Curcio: Lo que algunos no dicen

Por: Pasqualina Curcio

Hay quienes, con ligereza, responsabilizan al gobierno, y sobre todo al modelo bolivariano, de la inflación y de la escasez que estamos padeciendo los venezolanos.

Discurre su discurso en una supuesta “crisis humanitaria” que está siendo causada por un gobierno que controla los “mercados”; que no entrega divisas a las empresas privadas para importar alimentos y medicamentos. Un modelo, que imprime e imprime billetes, que según ellos, es la causa de la inflación.

Jamás mencionan al Dolartoday. Mucho menos su incidencia sobre los precios internos de la economía y la inflación. Ni hablar de la falta de argumentos rigurosos y demostrables que les permitan explicar la variación de 2.931.044% de este tipo de cambio ilegal desde 2012. Olvidan decir que las grandes transnacionales de los alimentos, medicamentos, productos de higiene, repuestos para vehículos y maquinarias, incluso las aerolíneas, han recibido, de parte del Estado y a tasa preferencial, 389.062 millones de dólares entre 1999 y 2014.

No se pasean por la posibilidad de que estas empresas traigan sus capitales, busquen sus propias divisas, soliciten préstamos, así como hacen en cualquier país que no tiene petróleo. Tampoco mencionan que, desde 2012, estas transnacionales no han reportado pérdidas operativas en sus informes anuales.

Evitan decir que alimentos y medicamentos que no se encuentran en los establecimientos formales, los tienen los bachaqueros. Que alguien los produce, alguien los importa, y alguien también altera los canales de distribución y los desvía a los mercados ilegales. No precisan que la distribución de estos bienes la tienen los monopolios privados.

Pasan por alto que en 5 años los pequeños productores han abastecido de frutas, legumbres, vegetales, mientras que las grandes corporaciones, con incuestionable capacidad financiera, no lo han hecho y tienen a todos sus clientes haciendo largas colas en las puertas de los establecimientos.

No existe, para ellos, la noticia de la formalización de las sanciones económicas contra el pueblo venezolano, por parte de Donald Trump. No mencionan que nos tienen bloqueados los recursos financieros para importar alimentos y medicamentos, que no nos permiten emitir los pagos de la deuda, que los países y las empresas están siendo presionados para que no nos vendan esos bienes.

En fin, no han denunciado, ni rechazado las criminales agresiones económicas contra el pueblo de Venezuela.

Pasqualina Pasqualina Curcio

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Invasión: El fabuloso videogame de los escuálidos

Por: Alberto Aranguibel B.

“Tropecé de nuevo con la misma piedra”
Julio Iglesias

Ningún otro reconocimiento da por sentado de manera tan categórica el arrasador triunfo que obtendrá el candidato de la revolución bolivariana en la elección presidencial prevista para antes de finalizar el mes de abril en Venezuela, como el desespero de la derecha nacional e internacional porque esa elección no se lleve a cabo.

Un meme en particular, viralizado esta semana en las redes sociales por la oposición, da cuenta de ese desespero, con el llamado que le hacen al jefe del imperio norteamericano para que invada el país cuanto antes, otorgándole por ese medio a los marines una autorización “en nombre de todos los venezolanos” para que ejecuten en nuestro suelo la devastación que tengan a bien esos soldados extranjeros en nombre de la libertad que los escuálidos tanto añoran.

“Presidente Trump; Toda Venezuela lo autoriza para una intervención militar contra el narcorégimen”, dice el candoroso texto opositor, firmado con la consabida etiqueta #SOSvenezuela, más o menos en el mismo tono en el que los presidentes más ultraderechistas del Constinente, Juan Manuel Santos y Mauricio Macri, expresan también su convicción de que el próximo presidente de Venezuela seguirá siendo el actual líder de la revolución, Nicolás Maduro Moros, cuando desconocen de manera tajante los resultados de una elección que todavía no tiene ni siquiera fecha programada.

Acostumbrados como están a hablar en primera persona del plural para dárselas de multitudinarios, asumen cándidamente que su “nosotros” es todo el mundo. Razón por la cual la soledad del cuartico en el que se encierran a escribir su aporte digital a la lucha contrarrevolucionaria no les agobia para nada.

La “mayoría” de la que siempre hablan en sus posts es tan virtual como la realidad que perciben a través de la misma pantalla que los conecta al mundo que creen conocer y dominar a plenitud, pero que en la práctica no es sino el fabuloso escenario que el procesador de cada computador sea capaz de recrear.

En la vida real no son capaces de demostrar jamás esa cacareada mayoría. Por eso están convencidos de que una invasión es lo único que puede “salvarlos”.

Para ellos una invasión es solo un nuevo “nivel” en el gran video juego de la vida donde los distintos escenarios son siempre el territorio enemigo que el jugador tiene la obligación de liberar, usando para ello como arma el teclado (o joystic, según sea el caso), cuya facultad más fascinante es su capacidad de convertirse indistintamente en espada, pistola, metralleta o cañón, con solo pulsar un botón.

En la lógica de esa “realidad” el jugador, por muy genocida que sea, siempre es el bueno. De ahí que nunca muere. Cuando, por alguna rara circunstancia o descuido, llegara a caer en el combate, el programa activa la prodigiosa facultad de revivirlo al instante para que continúe con su heroica lucha por la liberación del territorio oprimido.

Por eso para el escuálido promedio, habituados como sector de mayor poder adquisitivo de la sociedad a esa fantástica lógica del video juego que desde hace más de un cuarto de siglo inunda la vida de la sociedad en el mundo entero, la invasión norteamericana por la que claman es solo un asunto de coser y cantar.

“Compren enlatados y tengan siempre los celulares a la mano”, dicen en tono de alerta sus instructivos de guerra digitales, con un lenguaje que combina el más correcto lineamiento de la planificación estratégica (que la empresa privada conoce y domina a la perfección) con el imaginario opositor de lo que, según ellos, debe ser el arte del apresto militar para la batalla. Para todo buen escuálido una invasión será siempre un evento fastuoso que podrá ser presenciado en vivo y en directo desde la poltrona o el sofá de su casa, a través de la señal satelital de CNN que han logrado captar invirtiendo solo unos pocos de sus muchos dólares en ampliar su ancho de banda, y contando con la animación de alguno de sus animadores favoritos; Fernando del Rincón, Nitu Pérez Osuna o Jaime Bailey.

Pero no hay muchas latas para escoger, porque su inefable liderazgo vendepatria se ha dedicado a gestionar por el mundo el bloqueo del cual es hoy víctima nuestra economía. Eso, por supuesto, no lo incluyen en su ficción.

La estúpida idea de que los marines norteamericanos poseerían alguna sorprendente capacidad para identificar a las personas a través de alguna mirilla digitalizadora que les permita establecer si el sujeto que tienen enfrente de su fusil se llama Diosdado Cabello y no Lorenzo Mendoza o Julio Borges; o discernir si el vehículo al que le están apuntando el lanzagranadas es el de Darío Vivas y no el de algún buen vecino de La Lagunita Country Club, no es sino una pueril y fantasiosa ilusión que los escuálidos se han construido a partir de su ingenua lectura de los códigos que el imperio ha sembrado en la mente de esos sectores desideologizados de la sociedad durante décadas de contenido mediático alienante y embrutecedor.

La fábula del rico que se salva del genocidio que de manera indefectible llevan a cabo las tropas gringas a lo largo y ancho del planeta, existe solamente en el cine norteamericano y en la pueril mente del escuálido promedio venezolano que hoy apuesta a la extinción del chavismo bajo el devastador fuego del ejército gringo.

Por absurdo que parezca, son esos escuálidos los mismos que luego de dos décadas negando la culpabilidad de los EEUU en las dificultades económicas del país, celebran hoy extasiados que todo cuanto dijo la Revolución Bolivariana durante casi un cuarto de siglo acerca de las perversas acciones de los Estados Unidos contra nuestra economía y nuestro derecho a la libre determinación era absolutamente cierto.

Según ha declarado esta semana el Secretario de Estado del imperio en entrevista con la periodista María Molina de Radio Colombia, “La campaña de presión está funcionando. Las sanciones financieras que hemos impuesto al Gobierno venezolano lo han obligado a comenzar a caer en default, tanto en deuda soberana como de PDVSA, su compañía petrolera. Y lo que estamos viendo es un colapso económico total en Venezuela. Entonces nuestra política funciona, nuestra estrategia funciona…”

Reconoce pues el imperio abiertamente que lo que está haciendo padecer al pueblo venezolano la penuria más inclemente y cruel que jamás hayamos conocido, no es de ninguna manera el resultado de alguna mala política del gobierno del presidente Nicolás Maduro, como ellos dicen, sino el efecto de un criminal estrangulamiento económico impuesto por los Estados Unidos contra nuestro país.

Es decir, que las políticas del Gobierno del presidente Nicolás Maduro para mitigar el impacto de esa injusta guerra, han sido las correctas. Y que lo que ha salvado al país de una desoladora acción intervencionista armada ha sido precisamente la extraordinaria capacidad de liderazgo puesta en evidencia por el Primer Mandatario en la consolidación de una poderosa fuerza revolucionaria que sirva de barrera impenetrable a esa pretensión invasora por parte de la más sanguinaria y cruel potencia de la historia.

Algo solo posible por el elevado nivel de conciencia y de compromiso patrio de la gran mayoría de los venezolanos que hoy apuestan al fortalecimiento y consolidación de nuestro avanzado modelo democrático, participativo y protagónico, en el marco del escenario de paz por el que tanto ha luchado el presidente de las victorias, Nicolás Maduro.

Esta vez, con la reelección del primer presidente chavista de nuestra historia, el pueblo venezolano le dará una nueva lección de verdad irrefutable al mundo.

Los escuálidos, con su recurrente fantasía del invasor bueno y sus delirantes campañas de internautas desatinados, quedarán reducidos una vez más al precario e intangible ámbito de sus videojuegos de efímera ilusión.

@SoyAranguibel

Gobierno español echa gasolina a la situación venezolana en vez de favorecer el diálogo

Diputado catalán Joan Tardá preguntó al canciller español:

El diputado Catalán Joan Tardá, de Esquerra Republicana de Catalunya, encaró hoy con varias preguntas “incómodas” sobre Venezuela, al canciller español, Alfonso Dastis durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores del congreso de ese país, la tarde de este lunes.

Tardá comenzó preguntándole al jefe de la diplomacia española que cuál era el beneficio para el estado español “el hecho de que en vez de fomentar el diálogo en Venezuela, (el gobierno de Mariano Rajoy) se haya dedicado a echar gasolina a un problema que existe en la sociedad venezolana, como los hay en buena parte del mundo”.

Así mismo Tardá inquirió al jefe de la diplomacia ibérica de por qué reclaman sanciones
económicas contra Venezuela, “se creen que esto es ayudar al pueblo de Venezuela y a sus ciudadanos, al margen de su ideario político.”

Como se recordará el gobierno español del PP ha encabezado una ofensiva ante la Unión Europea para pedir sanciones contra Venezuela, al tiempo que ha brindado un apoyo sobredimensionado a los partidos de la ultraderecha autores intelectuales y materiales de los sucesos violentos de calle que dejaron este año, 100 muertos y más de 600 heridos.

Tardá se refirió al último suceso que involucra al partido Voluntad Popular, relacionado con la confiscación de 200 millones de bolívares en efectivo, en una camioneta propiedad de la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori, y por lo cual ha sido imputada para que explique el origen y destino de dichos fondos.

“¿Cómo se explica que un embajador fuese enviado a acompañar a salir del país a la ciudadana Lilian Tintori, una persona que está citada por los tribunales venezolanos?. Es evidente que no se puede condenar a un gobierno porque no la dejen salir si ha sido citada por los tribunales, ¿o acaso esto es distinto en el estado español?

“Lo pregunto por esa doble vara de medir, ¿por qué tanta hipocresía?, ¿acaso ustedes conocen los procedimientos habituales aquí y allí, respecto al funcionamiento de la justicia. Ustedes no están firmando un cheque en blanco para la impunidad?”, inquirió el diputado.

“Independientemente de que a esta persona se le encontrara una gran cantidad de dinero, por cierto en cajas precintadas, dinero que todavía no tenía su curso, atendiendo al problema que ustedes saben que existe en Venezuela de la falta de dinero circulante, ¿acaso la justicia no tiene que actuar en Venezuela? ¿Por qué no dicen la verdad; que incluso algunos partidos de la oposición que fomentaron la violencia ya están preparándose para elecciones próximas a gobernadores?”

Finalmente Tardá reclamó al canciller español “en qué beneficia a la democracia española, el estar saboteando, dinamitando a un estado democrático, que tiene problemas, supongo que no es un paraíso, ¿acaso lo es el estado español?, ¿acaso en el mundo no hay estados que vulneran de forma sistemática los derechos humanos y además lo hacen desde hace muchos años, que no son sociedades democráticas como lo es Venezuela?.”

Fuente: Correo del Orinoco

Barreto: Operadores mediáticos del fascismo

Cnn tensión

Por: Juan Barreto Cipriani

La satanización de las organizaciones populares que en algún momento tuvo como centro a los círculos bolivarianos, se traduce hoy como una estrategia general de persecución a cualquier organización comunitaria con vocación social. Los colectivos a los cuales pertenezco, como colectivos de investigación en el área de la comunicación de la Universidad Bolivariana, o colectivos de investigación sobre el movimiento social y el poder en la Escuela de Comunicación de la UCV, o colectivos sociales como Alexis Vive en el 23 de Enero, intentan ser satanizados y perseguidos por la derecha rancia, que detrás de las barricadas terroristas comunicacionales, apuntan cual francotiradores sobre la organización de la gente común, de la gente del pueblo, de la Multitud.

Esta política tiene como finalidad la unificación de los odios para direccionarlos hacia un enemigo común, microfísico, que es fácilmente identificable y que resume todos los miedos que han sido lanzados por la propaganda fascista. A partir de allí se genera la fantasía de las hordas chavistas y los círculos del terror que asaltarán la propiedad bien ganada de las clases altas, acabando con la tradición y los espacios sacrosantos de la diferenciación.

La media devino terrorista y con ello se supera al enemigo nacional con una amenaza que puede estar en cualquier lado y tener cualquier forma. Recordemos la alharaca que se armó en Caracas cuando se habló de convertir los campos de golf en parques públicos, o cualquier anuncio llevado a cabo por Chávez que tuviese relación con democratizar la cultura, los espacios  para la vida.

Los operadores mediáticos del fascismo siempre están encargados de desmontar estas iniciativas, ridiculizándolas, tildándolas de populistas, caricaturizándoles y en fin, utilizando cualquier método que movilice las emociones primarias y reconecte el miedo, porque el fascismo para sostenerse necesita de una permanente inyección emocional, así como un heroinómano necesita su dosis diaria. Por eso el fascismo vive en y de la pequeña política tal y como lo apuntara Gramsci: del chisme, el rumor, la acusación sin pruebas, la descalificación y la promoción del prejuicio. Los grandes objetivos nacionales de la propuesta fascista siempre son nebulosas, generalidades, porque el fascista siempre tiene una agenda oculta.

El fascismo sintetiza los miedos moleculares y los recompone como política. Todo ello a favor de direccionar las pasiones colectivas hacia un peligro que acecha. En Venezuela organizan grupos violentos que desconocen a las grandes mayorías populares; grupos que pretenden acabar con las Misiones Sociales y todos los logros de la Revolución Bolivariana, creados bajo el mandato del Comandante Supremo Hugo Chávez.

En Venezuela el fascismo criollo busca la intervención militar norteamericana como factor de manejo de la renta petrolera, a favor de los gringos. El uso de paramilitares para el control territorial, disfrazado de hampa; la escasez; el acaparamiento; las largas horas en cola, y en general toda la incertidumbre y descontento social que producen, para sumir a la población en un estado de indefensión muy parecido al que se vive en una ciudad sitiada, en estado de tensión por la cercanía de un conflicto bélico. Recordemos el paro petrolero y cómo la dirección fascista del conflicto le importó poco el hambre del pueblo y las enfermedades de la gente.

Apuestan a que la ausencia general de alimentos, energía e insumos médicos se conviertan en descontento y rabia que pudiese ser canalizado contra el gobierno, provocando un estallido social. Ya hace unos años subestimaron la conciencia del pueblo y se equivocaron, pero hoy una vez más juegan con las mismas armas del desabastecimiento, pero en una política por goteo. Para ir cansando poco a poco al pueblo. Así lo hicieron en el Chile de Allende, en la Nicaragua de Ortega y han tratado de aplicarlo hasta en la Rusia de Putin, se trata de armas estudiadas y aplicadas con éxito en el libro “De la dictadura a la democracia” de Gene Sharp, producido por la institución Albert Einstein. Con estas tácticas han logrado dividir países, aniquilar etnias, acorralar procesos de cambio, aplastar y asesinar a militantes y políticos revolucionarios de todo el planeta.

El fascismo construye los cuerpos, los reparte en el territorio, los controla, es la política que administra la vida de los sujetos desde la microfísica. El sujeto que realiza el fascismo está empujado a agredir individualmente a quienes están en contra de sus prejuicios, desde la arrogancia. Por ello vemos el neo-nazismo agrediendo a la diferencia en las calles de la Europa moderna. Por eso el fascista siente el deseo de atacar individualmente, por necesidad de realización de su miedo. Es un dispositivo que gobierna la realidad desde la disociación.

La influencia nacionalsocialista en el putsch de Kiev

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El senador estadounidense John McCain con el líder del partido nazi Svoboda de Ucrania, Oleh Tyahnybok, y activistas de las Fuerzas de Autodefensa Ucraniana

Fuente: Equipo Nizkor, Charleroi, 28feb14

Los disturbios insurreccionales producidos en Kiev tienen como grupo nuclear de la protesta fuerzas paramilitares armadas que son las que enfrentaron a la policía antidisturbios, la cual no tenía armamento alguno. Este incidente es típico del alzamiento insurreccional armado (putsch) y por sí solo provoca una caída del Gobierno, tal cual ocurrió en este caso.

En realidad, estos grupos aparecen como “de nuevo tipo” en las campañas de imagen a favor de la occcidentalización de Ukrania. Son todos y sin excepción de ideología nacionalsocialista y, por lo tanto, ciertamente antidemocráticos. Su actuación tiene un parecido formal con la actuación de las SA de Hitler en Alemnia.

El partido político “Svoboda” es un partido neo-nazi y es la cuarta fuerza política en Ucrania, con 36 de los 450 escaños del parlamento. Forma parte de la Alianza Europea de Movimientos Nacionalistas junto al British National Party (BNP) y el partido húngaro de extrema derecha Jobbik.

Estas fuerzas de autodefensas son en realidad la continuidad de la Legión Ukraniana de fuerzas de autodefensa que, entre otros hechos, soportaron la logística de la Wermacht y de los tristemente famosos Einsatzgruppen, de especial y cruenta actuación en Ukrania durante la II Guerra Mundial.

La UPA es una continuación de la organización fascista, devenida en nacionalsocialista, que actuó antes, durante y después de la II GM y estuvo dirigida por Stepan Bandera.

Esta alianza de organizaciones nacionalsocialistas son las que Victoria Nuland, Catherine Ashton y Angela Merkel pretenden vendernos como “fuerzas democráticas” que promueven el occidentalismo frente a los rusos y más aún, frente al mundo eslavo y su cultura.

Estos hechos parecen sacados de las operaciones encubiertas de Reinhard Gehlen cuando éste se desempeñaba como “Hitler’s Chief of Eastern Front Intelligence”, actividad que le permitió salvar la vida y ser durante años el responsable de las operaciones de contrainteligencia anticomunistas en el Este de Europa.

Reinhard Gehlen murió en 1979 en Alemania sin haber sido juzgado nunca por sus crímenes, pero no cabe duda que alguien de los servicios de inteligencia de la OTAN, los de Alemania, Francia y Estados Unidos han decidido revivir este tipo de operaciones como provocación a Rusia sin que sepamos cuál es la causa de esta delirante actuación, que muy bien puede ser el inicio de una guerra con Rusia.

Alguien debería dar explicaciones por esta aberración política y social.

Ramonet: ¡Todos fichados!

pinchados

Por Ignacio Ramonet / http://www.monde-diplomatique.es/

Nos lo temíamos (1). Y tanto la literatura (1984, de George Orwell) como el cine de anticipación (Minority Report, de Steven Spielberg) nos habían avisado: con los progresos de las tecnologías de comunicación todos acabaríamos siendo vigilados. Claro, intuíamos que esa violación de nuestra privacidad la ejercería un Estado neototalitario. Ahí nos equivocamos. Porque las inauditas revelaciones efectuadas por el valeroso Edward Snowden sobre la vigilancia orwelliana de nuestras comunicaciones acusan directamente a Estados Unidos, país antaño considerado como “la patria de la libertad”. Al parecer, desde la promulgación en 2001 de la ley “Patriot Act” (2), eso se acabó. El propio presidente Barack Obama lo acaba de admitir: “No se puede tener un 100% de seguridad y un 100% de privacidad”. Bienvenidos pues a la era del ‘Gran Hermano’…

¿Qué revelaciones ha hecho Snowden? Este antiguo asistente técnico de la CIA, de 29 años, y que últimamente trabajaba para una empresa privada –la Booz Allen Hamilton (3)– subcontratada por la Agencia estadounidense de Seguridad Nacional  (NSA, por sus siglas en inglés), reveló mediante filtraciones a los diarios The Guardian y The Washington Post, la existencia de programas secretos que permiten la vigilancia de las comunicaciones de millones de ciudadanos por parte del Gobierno de Estados Unidos.

Un primer programa entró en vigor en 2006. Consiste en espiar todas las llamadas telefónicas que se efectuan, a través de la compañía Verizon, dentro de Estados Unidos, y las que se hacen desde allí hacia el extranjero. Otro programa, llamado PRISM, fue puesto en marcha en 2008. Supone la recolección de todos los datos enviados por Internet –correos electrónicos, fotos, vídeos, chats, redes sociales, tarjetas de crédito…– únicamente (en principio) por extranjeros que residen fuera del territorio norteamericano. Ambos programas han sido aprobados en secreto por el Congreso de Estados Unidos, al que se habría mantenido, según Barack Obama, “constantemente informado” sobre su desarrollo.

Sobre la dimensión de la increíble violación de nuestros derechos civiles y de nuestras comunicaciones, la prensa ha aportado detalles espeluznantes. El 5 de junio, por ejemplo, The Guardian publicó la orden emitida por el Tribunal de Supervisión de Inteligencia Extranjera, que exigía a la compañía telefónica Verizon la entrega a la NSA del registro de decenas de millones de llamadas de sus clientes. El mandato no autoriza, al parecer, a conocer el contenido de las comunicaciones ni los titulares de los números de teléfono, pero sí permite el control de la duración y el destino de esas llamadas. El día siguiente The Guardian y The Washington Postrevelaron la realidad del programa secreto de vigilancia PRISM, que autoriza a la NSA y al FBI a acceder a los servidores de las nueve principales empresas de Internet (con la notable excepción de Twitter): Microsoft, Yahoo, Google, Facebook (4), PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple.

Mediante esta violación de las comunicaciones, el Gobierno estadounidense puede acceder a archivos, audios, vídeos, correos electrónicos o fotografías de sus usuarios. PRISM se ha convertido de ese modo en la herramienta más útil de la NSA a la hora de elaborar los informes que diariamente entrega al presidente Obama. El 7 de junio, los mismos diarios publicaron una directiva de la Casa Blanca en la que el presidente ordenaba a sus agencias de inteligencia (NSA, CIA, FBI) establecer una lista de posibles países susceptibles de ser ‘ciberatacados’ por Washington. Y el 8 de junio, The Guardian filtró la existencia de otro programa que permite a la NSA clasificar los datos que recopila en función del origen de la información. Esta práctica, orientada al ciberespionaje en el exterior, permitió recopilar –sólo en marzo pasado– unos 3.000 millones de datos de ordenadores en Estados Unidos…

Durante estas últimas semanas, ambos periódicos han ido revelando, gracias a filtraciones de Edward Snowden, nuevos programas de ciberespionaje y vigilancia de las comunicaciones en países del resto del mundo. “La NSA –explicó Edward Snowden– ha construido una infraestructura que le permite interceptar prácticamente cualquier tipo de comunicación. Con estas técnicas, la mayoría de las comunicaciones humanas se almacenan para servir en algún momento a un objetivo determinado”.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), cuyo cuartel general se halla en Fort Meade (Maryland), es la más importante y la más desconocida agencia de inteligencia norteamericana. Es tan secreta que la mayoría de los estadounidenses ignora su existencia. Controla la mayor parte del presupuesto destinado a los servicios de inteligencia, y produce más de cincuenta toneladas de material clasificado al día… Ella –y no la CIA– es quien posee y opera el grueso de los sistemas estadounidenses de recogida secreta de material de inteligencia: desde una red mundial de satélites hasta las decenas de puestos de escucha, miles de ordenadores y los masivos bosques de antenas situados en las colinas de Virginia Occidental. Una de sus especialidades es espiar a los espías, o sea a los servicios de inteligencia de todas las potencias, amigas o enemigas. Durante la guerra de las Malvinas (1982), por ejemplo, la NSA descifró el código secreto de los servicios de inteligencia argentinos, haciendo así posible la transmisión de información crucial a los británicos sobre las fuerzas argentinas…

Todo el sistema de interceptación de la NSA puede captar discretamente cualquier e-mail, cualquier consulta de Internet o conversación telefónica internacional. El conjunto total de comunicaciones interceptadas y descifradas por la NSA constituye la principal fuente de información clandestina del Gobierno estadounidense.

La NSA colabora estrechamente con el misterioso sistema Echelon. Creado en secreto, después de la Segunda Guerra Mundial, por cinco potencias (los “cinco ojos”) anglosajonas: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Echelon es un sistema orwelliano de vigilancia global que se extiende por todo el mundo y está orientado hacia los satélites que se utilizan para transmitir la mayor parte de las llamadas telefónicas, comunicaciones por Internet, correos electrónicos y redes sociales. Echelon puede captar hasta dos millones de conversaciones al minuto. Su misión clandestina es el espionaje de Gobiernos, partidos políticos, organizaciones y empresas. Seis bases a través del mundo recopilan las informaciones e interceptan de forma indiscriminada enormes cantidades de comunicaciones que los superordenadores de la NSA posteriormente criban mediante la introducción de palabras clave en varios idiomas.

En el marco de Echelon, los servicios de inteligencia estadounidense y británico han establecido una larga colaboración secreta. Y ahora hemos sabido, gracias a nuevas revelaciones de Edward Snowden, que el espionaje británico también pincha clandestinamente cables de fibra óptica, lo que le permitió espiar las comunicaciones de las delegaciones que acudieron a la Cumbre del G-20 de Londres en abril de 2009. Sin distinguir entre amigos y enemigos (5).

Mediante el programa Tempora, los servicios británicos no dudan en almacenar colosales cantidades de información obtenida ilegalmente. Por ejemplo, en 2012, manejaron unos 600 millones de “conexiones telefónicas” al día y pincharon, en perfecta ilegalidad, más de 200 cables… Cada cable transporta 10 gigabytes (6) por segundo. En teoría, podrían procesar 21 petabytes (7) al día; lo que equivale a enviar toda la información que contiene la Biblioteca Británica 192 veces al día…

Los servicios de inteligencia constatan que ya hay más de 2.000 millones de usuarios de Internet en el mundo y que casi más de mil millones utilizan Facebook de forma habitual. Por eso se han fijado como objetivo, transgrediendo leyes y principios éticos, controlar todo lo que circula por Internet. Y lo están consiguiendo: “Estamos empezando a dominar Internet”, confesó un espía inglés, “y nuestra capacidad actual es bastante impresionante”. Para mejorar aún más ese conocimiento de Internet, la Government Communications Headquarters (GCHQ, Agencia de inteligencia británica) lanzó recientemente dos nuevos programas: Mastering The Internet (MTI) sobre cómo dominar Internet, e Interception Modernisation Programme para una explotación orwelliana de las telecomunicaciones globales. Según Edward Snowden, Londres y Washington acumulan ya, diariamente, una cantidad astronómica de datos interceptados clandestinamente a través de las redes mundiales de fibra óptica. Ambos países destinan en total a unos 550 especialistas a analizar esa titánica información.

Con la ayuda de la NSA, la GCHQ se aprovecha de que gran parte de los cables de fibra óptica que conducen las telecomunicaciones planetarias pasan por el Reino Unido, y los ha interceptado con sofisticados programas informáticos. En síntesis, miles de millones de llamadas telefónicas, mensajes electrónicos y datos sobre visitas a Internet son acumulados sin que los ciudadanos lo sepan, bajo pretexto de reforzar la seguridad y combatir el terrorismo y el crimen organizado.

Washington y Londres han puesto en marcha un orwelliano plan ‘Gran Hermano’ con capacidad de saber todo lo que hacemos y decimos en nuestras comunicaciones. Y cuando el presidente Obama apela a la ‘legitimidad’ de tales prácticas de violación de la privacidad, está defendiendo lo injustificable. Además, hay que recordar que por haber realizado labores de información sobre peligrosos grupos terroristas con base en Florida –o sea, una misión que el presidente Obama considera hoy como ‘perfectamente legítima’– cinco cubanos fueron detenidos en 1998 y condenados por la Justicia estadounidense a largas e inmerecidas penas de prisión (8). Un escándalo judicial que es hora de reparar liberando a esos cinco héroes (9).

El presidente Barack Obama está abusando de su poder y restando libertad a todos los ciudadanos del mundo. “Yo no quiero vivir en una sociedad que permite este tipo de actuaciones”, protestó Edward Snowden cuando decidió hacer sus impactantes revelaciones. Las divulgó, y no es casualidad, justo cuando empezaba el juicio contra el soldado Bradley Manning, acusado de filtrar secretos a WikiLeaks, la organización internacional que publica informaciones secretas de fuentes anónimas. Y cuando el cibermilitante Julian Assange lleva un año refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres… Snowden, Manning, Assange, son paladines de la libertad de expresión, luchadores en beneficio de la salud de la democracia y de los intereses de todos los ciudadanos del planeta. Hoy acosados y perseguidos por el ‘Gran Hermano’ estadounidense (10).

¿Por qué estos tres héroes de nuestro tiempo aceptaron semejante riesgo que les puede hasta costar la vida? Edward Snowden, obligado a pedir asilo político en Ecuador, contesta: “Cuando te das cuenta de que el mundo que ayudaste a crear va a ser peor para la próxima generación y para las siguientes, y que se extienden las capacidades de esa arquitectura de opresión, comprendes que es necesario aceptar cualquier riesgo. Sin que te importen las consecuencias”.

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(1) Véase Ignacio Ramonet, “Vigilancia total” y “Control social total”, en Le Monde diplomatique en español, respectivamente agosto de 2003 y mayo de 2009.
(2) Propuesta por el presidente George W. Bush y adoptada en el contexto emocional que sucedió a los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ley “Patriot Act” autoriza controles que interfieren en la vida privada, suprimen el secreto de la correspondencia y la libertad de información. Ya no se exige una autorización para las escuchas telefónicas. Y los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin orden de registro.
(3) En 2012, esta empresa le facturó a la Administración estadounidense 1.300 millones de dólares por “asistencia en misiones de inteligencia”.
(4) Hemos sabido recientemente que Max Kelly, el responsable principal de seguridad de Facebook, encargado de proteger la información personal de los usuarios de esta red social contra ataques externos, dejó esta empresa en 2010 y fue reclutado… por la NSA.
(5) Espiar a diplomáticos extranjeros es legal en el Reino Unido: lo ampara una ley aprobada por los conservadores británicos en 1994 que pone el interés económico nacional por encima de la cortesía diplomática.
(6) El byte es la unidad de información en informática. Un gigabyte es una unidad de almacenamiento de información cuyo símbolo es GB, y equivale a 109 bytes, o sea mil millones de bytes, equivalente, en texto escrito, a una furgoneta llena de páginas con texto.
(7) Un petabyte (PT) equivale a 1015 bytes.
(8) La misión de los cinco –Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González– consistía en infiltrar y observar las actuaciones de grupos de exiliados cubanos para prevenir actos de terrorismo contra Cuba. A propósito del juicio que condenó a varios de ellos a penas de cadena perpetua, Amnistía Internacional declaró en un comunicado que “durante el juicio no se presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados realmente hubieran manejado o transmitido información clasificada”.
(9) Véase Fernando Morais, Los últimos soldados de la guerra fría, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2013.
(10) Edward Snowden corre el riesgo de ser condenado a 30 años de prisión después de haber sido acusado oficialmente por la Administración de Estados Unidos de “espionaje”, “robo” y “utilización ilegal de bienes gubernamentales”.