El líder es Nicolás Maduro… ¡y punto!

CHAVISTAS CELEBRAN ANIVERSARIO 24 DE "EL CARACAZO"

Por: María Eugenia Guerra / Aporrea.org

Nuestro país vive momentos difíciles, pero determinantes para el futuro de la Revolución Bolivariana. Siete meses del fallecimiento del Comandante Hugo Chávez parecen pocos para todo lo que hemos vivido en este corto tiempo, el duelo aún se siente en cada centímetro de nuestra geografía. Atravesamos una guerra económica en la que corremos riesgos enormes.

Sin embargo, hoy dedico este artículo a hablar y reflexionar sobre nuestro Comandante Nicolás Maduro, su llegada a la presidencia de la república y los hechos que se han generado a partir de allí.

Sucesor del Gigante Invicto. Hijo de Chávez, sí, Hijo de Chávez. ¿Por qué no habría de autoproclamarse así? Chávez se autoproclamaba hijo de Simón Bolívar, pues Maduro tiene todo el derecho de hacer lo propio. Maduro se ha convertido en el nuevo muro de contención entre aquella oposición apátrida, que hace de la política sucia centro de su accionar, y al otro lado este pueblo de a pie que sufrió los embates de la época más oprobiosa de nuestro país durante cuarenta años resultantes de aquel pacto de punto fijo que trajo consigo centenares de torturados, asesinados y desaparecidos.

Maduro, hombre fiel y leal, no sólo al legado de Chávez, sino al pueblo venezolano. Hay quienes se preguntan si un chofer de metrobús podría regir los destinos de nuestro país, ¿queda alguna duda de que sí puede? Cuando convivió durante muchos años con el sentir de los pasajeros que transportaba y llevaba responsablemente a su destino. Cuando trabajó por un sueldo. Cuando formó parte de un movimiento sindical sincero y no corrupto para luchar por las mejoras en la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras de una empresa del Estado. Cuando fue formado durante muchos años por el ideólogo de la Revolución Bolivariana. Cuando cumplió a cabalidad con todas las tareas que le encomendaba el Comandante Chávez. Y así podría escribir muchas páginas dando razones por las cuales Nicolás Maduro es, y seguirá siendo, el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.

Nicolás tuvo la dura tarea de manejar un país durante una montaña rusa de emociones, cuando el Presidente Chávez obtenía mejoría en su salud pero minutos después empeoraba su condición física. No podemos olvidar que Maduro con total responsabilidad se presentó ante el país para anunciar la dura noticia de que nuestro Gigante se había marchado al plano espiritual y a pesar de ello anunció en ese mismo momento las acciones que tomaría el Gobierno Nacional para prevenir hechos adversos porque, si hay algo que no se puede negar, es que en Venezuela el 5 de marzo del año 2013 existían las condiciones para que se generara una guerra civil entre el dolor, la rabia y la felicidad de algunos disociados y disociadas.

Días después veíamos a Nicolás Maduro recibiendo la banda presidencial, como mandatario encargado, con el dolor que su alma reflejaba en la mirada, en su voz, en sus manos. Cuando nos dijo “esto es de Chávez” y rompió en llanto. Cuando juró lealtad ante la urna de nuestro Comandante Chávez y le aseguró que “no pudieron contigo, pero tampoco podrán con nosotros”.

Luego vino una campaña electoral donde se enfrentaban los mismos modelos antagónicos que se midieron el 7 de octubre del año 2012: Socialismo vs Capitalismo. La campaña de Nicolás Maduro tuvo muchos traspiés, errores y dolor también. Y aún así salimos victoriosos, con un pequeño margen de diferencia pues creo que la confusión o el duelo se aprovechó de muchos compatriotas, a ellos les pregunto: ¿se les olvidó que querían Patria? ¿la Patria la construiría Chávez solo? ¿y nosotros, el trabajo de hormiguita se nos olvidó?.

Después de esa victoria del 14 de abril, al mequetrefe candidato perdedor no le quedó más (bueno, eso fue lo que le ordenaron sus amos gringos) que no aceptar los resultados electorales y mandar a descargar la arrechera de aquellos disociados psicóticos que odian todo lo que huela a pueblo pobre, a desdentados, a cerro, a barrio. El saldo de este evento fue de 11 fallecidos, entre los que hubo menores de edad. Y el imberbe candidato perdedor sólo repitió la frase que siempre dice al conspirar: “Yo no fui”. Pero lo más triste de todo es que todavía hay gente que les cree los cuentos chimbos a los corruptos opositores, que son iguales a Barack Obama, quien dice que no negocia con terroristas, ¡claro! Porque los terroristas están en el imperio que él representa y todo su combo de lacayos.

Después de ello, han transcurrido seis meses. Nicolás Maduro ha hecho y hace un esfuerzo sobrehumano para sacar el país adelante y convertir el duelo en Patria Socialista, tal como lo soñó nuestro Gigante. Enfrentamos una guerra económica, que no tiene seis meses sino mucho más tiempo. Recuerden que el supuesto “desabastecimiento” comenzó desde antes del fallecimiento de Chávez. Uno de los tantos ejemplos que podemos nombrar de esta guerra económica es que los empresarios corruptos de nuestro país y los medios de comunicación privados, sí privados de ética, prepararon… Seguir leyendo “El líder es Nicolás Maduro… ¡y punto!”