La encuesta de la farsa

Por: Alberto Aranguibel B.

Con la lascivia propia de las fieras en celo, en la oposición andan desesperados por ver quién sucede al autojuramentado, una vez que la desgracia en la que ha caído hace ver como inminente su defenestración definitiva por parte del jefe de la Casa Blanca y del poco reducto de seguidores que le quedaba al ilusorio presidente en el país.

Desde todos los flancos opositores aparecen descalificaciones y ataques cada vez más feroces contra el que hasta ayer era todo un Mesías redivivo, al que le rendían pleitesías estrafalarias de todo tipo y que hoy es usado cuando mucho como coleto en todos los espacios de opinión donde antes era exaltado por los mismos voceros de la oposición que ahora se asquean con él.

La impudicia es el signo recurrente en ese festín de candidaturas a la sucesión, donde cada uno es más pérfido y voraz que los otros. Uno de ellos, quizás el más inmoral y maquiavélico, ha puesto a circular por internet una falsa encuesta en la que le pide a los incautos que caigan en la trampa que llenen un formulario de nueve preguntas cuyos resultados les serán llevados por él, bajo la fachada de multitudinaria organización social, nada más y nada menos que al presidente de los Estados Unidos implorándole que invada desde ya, mediante una ocupación armada, a Venezuela.

La engañosa encuesta, que dice estar hecha para solicitarle al gobierno norteamericano una invasión al país a la vez que les exige a las demás potencias evitar inmiscuirse en el asunto porque ello sería una gravísima violación de nuestra soberanía (?), tiene el verdadero propósito de defenestrar por mampuesto al cándido autojuramentado, con la inclusión de una pregunta de apariencia ingenua sobre la corrupción con la ayuda humanitaria, que retrata perfectamente el carácter delincuencial de Guaidó.

Es más que evidente que van tras el inefable y ya hoy inservible títere. Pero solo buscando hacer más dinero con el negocio de vender la Patria.

Que a estas alturas ya le estén dando golpes de Estado (aun cuando dicho Estado sea ficticio) a quien le hizo el piso a esa efímera vitalidad que en algún momento llegó a tener la oposición con su bufonada, dice mucho del talante ruin e infame de esa dirigencia del fracaso.

Solo los más estúpidos opositores no se percatarán de la perversa jugada que hay detrás de esa encuesta, que lo único que persigue es coronar, como si nada, a un nuevo autojuramentado del rastrojismo.

 

@SoyAranguibel

Constituyente: el respaldo de Trump a Guaidó demuestra su desesperación por Venezuela

CARACAS (Sputnik) — El respaldo del presidente estadounidense, Donald Trump al líder opositor Juan Guaidó, demuestra el desespero de su Gobierno por Venezuela al fracasar en su intento por derrocar al mandatario Nicolás Maduro, dijo a Sputnik el integrante de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Alberto Aranguibel.

Lo que ha demostrado es el desespero que tiene Donald Trump porque no ha podido derrotar al Gobierno del presidente Nicolás Maduro; el acto de anoche [el discurso del Estado de la Unión] parecía más bien lastimoso, y así fue visto por la gran mayoría de los venezolanos; como una gran vergüenza“, expresó el constituyente.

El 4 de febrero, Trump expresó su apoyo a Guaidó, quien asistió en calidad de invitado al discurso del Estado de la Unión, un informe de gestión que realiza el mandatario ante el Congreso de EEUU.

Durante su alocución, el mandatario de EEUU se refirió a Guaidó como al “presidente único y legítimo” de Venezuela y destacó que todos los estadounidenses se unen al pueblo venezolano en su “justa lucha por la libertad”.

En ese sentido, Aranguibel manifestó que Guaidó se convirtió en el “payaso” de EEUU a cambio de recibir dinero.

Lo que vimos anoche no es nada nuevo, es una muestra más de la deplorable conducta de este pobre sujeto, que se ha convertido en el payaso de Estados Unidos, que ahora gira por el mundo mostrando desvergonzadamente esa condición ruin y miserable a la que se somete para recibir un puñado de dólares de Estados Unidos a cambio de esa actuación circense que está llevando a cabo“, sostuvo.

Guaidó inició el 19 de enero una gira que lo llevó a Colombia, Europa y EEUU, tras salir de forma clandestina del territorio venezolano. En su paso por EEUU, sostuvo un encuentro con venezolanos migrantes en Miami; mientras este 5 de febrero se reunió con el vicepresidente de esa nación, Michael Pence; y será recibido por Trump en la Casa Blanca.

El integrante de la ANC le restó importancia al encuentro de Trump con Guaidó, pues consideró que solo buscan hacer ver que el opositor venezolano es reconocido a nivel internacional.

Esa reunión no tiene ninguna importancia; que un pelele sea recibido en la Casa Blanca es una corroboración de la decadencia de la Casa Blanca. Es para tratar de aparentar que tiene algún tipo de estatura internacional; una jugarreta de baja estofa que trata de hacer Donald Trump para tratar de torcer el curso de la historia en Venezuela“, sostuvo.

Por su parte, el Gobierno venezolano rechazó este 5 de febrero las declaraciones del presidente Trump y calificó su discurso como “injerencista”.

En un agonizante esfuerzo por revivir la ya fracasada estrategia de cambio de Gobierno por la fuerza, apegada a un guión prefabricado, en medio de un espectáculo electoral circense, y haciendo uso de un discurso lleno de mentiras y declaraciones supremacistas, Trump ofende e irrespeta al pueblo venezolano al proferir violentas amenazas“, indicó el canciller Jorge Arreaza, a través de un comunicado.

La crisis política de Venezuela se agravó en enero de 2019 cuando el opositor Guaidó se autoproclamó presidente interino del país. Varios países occidentales liderados por EEUU reconocen a Guaidó, mientras que China, Rusia, Turquía y otros estados continúan respaldando a Nicolás Maduro.

Fuente: Sputniknews.com

Tiraparaísmo

Por: Alberto Aranguibel B.

En Venezuela, llevar a cabo una acción audaz, improvisada, irracional e impulsiva, de la cual se espera un resultado favorable aún cuando no se tenga ni la más mínima idea de cuáles puedan ser sus consecuencias, ni adversas ni positivas, se denomina “tirar la parada”. Una acción revestida siempre de irresponsabilidad e insensatez, cuyo éxito dependerá más de algún milagro que del juicio humano.

De ahí que el accionar de la dirigencia opositora venezolana tiene que estar inscrito inevitablemente en esa definición que describe de manera cabal y perfecta la agenda política de un sector empeñado en mostrarle al mundo la ineptitud y la incongruencia como rasgos determinantes de su conducta.

La chapuza del 30 de abril en la autopista del este (que pretendió presentarse como toma de una instalación militar) no puede ser entendida de ninguna otra manera como no sea la de un albur, una apuesta en el aire, una parada sin sentido, sin ningún otro propósito que “ver si se daba”, pero sin apoyo ni fundamento alguno que no fuera el de los dedos cruzados o la íntima oración de los complotados.

Un suicidio político que, al llevarse a cabo, reconocía que no tenían ninguna confianza en la “marcha más grande de la historia” que habían convocado para el día siguiente. Con su audacia desactivaron esa convocatoria que, a diferencia de la intentona subversiva, era legal y podía haber concitado una participación mayor que la que a todas luces iban a tener en la autopista.

Que ponía en riesgo la credibilidad del autojuramentado, así como el beneficio de libertad condicional de su líder.

Pero que también ponía en tres y dos al primer vicepresidente de la Asamblea Nacional en desacato que, de no haberse presentado en ese escenario, con toda seguridad habría asumido más temprano que tarde la presidencia de ese ente parlamentario.

Y, lo que es más lamentable; engañar a militares que acaban de ser ascendidos, para frustrarles así caprichosa e inútilmente sus carreras.

El fracaso, que era tan claramente previsible, no fue evitado a pesar del obvio revés hacia el cual se dirigían.

¿Por qué perseverar tan tercamente en lo inviable?

La obstinada recurrencia opositora en la insensatez (invariabilidad errática) no puede ser entendida sino como un culto al “tiraparaísmo”.

@SoyAranguibel