Debate Socialista del 14 octubre, con Héctor Navarro, Germán Campos y Alberto Aranguibel

Debate Socialista del 14 octubre, donde Héctor Navarro, Germán Campos y Alberto Aranguibel analizan el resultado de la elección presidencial del 07 de octubre y lo proyectan hacia las elecciones de gobernadores del próximo 16 de diciembre.

Vea el resumen de las intervenciones de Alberto Aranguibel en la sección VIDEOS

Aranguibel en Unión Radio: “La designación de candidatos es un mecanismo para hacer más eficiente la capacidad de respuesta del Ejecutivo”

Alberto Aranguibel sostiene en conversación con Vladimir Villegas este jueves 11 de octubre por Unión Radio, que la designación de candidatos a las gobernaciones por parte del Comandante Chávez está prevista en el Artículo 5to de los Estatutos del PSUV, y es además un mecanismo que permite al Presidente ampliar la capacidad de respuesta del Ejecutivo en la solución de los problemas del país.

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Ya no hay camino, ni “flaquito”, ni gorrita, ni un carajo

Cuesta aceptar que un fenómeno de enajenación mental tan profunda y severa como la disociación sicótica pueda llegar a sustentarse en una filosofía e incluso en una doctrina que ayude a regir su comportamiento.

La persistencia en el común de los opositores de los signos que reflejan una patología de disociación severa, permite dar por sentado que en efecto, al menos en la realidad social venezolana, la disociación sicótica posee un instrumental filosófico mínimo por el cual se rigen todos y cada unos de los militantes del antichavismo de manera simultánea, no sólo en nuestro país sino más allá de nuestras fronteras.

Las expresiones fascistas, o fascistoides, que son características de los denominados “escuálidos”, no son sino reflejo de una conducta degenerada que tiene su origen (patológicamente hablando) en esa enajenación, que por su propia naturaleza desquiciada, está por encima de cualquier otro padecimiento mental.

Es esa enajenación la que lleva a la escuálida promedio a considerar, por ejemplo, que ser “puta” o “chavista” pueda ser un desiderátum entre elementos o categorías comparables o equivalentes, sin caer por lo general en cuenta que en todo acto de selección se produce siempre una preferencia inconsciente entre valores a los cuales la mente ubica como aspiraciones frustradas. A la larga, sentirse orgullosa de ser puta por encima de chavista (nunca a la inversa), como orden de categorización estrictamente política, revela un profundo apego afectivo, una ansiedad, por ambas categorías, porque desde el mismo momento en que se asumen como tales se revela que no se dispone intelectualmente de ningún otro elemento de raciocinio político sino de esos dos. O quizás esos dos más tres o cuatro recetas de espaguetis o unas cuantas ideas acerca de la forma en que se deben sujetar las prótesis mamarias cada vez que se operan.

Lo demás no amerita reflexión alguna. Según las escuálidas, todo lo existente viene dado por la belleza de la naturaleza, como todo.

Por eso es sumamente difícil encontrar hoy tan siquiera a un solo escuálido, de los cientos de ellos que están infiltrados en la Administración Pública, que no muestre abierta e impúdicamente su tristeza por el triunfo de quien le da de comer y le permite vivir sin las penurias que padecen los trabajadores en el mundo capitalista de hoy, cuando se supone que su principal tarea es mantenerse oculto para no ser sorprendidos por el réeegimen perverso contra el cual votaron en las elecciones del pasado domingo. No pueden seguir fingiendo una cosa que no son, porque perdieron toda esperanza. Ya no hay camino, ni “flaquito”, ni gorrita con banderita de ocho estrellas… ¡ni un carajo!

Tanta es la disociación sicótica de esta pobre y enfermiza gente, que no se percatan del artero atentado que le hacen a la señora Albánez, y al proyecto todo de la llamada “unidad democrática”, dejando ver sus auténticos rostros de sinvergüenzas oportunistas, farsantes e inmorales, que esa señora se empeñó casi hasta la muerte en ocultar quemando los cuadernos de las primarias para que no se supiera que ellos estaban ahí, infiltrados, saboteando la gestión pública y haciendo dinero con los grandes negociados que desde allí dentro hacen. No se percatan porque son disociados in extremis.

Solo a un disociado in extremis se le ocurre la insensatez de cargar ese dolor de luto que arrastran en oficinas, ministerios y organismos del Estado, por la bochornosa derrota de su candidatico de muñequería.

Pobre gente. Dios se apiade de sus miserables almas.

 

Aranguibel: “No se trata de concentrar la atención en reconocer a la minoría, sino en celebrar el triunfo de la Revolución”

Alberto Aranguibel sostiene en el programa Brújula del Sur del 08 de octubre de 2012, conducido por Ernesto Navarro, que en las elecciones presidenciales del pasado domingo 07 triunfó la Revolución con un gran avance, que no fue mayor “debido a los inmensos obstáculos que medios como Globovisión y la mayoría de las empresas privadas han puesto para impedir que avance el modelo de justicia e igualdad social que promueve el Comandante Chávez”.

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[audio http://ia601506.us.archive.org/4/items/AranguibellaRevolucinHabraAvanzadoMuchoMsSiLaDerechaNo/2012_10_09.mp3]

Aranguibel “La oportunidad la ha habido siempre y siempre la oposición ha montado sus güarimbas”

Alberto Aranguibel sostiene en Actualidad Unión Radio este martes 09 de octubre que “la oportunidad -del diálogo entre el gobierno y la oposición- la ha habido siempre y siempre la oposición ha montado sus güarimbas” en un doble juego, como el del policía bueno y el policía malo.

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Aranguibel en CNN: “Llegamos al final de la campaña en las mejores condiciones”

Alberto Aranguibel habló este sábado con Fernando Del Rincón durante la cobertura de las elecciones venezolanas en transmisión especial de CNN desde Caracas, y dijo que un saldo positivo de este proceso es que “llegamos en las mejores condiciones” al final de esta campaña y que “lo que va a suceder mañana va a ser todavía mucho mejor”, refiriéndose a la jornada electoral prevista para este domingo 7 de octubre. Afirmó, en referencia a algunas muestras de cacerolazos y de fuegos artificiales que se produjeran durante la noche, que son “evidencias de que en Venezuela hay una democracia viva, que se expresa con entera libertad, en la cual no se oyen los ruidos de las metralletas que se escucharían en la dictadura que según las grandes corporaciones mediáticas existe en Venezuela”.

¿Quién va a ganar? La “comanda” es la que manda.

La política no surge del brillo de los líderes frente a las cámaras de televisión. La política, la verdadera, se construye. Se hace día a día en el trabajo infatigable por la organización social en pos del ansiado logro de la justicia y la igualdad. Se hace con propuestas programáticas e ideológicas que se debatan intensivamente en el seno de las bases del poder popular. De allí, del esfuerzo sostenido de gente comprometida con la causa común de los más, de los desposeídos, de los olvidados de siempre, es de donde sale la fuerza popular capaz de obtener triunfos tras triunfos en la contienda electoral de la democracia.

Si al momento de las elecciones se cuenta con el respaldo de esos amplios sectores en los que hoy se reúne el pueblo gracias al impulso de las políticas incluyentes que la Revolución Bolivariana ha logrado avanzar en nuestro país, entonces se dispone de la mejor condición para alcanzar el triunfo. Pero si, además de eso, se dispone de un pueblo consciente, producto del trabajo político, de organización, de acompañamiento permanente y solidario, pues todavía mucho mejor. Y mucho más seguro será el triunfo.

La capacidad de convocatoria de los electores, de movilización hacia las mesas electorales, de conformación de la red de testigos, de logística que todo ello requiere, a partir del trabajo infatigable de una poderosa maquinaria política, no puede ser despreciada alegremente desde los estudios de televisión por los divos de la política mediática.

Dicho de otro modo; no es posible ganar una elección presidencial sin partidos políticos fuertes que aglutinen al grueso del electorado. Y si algo es una realidad hoy en Venezuela, es que el único partido político de masas es el PSUV. Todas las encuestas de opinión, así como la realidad de la presencia hasta en el último rincón del país de manera activa, demuestran que la organización creada por el Comandante Chávez es, desde su fundación hace apenas 4 años, la más grande y la más activa en el trabajo ideológico y organizacional, con un porcentaje que la ubica en el orden del 35 al 40% como partido preferido por los venezolanos. Los partidos de la derecha no superan individualmente, ninguno de ellos, el promedio del 5%. Un dato más que significativo en este sentido, es que para el momento de la última reelección del Presidente Chávez, el PSUV todavía no existía. Su fundación se produce apenas dos años después de eso (coincidiendo con la elección regional de alcaldes y gobernadores del 2008, en las cuales la revolución, con un partido recién nacido, arrasó igualmente).

Por eso la única corriente política que ha crecido en el país en lo que va de siglo XXI es el socialismo. Mientras la derecha ha entregado la labor de la formación ideológica a los medios de comunicación, encargados de vender hasta la saciedad la perversa ilusión del buen vivir en el capitalismo, el comandante ha luchado infatigablemente por profundizar y elevar el nivel del debate político a lo interno de las organizaciones revolucionarias.

Es la reflexión modesta pero contundente y reveladora que nos hiciera esta semana un amigo cuyos logros maravillosos en la vida, su hogar y sus hijos ya universitarios, han sido el fruto de su esfuerzo como mesonero en un restaurante de lujo al que acude a diario lo más granado de la burguesía criolla y de la política de la ultraderecha venezolana. Su mayor diversión es contarme siempre cómo los comensales hablan pestes de Chávez creyendo que quienes les rodean, incluyendo los mesoneros, son todos escuálidos. De ahí mi amistad con todos los mesoneros de Caracas… todos son chavistas, pero los escuálidos, en su profunda estupidez y arrogancia, ni siquiera se lo imaginan. Igual pasa con los barberos, los cajeros de los supermercados, los que lavan carros y pare usted de contar.

Desde su humilde estatura intelectual, de apenas segundo grado de primaria cursado, este señor de origen andino me escribió en una “comanda” , que es como se le dice en buen castellano a la hojita de notas del servicio de mesonero, el que sin lugar a dudas es el gráfico más revelador de cuantos he alcanzado a ver en mi ya dilatada carrera como fisgón de la política, incluidas todas las encuestas y análisis estadísticos habidos y por haber.

Más allá de la gigantesca obra de gobierno llevada a cabo por la Revolución Bolivariana, asociada no solamente a las trascendentales políticas inclusivas orientadas a saldar la inmensa deuda social acumulada durante siglos de opresión, y que colocan por primera vez en la historia al ser humano como eje y centro de su acción, sino también a la profunda transformación del Estado para construir y consolidar el Poder Popular que asegure la participación plena y perdurable del pueblo en la construcción de su propio bienestar, así como a la reversión del modelo económico que colocó por primera vez la riqueza nacional al servicio del país, bajo una clara noción de independencia y soberanía, está la fortaleza que representa el más amplio respaldo popular jamás alcanzado por organización política alguna en toda nuestra historia.

Tal como lo revelan de manera irrefutable los resultados de los últimos quince procesos electorales en el país, los partidos que integran la llamada “unidad democrática” no son sino un enjambre de siglas sin respaldo popular significativo de manera individual. De ahí su empeño en intentar en cada proceso la inalcanzable unidad que tanto pregonan y que nunca llegan a consolidar más allá del compromiso estrictamente electoral.

Basar entonces una campaña como la de Capriles, ya ni siquiera en el candidato sino en un intangible “camino”, vendido hasta la obstinación como el elemento central de la propuesta (evidentemente para resolver la pugnacidad por la figuración de las siglas y de los líderes de cada uno de los partidos involucrados en esa supuesta “unidad”) en vez de estimular la participación activa del militante de sus propias agrupaciones a partir del apego a su ideología, o a sus liderazgos ancestrales, o a sus símbolos, es probablemente la más insensata fórmula jamás asumida por campaña alguna. Peor aún si la misma se presenta como una propuesta contra el “mesianismo” que dicen combatir.

Todo cuanto invirtieron luchando por posicionar la “unidad” en la mente de su militancia como el mayor activo democrático contra Chávez, terminaron arruinándolo en una campaña fatídica orientada a exaltar solo una luz al final del túnel, precisamente en un país donde nadie está padeciendo las penurias que le lleven a implorar al cielo por su redención y donde el bienestar económico y social es cada vez más inocultable.

No hay todavía liderazgo opositor capaz de equipararse con la extraordinaria dimensión del liderazgo nacional e internacional de Hugo Chávez. No lo tienen porque no han construido política sino un discurso contra revolucionario insustancial y fundamentalista, que en su obcecación antichavista solo contribuye a la exaltación de la figura del Comandante.

En términos numéricos el asunto es simple.

Si se considera que Chávez cada vez que participa en elecciones donde lo que está en juego es su propia candidatura incrementa su votación en términos tanto absolutos como porcentuales, se tiene ya un punto importante en la reflexión. La primera de esas elecciones, la de 1998, fueron ganadas por el Comandante con el 56,2% de la votación. Mientras que la de la relegitimación en 2000, el “revocatorio” del 2004 y la reelección del 2006, fueron ganadas con 59,8, 59,1 y 62,8%, respectivamente. Lo que permite establecer una cifra del 6,6% de incremento desde 1998 al 2006.

Para el momento de cada una de esas elecciones el balance de la gestión de Gobierno ha sido significativamente mayor que en el anterior. Esto último es constatable por los informes sobre la reducción de la pobreza en Venezuela presentados por organismos nacionales e internacionales de la mayor credibilidad y prestigio internacional, así como por los crecientes índices de Desarrollo Humano, de felicidad de la población, de incremento en la matrícula estudiantil, de la actividad agro industrial, de la manufactura, procesamiento alimenticio, ensamblaje de maquinaria y vehículos, emprendimiento de programas sociales masivos, como la Gran Misión Vivienda Venezuela, En Amor Mayor, Saber y Trabajo, con los cuales se ha incrementado significativamente la actividad del Gobierno Bolivariano en función del bienestar de todas y todos los venezolanos, particularmente en el último periodo de la revolución.

Si la gente efectivamente elige para vivir mejor, y no para intentar solucionar mágicamente el problema particular de una cloaca desbordada, o satisfacer su ego frente al compadre o la comadre en función de bastardas apuestas de chismorreos, este aspecto, asociado directamente con el proceso de politización de la sociedad del cual hablamos, debe resultar más que determinante el 7 de octubre. La misma clase media, que ha visto recuperar, no sólo sus espacios de bienestar económico en la medida en que la Revolución ha actuado con decisión y coraje frente a los factores especuladores que han atentado contra los intereses de ese importante sector de la sociedad, sino que ha aprendido a disfrutar igual que el resto de la población del gran activo que es el empoderamiento de la política, es decir; el ejercicio pleno de la participación y el protagonismo que hoy le consagra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, encontrará en buena medida que la opción de Chávez es sin lugar a dudas la más conveniente.

Hoy, con un registro electoral que se ubica en el orden de los 19 millones de inscritos, para una opción como la de un líder de las dimensiones de Chávez, con una hoja inobjetable de servicio al pueblo, que le ha permitido gozar de un crecimiento sostenido en los porcentajes históricos de votación, con una gestión profundamente humanista, basada en la inclusión social como jamás se había experimentado en Venezuela, y unos avances inobjetables en la recuperación económica del país, que nos ha blindado efectivamente contra los embates de la crisis mundial del capitalismo, una votación razonable está en el orden de los 9 millones y medio de electores. Más aún si consideramos que, precisamente a partir de todo lo anterior, los niveles esperables de participación estarán ubicándose en los más altos de la historia.

Para una derecha que no ha construido política, y por ende; no ha construido militancia, que, por el contrario, ha destruido en esta campaña su mayor activo que era la idea de la “unidad”, que ha colocado al candidato con el que pretenden enfrentar al más grande y carismático líder del país en una condición tan disminuida frente a su “promesa básica” que es la de “el camino”, que incluso se le reconoce como “el flaquito”, y que ha renegado de su condición social, de su discurso político y hasta de sus alianzas electorales, una cantidad de votos rondando los 6 millones es más que optimista. Su elección primaria, hace apenas 8 meses, permitió medir el músculo de un sector que se entregó en cuerpo y alma a un evento que nos mostró el mayor esfuerzo jamás aplicado por ellos a una convocatoria electoral. En esa pre-elección, si así pudiera llamársele, la oposición no logró ni siquiera el monto de los 3 millones de votos que declaró públicamente. Todos los escrutinios y análisis determinaron que su caudal jamás pasó de los 2 millones doscientos mil electores confirmados. De ahí su empeño en incinerar cuanto antes los cuadernos electorales que los pondrían en evidencia.

Ciertamente una elección primaria no concita la misma convocatoria que una presidencial. Pero si se considera que en las elecciones del 2006, con Manuel Rosales como candidato, surgido de las filas del más poderoso partido opositor como lo es Acción Democrática, con la unión verdadera de todos los partidos opositores (representados intensivamente en todos los eventos por su más alta dirigencia), sin haber experimentado ninguna de las múltiples deserciones que cuestionaran públicamente el programa de gobierno como las que experimentó Capriles durante su campaña, sin haber sido expuestos al escarnio de hechos reprochables de negociación de sobornos o forja de documentos como fue expuesto Capriles, sin haber tenido enfrente el inmenso avance de la obra de gobierno de Hugo Chávez, la oposición sacó entonces 4 millones doscientos mil votos, se verá que es sumamente difícil esperar que hoy Capriles obtenga el doble de esa votación.

En un REP de 19 millones, menos de 8 es derrota aplastante.

Por eso creo más en la preclaridad del sabio mesonero que me dio esta “comanda”, que en todos los sesudos análisis de las ciencias de la politología.

Aranguibel en Unión Radio: “El discurso fantasioso de la derecha es lo que ha generado siempre el hambre y la miseria”

Alberto Aranguibel sostiene en el programa de Román Losinski del día 03 de octubre de 2012, en Actualidad Unión Radio, que lo que generó el hambre y la miseria en nuestro país a través del tiempo fue el discurso fantasioso que llevó a la gente a elegir siempre a los candidatos de la derecha. Señaló así mismo en su reflexión que “La responsabilidad es un factor determinante en todo esto, el Comandante ha asumido siempre su responsabilidad, mientras que en el otro sector todo lo que sucede que pudiera ser bochornoso, lamentable, es evadido sistemáticamente, como eso de las negociaciones de sobornos, los documentos forjados, las llamadas telefónicas comprometedoras, etc”.

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Aranguibel en Kys FM: “Jamás ha habido tanta reconciliación del país como con Chávez”


Alberto Aranguibel sostiene en entrevista con Ana Vacarella en su programa de Kys FM de este martes 02 de octubre, que “Jamás ha habido tanta reconciliación del país como con Chávez”. Demostración de ello es que quienes desde un sector del país lucharon contra la Constitución Bolivariana ahora la consideran el centro de su propuesta; quienes marcharon durante meses contra la bandera de ocho estrella ahora no pueden vivir sin ella; quienes atacaron a las Misiiones sociales durante años ahora dicen que son buenas para el país. Eso es muy positivo. Lo que sucedió con la llegada de Chávez al poder, fue que incorporó a la sociedad a un amplio sector de los venezoloanos que antes estaban invisibilizados, no sólo los pobres sino incluso vastos sectores de la clase media, y eso hizo que un sector considerara que con esa inclusión se le estaban reduciendo sus privilegios y el acceso a los recursos. Hoy, cuando vemos que esa misma oposición busca a esa gente pobre para pedirle su voto, estamos experimentando un proceso único en la historia de verdadera reconciliación nacional.

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Aranguibel en CNN: “La campaña de Capriles es la más torpe de todas cuantas ha habido”.

Alberto Aranguibel asegura en el programa “Panorama Mundial” del 01 de octubre de 2012, con Patricia Janiot, que la campaña electoral de Enrique Capriles Radonski es la más torpe e irresponsable de todas cuantas ha habido en la historia, tanto “que pareciera ser llevada a cabo por inexpertos”.

Querido amigo opositor…

Por: Manuel Bazó / Aporrea.org

Ven, vamos a hablar un ratico, te invito a conversar de política. No te asustes, no voy a intentar convencerte de que votes por Chávez, no pretendo que a estas alturas saltes la talanquera. Al contrario, tienes todo el derecho a disentir del Gobierno mientras no olvides que fue elegido por la mayoría de los votantes venezolanos. De eso se trata la democracia ¿no?, de respetar la opinión de la mayoría y también de las minorías. Fíjate que es algo que debemos valorar porque muchos países no tienen esta oportunidad. El pueblo de Inglaterra, por ejemplo, tiene el mismo Jefe de Estado desde hace 60 años (la Reina Isabel II) y tampoco puede escoger su Primer Ministro por voto universal.

Te conozco bien porque te veo todos los días: Estás en mi familia, en mi trabajo, en la plaza, en el mercado… Normal, la última vez que nos contamos alcanzaron el 37% de los votos válidos, que no es poca cosa. Sin embargo, durante años te han hecho creer que formas parte de una mayoría virtual, aunque no sea cierto. Por eso son buenas las elecciones, para volver a contarnos cada cierto tiempo y reconfirmar la voluntad de la verdadera mayoría.

Conozco las “razones” o más bien las emociones, de tu furibundo antichavismo. He visto el desprecio, la rabia y hasta el odio visceral, que te produce la sola imagen del Presidente. Te he escuchado maldecirlo, insultarlo y hasta desearle la muerte. Te he visto alegrarte con su enfermedad y lamentar su recuperación. Te he oído despotricar de todas sus decisiones y rechazar automáticamente todo lo que te huela a Gobierno. Te he escuchado quejarse de que Chávez habla demasiado, pero hace años decidiste no volver a escucharlo.

Está bien, no es monedita de oro. Pero aunque no te guste ni un poquito es el Presidente de tu país. Sus decisiones te tocan directa o indirectamente, por lo que deberían importarte. Sin embargo, tú escogiste informarte de mala fuente: a través de rumores y chismes de tus amigos opositores, a través de información tergiversada televisada o impresa, antes que…

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El Caso Juan Carlos Caldera o la ética de la oposición venezolana

Por: Jesús Alvarez / Rebelión

La oposición venezolana no abandona su falsa conducta. A lo largo de estos trece años han construido un discurso político lleno de mentiras y manipulaciones ideológicas, las cuales han logrado convertir en paradigmas para sus seguidores. Frases como “aquí no hay democracia”; “queremos un país libre”; “abajo este régimen comunista”; “Chávez es un dictador”; “aquí no hay libertad de expresión”, han alimentado la retórica oposicionista y han logrado convertirlas en representaciones sociales del colectivo que adversa al Comandante Chávez. Con la determinante ayuda mediática, han hecho creer a sus militantes y simpatizantes, que ciertamente vivimos en una dictadura con signos comunistas. Valdría la pena escudriñar en los conceptos y dimensiones ideológicas que constituyen la cotidianidad discursiva de la oposición venezolana, para identificar sus permanentes contradicciones, falsedades y manipulaciones.

Sin lugar a dudas, en este país se vive una profunda democracia, caracterizada por la participación protagónica del pueblo, tal cual lo establece nuestra CRBV. Las libertades públicas se ejercen plenamente, en concordancia con la observancia de la norma y el principio constitucional de la justicia social. El proceso revolucionario y su gobierno asumen la proposición del Socialismo, ejercicio sustentado en una legitimación reiterada por la soberanía popular. La revolución bolivariana ha logrado construir una mayoría, que conjuntamente con el Estado, desarrollan una supremacía democrática respecto del sector opositor. El gobierno bolivariano impulsa y desarrolla un proceso de integración latinoamericana y caribeña, la cual asume como una necesidad estratégica, antiimperialista y democrática para el desarrollo soberano de nuestros pueblos. La libertad de expresión se realiza a plenitud…

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El “Plan de Acción Rápida” de la derecha no está pendiente, sino que ya empezó.

Alberto Aranguibel analiza en el programa “Con Todos Los Hierros“, transmitido el 21 de Septiembre de 2012 por Radio Nacional de Venezuela, Canal Informativo, 630 AM, con la moderación de Carlos Lazo y Santiago Lazo, el Plan de Acción Rápida previsto por el comando de campaña de Henrique Capriles de cara al 7 de octubre, el cual afirma que ya estaría en curso en virtud del convencimiento de ese sector de no tener ninguna posibilidad en las elecciones presidenciales.

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Aranguibel: Video que involucra a Caldera demuestra la impudicia de la oposición venezolana

La Radio del Sur

Aranguibel recordó que el partido político Primero Justicia, al cual pertenecen Capriles Radonski y Caldera, “nace de un hecho de corrupción”. (Archivo)

El analista político Alberto Aranguibel manifestó este jueves a La Radio del Sur que el video que muestra al diputado opositor venezolano, Juan Carlos Caldera, recibiendo dinero enviado por un presunto empresario es una prueba más de “del desatino, la incorrección y la impudicia” de quienes rodean la candidatura del aspirante presidencial derechista Enrique Capriles Radonski.

Recordó que el partido político Primero Justicia, al cual pertenecen Capriles Radonski y Caldera, “nace de un hecho de corrupción”, pues fue creado con recursos públicos erogados por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), previo a la llegada a la Presidencia de Hugo Chávez, hecho que” no han podido ocultar los dirigentes de esa organización”.

Afirmó que durante el desarrollo de la actual campaña electoral se han producido otros hechos irregulares, como la publicación en la cuenta oficial de Twiter de Capriles Radonski de un documento forjado, en el que se atribuye a autoridades de la Fuerza Armada Bolivariana, la orden de apagar los televisores en las guarniciones militares durante la transmisión de un mensaje del aspirante presidencial derechista.

Durante la entrevista en el programa Primeros en la Cola, el politólogo indicó que voceros de la candidatura opositora “han terminando quedando ante la opinión pública como verdaderos corruptos”, como lo demuestra lo ocurrido durante el reciente accidente en la Refinería de Amuay, en el cual la vocería opositora fue asuma por “un personaje oscuro, gris de la política venezolana”, José Toro Hardy, quien fue prófugo de la justicia venezolana sobre el cual pesan antiguas acusaciones de corrupción.

Consideró que tales hechos “son demostraciones permanentes de una conducta que llevan enraizadas de manera genética en los más hondo de la médula” la derecha que acompaña al candidato opositor.

Aranguibel lamentó para las personas que han simpatizado con la opción opositora que se presenten este tipo de evidencias que dejan al descubierto “la impudicia” de los dirigentes conservadores.

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RO /Jueves 13 de septiembre de 2012 – 5:15 pm