Enmudecidos

– El presente artículo corresponde a la publicación semanal que hacemos en el diario Últimas Noticias, de Venezuela. Hoy, miércoles 24 de abril de 2019, su director, el entrañable amigo y maestro, Eleazar Díaz Rangel, ha fallecido a causa de una larga y penosa enfermedad contra la cual combatió con la misma gallardía y entereza que le caracterizó a lo largo de toda su vida como profesional íntegro y como revolucionario a carta cabal. Nos unimos al profundo pesar que embarga a sus familiares y allegados, así como a todo el pueblo venezolano, por tan irreparable pérdida. Paz a sus restos. –

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Por: Alberto Aranguibel B.

Están como apagaditos. Aletargados, taciturnos. Como enratonados de la pagana lujuria que se escenifica en los rituales que celebran eventos cósmicos que el ser humano no comprende, pero que igual festeja. Poco a poco se van aplacando sus decibeles en los lugares públicos. Tan silenciosos que casi ni se les escucha. Solo destilan por las redes sociales el odio visceral que les regocija. Pero ahora sin las ínfulas retrecheras de aquella que un día fue una gloriosa autojuramentación.

En los ojos se les nota la carraspera del espíritu, fañoso de tanto despotricar contra sus propios líderes y sus más conspicuos opinadores. Así ha sido siempre cada vez que se desata la furia intempestiva de su prepotente sed de poder, basada en el desprecio a la voluntad soberana del pueblo que se expresa en las urnas electorales; un momento de paroxismo festivo que se torna siempre en inevitable y larga noche de pesar y lamento por la nueva derrota .

Es la “resaca” del delirio disociado que hace hondos estragos en el alma opositora cuando la respuesta a las promesas irresponsables de sus irresponsables dirigentes, que ofrecen siempre villas y castillas sin ton ni son, no es otra cosa que la frustración y el desengaño. Otra vez todo era mentira. Todo fue ilusión vana y desesperanzadora. Nada de artificiosos artículos constitucionales. Nada de apoyos internacionales que a nadie salvan.

Otra vez la hora de callar, de mirar hacia otro lado como quien no quiere la cosa. Pero no para aceptar jamás derrota alguna, sinopara volver a hacerse los locos y evadir de nuevo explicaciones que de ninguna manera pueden explicarse.

Otra vez esperar la llegada de un nuevo Mesías redentor del antichavismo, con el cual sí se pueda confiar en una auténtica y verdadera realidad de triunfo. Un enmudecimiento tan invariable y recurrente que hace que la locura que lo precede parezca provechosa. Pero ya no queda ningún candidato en la chistera. Todos, hasta el cargamaletín, fueron quemados en el mismo templo de delirio antichavista. ¿De dónde irán a sacar ánimos para a acabar de nuevo con la paz?

@SoyAranguibel

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¿Usar lisiados del cerebro en la política?

Por: Alberto Aranguibel B.

El antichavismo es más un sentimiento de frustración y rabia acumulada que ninguna otra cosa. No es una ideología porque carece de fundamento teórico. No es una corriente de pensamiento porque sus rasgos más característicos son la irracionalidad y la inconsistencia. No es una religión porque, en vez del amor, procura la muerte entre hermanos. No es una fraternidad porque la división y la enemistad entre ellos es el pan de cada día.

¿Qué es entonces el antichavismo? Una arrechera, como la definió Capriles, que se drena en las calles destruyendo y quemando todo a su paso cada vez que la oposición pierde una elección o fracasa en el intento de derrocar a un presidente chavista mediante un golpe de Estado.

Precisión necesaria para entender que lo que sucede actualmente en las filas opositoras, y muy particularmente en la cúpula dirigencial de ese sector de la parapolítica venezolana, no es la llegada de ningún mesías cuya capacidad retórica o su trayectoria de lucha le hayan convertido en el luminoso líder que ha venido a superar con su temple y su talento como conductor de masas las recurrentes torpezas y los constantes errores de la oposición y haya abierto entonces el camino hacia el ansiado y por tanto tiempo negado éxito del antichavismo.

No. Lo que pasa actualmente en la oposición es que han desbordado el límite de la inmoralidad, colocando al frente de su nuevo intento golpista a un sujeto con claros signos de deficiencia mental, sin capacidad alguna para percibir la dimensión y consecuencias de su irracional accionar contra el estado de derecho, tal como lo expuso en su momento con lujo de detalles clínicos el destacado siquiatra venezolano, Jorge Rodríguez.

La sola denuncia que hiciera Guaidó al mundo de amenazas de secuestro de una hija de meses por parte del gobierno venezolano para usarla supuestamente como recluta de las fuerzas milicianas, denota la grave deficiencia mental del fundador de los llamados “Manitos Blancas”.

Las mentiras que al día siguiente se le descubren con total facilidad, la falta de consistencia en sus breves discursos de enardecida bravatería y tantos otros signos patológicos, son solo reiteraciones de tal padecimiento.

La enciclopedia digital más importante en la actualidad, Wikipedia, retrata con perfección microscópica al joven que hoy usa la oposición en su conspirador sainete, cuando describe el significado de la expresión “Carne de cañón”, en los siguientes términos:

“Carne de cañón: término, despectivo, se refiere a los militares -normalmente de bajo rango- que se exponen sin miramientos al fuego enemigo a sabiendas de su clara inferioridad y deliberadamente, conociendo que se va a producir un número muy alto de muertes.”

¿Es correcto, por mucha rabia que haya contra el chavismo, usar a un lisiado mental de esa manera?

 

@SoyAranguibel