguna otra cosa, pero que uno no discute ya no sólo porque no le gusta hacer el ridículo terciando en temas que no son de su experticia, sino porque la disciplina militante obliga) lleva a una “clase media en negativo” a desgarrarse las vestiduras por el supuesto cataclismo que la medida según su preclaro análisis genera, a la misma vez que se desgañita implorando artefactos eléctricos de tienda en tienda, empezando por una infinidad de televisores 3D de 77 pulgadas, neveras de cuatro puertas, lavadoras de 200 ciclos, licuadoras de 50 mil revoluciones por segundo y tosty arepas para empanadas de caviar, que hasta ayer mismo no sólo no necesitaban sino que apenas los adquieran no sabrán ni tendrán dónde ponerlos.

Las cajeras de las tiendas se ríen a sus espaldas porque son las únicas en medio del pandemónium que se percatan que todas esas mercancías, por las que están pagando tres y cuatro veces su precio verdadero desde hace meses, las están comprando al doble de la devaluación a la que le huyen, precisamente por el monto de los intereses (variables) que les cobrará el banco en cada tarjeta de crédito durante los próximos 24 meses.

Se aferran a la estúpida idea según la cual el problema es que Venezuela importa todo, tal como se los dice el necio de su líder, como si los celulares, los televisores, las neveras, las licuadoras y los carros que se venden en nuestro país no fueran los mismos que también se venden en Colombia, Chile, Costa Rica, Panamá y el mundo entero.

No ven la crisis tan berraca del capitalismo, que hasta los Papas renuncian en medio de la cuaresma…  ¡Así estará esa crisis!

El bolero de la MUD

solo triste

A diferencia del canto épico, que relata en prosa combativa y mediante marchas triunfales las glorias de los pueblos, el bolero es el himno de la tragedia humana en el que se describe en forma cruda el calvario de los no correspondidos.

El desdén, el olvido, la traición, el engaño, la trapisonda cruel y desalmada, son los temas recurrentes de ese arte del dolor, en el que el autor denuncia siempre en forma patética la culpabilidad de los demás en su tragedia. Su inocencia es inobjetable y el llanto profundo su argumento. “Los demás” son recurrentemente los responsables del desamor, del extravío y de la ingratitud del alma. Jamás una autocrítica profunda y sostenible será el planteamiento de un buen bolero.

Sólo, rodando por el mundo, con un dolor profundo y sin poder llorar” más que la desgarradora revelación del bolerista, es más bien la descripción perfecta del drama existencial de un sector huérfano de ideas y desbordante de fracasos, como lo es la MUD, que añora cada vez más nostálgico el reconocimiento que alguna vez tuvo en el pasado en aquellos escenarios pródigos en elogios a su persistencia en la lucha por la democracia y la libertad de nuestro pueblo.

Aquellas prominencias de la política mundial, como Aznar, de las letras universales, como Vargas Llosa, o de la diplomacia internacional, como el insulso Insulsa, ya no portan por ahí vociferando estridentes sus loas solidarias a los muchachos de Primero Justicia, ni a Aveledo, ni al venerable Ledezma. Las ratas, dice el habla popular desde el castellano antiguo, son las primeras en abandonar el barco en medio del naufragio. Ni Juanes ni Bossé hablan ya mal de Chávez.

Ni siquiera los aliados históricos de esa derecha reaccionaria que se preció de su rol como lacayos del imperio en la agresión a la Cuba revolucionaria durante más de medio siglo, voltean ya a mirar a ese ruinoso espectro de la política criolla que es la MUD después de las contundentes derrotas propinadas por Chávez. Todos ellos reconocen y elogian hoy el papel de Cuba en la CELAC.

Una tragedia así, en la que todos te dan la espalda, necesita urgente no un himno sino un bolero. La ventaja para la MUD es que el suyo ya está escrito:“Soledad, soledad y tristeza, y unas ganas inmensas de ponerme a llorar.”