Aranguibel a LaIguanaTV: “La derecha quiere empatar el juego mintiendo sobre Venezuela”

La IguanaTV.com, 27 de mayo de 2020.- Luego de pasar dos meses ocultando los logros de la estrategia venezolana frente la pandemia de Covid-19 y de algunos fallidos intentos por difundir informaciones falsas acerca de contagiados y muertes, la maquinaria mediática del capitalismo hegemónico ha entrado en una fase de mentiras abiertas, desmelenadas, exageradas, hiperbólicas.

Sin la más mínima intención de darle sustento a sus afirmaciones, los medios de la prensa antivenezolana y los influencers que replican esas mismas líneas editoriales, han difundido fake news tan descaradamente exageradas como la de ubicar en 30 mil el número de muertes por coronavirus, lo que es una cantidad 272.727% superior a la cifra oficial de decesos en el país, que apenas llegó a 11 personas el martes 26 de mayo.

Si esa fuese la cifra de personas fallecidas, tendría que haber en el país alrededor de 500 mil contagiados, según la proporción que se registra como promedio en el mundo.

La hipérbole es una figura que consiste en exagerar intencionalmente la realidad. Funciona en la vida cotidiana, como cuando alguien dice “¡toque la puerta un millón de veces!” o “este morral pesa como 500 kilos”. Es válida en los campos de la literatura y la oratoria, pero es un pecado capital en el periodismo pues implica, como en este caso, una grave distorsión de los hechos.

El mecanismo de puesta en circulación de la desproporcionada mentira fue un clásico de la manipulación mediática: lo dijo una supuesta fuente calificada, aunque sin mostrar ninguna evidencia, lo publicó con gran despliegue un medio extranjero (al que poco le importa mentir sobre el tema Venezuela, pues lo viene haciendo desde hace mucho tiempo) y lo replicaron numerosos medios locales y cuentas de redes sociales.

La especie es por completo intragable, pues esa cantidad de fallecimientos en un país de 30 millones de habitantes habría causado una verdadera conmoción nacional y sería del todo imposible de mantener oculta. Pero por más inverosímil que resulten, hay gente dispuesta a hacerse eco de ese tipo de falsas noticias.

“Quieren al menos empatar el juego”

El constituyente y comunicador Alberto Aranguibel, quien ha estudiado a fondo estas modalidades de manipulación informativa, expresó a LaIguana.TV que “la pandemia sorprendió a la maquinaria de propaganda neoliberal capitalista (el gigantesco entramado comunicacional en manos del gran capital) con el impacto de una realidad que por primera vez desbordaba la capacidad de los medios de comunicación para armar antojadizamente la verdad a su buen saber y entender”.

Esta capacidad había sido utilizada siempre por los medios, pero esta vez no funcionó, permitiendo que la gente pudiera ver por fin una verdad no filtrada o modificada por el medio de comunicación. “Esa verdad estaba en las calles, en forma de contagiados, de muertos, de ineptitud de los líderes neoliberales para enfrentar la contingencia y de contraste con la sorprendente capacidad de verdadera ayuda humanitaria de los países socialistas, respondiendo con eficacia a la emergencia, que no podían ocultar los gobiernos ni mucho menos los medios”.

Aranguibel estima que ante esta crisis, surge la necesidad urgente de salvar a toda costa el inmenso poder que están perdiendo frente a la pandemia, y que pone en riesgo la vigencia misma del modelo neoliberal capitalista en el mundo. “El ataque a Venezuela, una vez más con base en infundios y descalificaciones descabelladas y absurdas, es expresión de esa necesidad de la derecha y de sus medios de comunicación para tratar de salvar (o al menos empatar el juego) lo que la pandemia le está costando al capitalismo, y en particular a la lógica imperialista del nuevo orden hegemónico unipolar, dejándolo desnudo en su incompetencia para resolver los problemas de la humanidad”.

La necesidad de “empatar el juego” en las informaciones sobre Venezuela se ha agudizado por las derrotas que EEUU y sus aliados internos y externos a han sufrido en el último mes, con el fallido intento de invasión con mercenarios, paramilitares y desertores, y con la llegada al país de los buques tanqueros de Irán cargados de gasolina y aditivos para reanudar la fabricación local del combustible.

Fuente: Clodovaldo Hernández / LaIguana.TV

El virus que desnudó al terrorismo mediático

Por: Alberto Aranguibel B.

“Los muertos sí salen” Voz popular

Erigida en “cuarto poder” desde los tiempos de Edmund Burke, la prensa se ha arrogado la atribución de orientar a la opinión pública a su buen saber y entender, convirtiendo el universal derecho de la libertad de expresión y de información en propiedad privada de exclusivo uso de los dueños de los medios de comunicación.

Fue así como la humanidad se habituó a la lectura cotidiana de una realidad filtrada, que no necesariamente se correspondía con los hechos verdaderos, pero que resultaba confortable para la comprensión de aquella gente que se formaba bajo los esquemas de esa narrativa y que, en virtud de una autoridad arbitrariamente auto impuesta por el medio de comunicación, no necesitó nunca apelar a recurso alguno de constatación de lo que se le decía en los grandes titulares de la prensa. La verdad es lo que dicen los medios y punto.

En una guerra de terrorismo mediático como la que ha azotado a Venezuela a nivel nacional e internacional, la distorsión de la realidad, la mentira y el infundio convertidos en armas para desacreditar al país, han logrado posicionar matrices sucesivas y recurrentes que obedecen de manera antojadiza a los particulares intereses de una derecha fracasada en sus intentos de hacerse del poder, y en las cuales mucha gente ha creído de una u otra manera precisamente porque en su reconfiguración esas mentiras descaradas y abiertas de las que son víctimas tienen la misma estructura y la misma apariencia a veces de la verdad que la gente siempre ha conocido.

El tema de la muerte como fenómeno resultante de la violencia que imperaría en el país, fue quizás el que con mayor recurrencia fue utilizado por los medios de comunicación privados contra la Revolución Bolivariana. Desde el arribo de Nicolás Maduro a la presidencia de la República, en el años 2013, la matriz más intensamente promovida por esos medios tuvo como su principal fuente noticiosa a la morgue de Bello Monte, desde donde se reportaban a diario los ingresos de cadáveres por decenas. Los grandes titulares se referían invariablemente a estadísticas de horror que daban cuenta del supuesto incremento del riesgo de la población a ser víctima de secuestros, de asaltos, o de asesinatos en la vía pública, generando un insoportable clima de angustia entre la gente que los medios consideraban conveniente a los advenedizos planes de la derecha.

¿Qué pasó con esa morgue? ¿Por qué no es ya una fuente diaria para los titulares? Pues, que los medios están orientados por otra estrategia de generación de matrices. La de exaltar las supuestas cualidades redentoras de un autojuramentado.

Luis Britto García nos lo explica de esta forma: “En 2012 Juan José Rendón (el mismo JJ Rendón del contrato de Guaidó con los mercenarios golpistas de 2020. Nota nuestra) decretó que la campaña opositora debía centrarse en un solo tema: “Inseguridad”. La oligarquía la enfocó en la Guerra Económica, que se le quedó fría; no tiene más remedio que obedecer a su asesor en Guerra Sucia. Síntoma de ello, la aparición en Caracas, Barquisimeto, Mérida y otras ciudades, de tabloides exclusivamente dedicados al amarillismo. Vuelven las portadas horrendas con sangre y los titulares que no reportan noticias sino estados de ánimo”. (Luis Britto García, Otra vez la inseguridad. Enero de 2014)

Cifras descabelladas eran presentadas a diario como auténticos estudios científicos en los que se afirmaban disparates como “El riesgo a morir a manos de secuestradores se ha incrementado en más de 150%”, “Aumentaron los homicidios y el hampa fue más violenta”, “Una investigación de campo establece que la resistencia a denunciar ha ido en aumento. Los casos no registrados llegan a 85% en Mérida y a 67% en la Parroquia Sucre de Caracas. El mayor incremento criminal se reportó en Nueva Esparta, Barquisimeto y Valles del Tuy” (El Nacional, viernes 27 de diciembre de 2013).

¿Cómo se elaboraba esa estadística? ¿Midieron en verdad el porcentaje de “riesgo a ser secuestrado”? ¿Cómo se mide ese riesgo, y a qué factor es atribuible? ¿Entrevistaron a quienes se negaban a denunciar? ¿Denunciar qué; homicidios no llevados a cabo? ¿Cómo llegaron a ellos si no habían hecho denuncia alguna? ¿De dónde salía entonces las cifras de Mérida y Caracas si eran casos no registrados? ¿Cómo supieron que en Margarita, Barquisimeto y Valles del Tuy hubo un mayor incremento de casos no denunciados? Todo sonaba a falso anuncio apocalíptico más que a noticia de hecho cierto y comprobable. Pero esa era la matriz urdida y había que publicarla a como diera lugar.

Como siempre por aquellos días, las más alarmantes cifras eran las referidas a la muerte: “Al menos 471 cadáveres fueron ingresados a la morgue de Bello Monte en lo que va de mes” (El Nacional, viernes 27 de diciembre de 2013).

Independientemente de la avieza manipulación que significaba la omisión del desglose de causas por las cuales esas personas habrían fallecido, incluidas las causas naturales, los infartos, los crímenes pasionales, los accidentes automotrices, etc., que jamás se mencionaban, estaba la desproporción de una cifra imposible de alcanzar sin que tal nivel de mortandad se hiciera evidente más allá de los simples titulares de la prensa.

Hoy el coronavirus nos trae a la vista la contundencia e irrefutabilidad de un hecho que de ninguna manera puede ocultarse tras las cuatro paredes de una pequeña edificación como la morgue de Bello Monte. En Ecuador, apenas aparecida la pandemia del Covid-19 en marzo de este año, lo primero que empezó a aparecer fueron los cadáveres en las calles, a plena luz del día, porque ni los organismos forenses del Estado ni las funerarias privadas se daban abasto para atender tal número de muertes en un mismo lugar y en un mismo momento.

De ahí en adelante, hasta los países más desarrollados y con la mayor capacidad de respuesta a una contingencia de tal magnitud, como Estados Unidos, Brasil, España e Italia, se vieron forzados por la avalancha de cadáveres a cavar gigantescas fosas comunes como nunca antes se había visto en la historia, porque, además de resultar indispensables por razones de salubridad pública, en realidad era que no tenían cómo llevar a cabo tal cantidad de entierros en la forma convencional que todo sepelio exige.

El mundo capitalista comenzó a tambalearse con esa demoledora verdad que ni el inmenso poder de manipulación de los medios de comunicación, al servicio del gran capital como lo están, pudo falsear o adecuar en ningún momento a su particular discurso. El virus no solo desnudó de un solo golpe la incapacidad del capitalismo para resolver los problemas de la gente, sino la naturaleza desalmada de su liderazgo, que subestimó a la pandemia en todo momento.

Tal como sucedió en la Alemania nazi, en la Colombia de Alvaro Uribe, en el México de Vicente Fox y de Peña Nieto, en la España de Franco, en la Argentina de Vilela, en el Chile de Pinochet, y en la Venezuela de la 4ta república, las fosas comunes son hechos reales incontestables que denuncian siempre la atrocidad de la muerte producida en masa.

La pandemia que hoy padece la humanidad impuso en el siglo XXI la modalidad de las muertes en masa producto de una afección contra la cual no existe cura conocida. Lo que puso también de manifiesto, de la manera más cruda y lamentable, que centenares de muertos son imposibles de ser escondidos.

Queda así definitivamente al descubierto la burda manipulación que hicieron durante años los medios de la derecha venezolanos con el tema de la muerte violenta, cuando inventaban escenarios sobredimensionados y pavorosos que hablaban de cientos de cadáveres en un mismo pequeño depósito, con los que perseguían obtener beneficio político simplemente porque hasta entonces hacer afirmaciones escandalosas con base en cifras, pero no en realidades, era suficiente para engañar e incluso para convencer.

Mintió siempre esa guerra mediática con las cifras de muertes violentas, tal como ha mentido con el número de opositores que supuestamente los apoya; con la cantidad de emigrantes que dicen que se han ido del país; con la verdadera condición delincuencial de los presos por ellos llamados políticos. Y con todo lo que denigran del inmenso esfuerzo que libra la Revolución Bolivariana por alcanzar el bienestar y la independencia plena del país.

@SoyAranguibel

Muertos acomodaticios

Por: Alberto Aranguibel B.

En Latinoamérica se está padeciendo hoy la más terrible realidad bélica que se haya producido jamás en el continente desde los tiempos de la brutal conquista española que diezmó pueblos y territorios enteros de manera simultánea en la forma cruel e injustificada en que lo hizo.

Frente al repudio al neoliberalismo expresado en este momento por las grandes mayorías del pueblo en Chile, Ecuador, Colombia y Bolivia, la respuesta ha sido la represión más despiadada por parte de los sectores de poder con los que cuenta la derecha en cada uno de esos países.

Las muertes, insumo vital preciadísimo para las corporaciones mediáticas en las que se apoya el modelo capitalista, no aparecen por estos días en los grandes titulares de esa prensa lacaya aún a pesar de presentarse como un fenómeno de dimensiones continentales.

De manera casi articulada, la noticia persistente en todos esos medios se centra en el bizarro debate de si fue o no un golpe de Estado lo que ha sucedido en Bolivia. Se entrevistan personalidades, se escuchan opiniones de analistas políticos, se consulta a expertos constitucionalistas, pero no se trasciende el tema sino que se circunscribe todo al mismo falso dilema del golpe o no.

Se cuentan por docenas los muertos en Chile producto de la represión del dictador Piñera contra los manifestantes que piden su renuncia, así como por decenas las muertes de bolivianos masacrados por la dictadura que asaltó el poder en ese país.

Pero no son noticia.

El pasado sábado, día en que el mundo entero esperaba ver titulares por la muerte de miles de opositores en Venezuela gracias a la expectativa generada por la infame guerra de desinformación y falseamiento mediático de la realidad de nuestro país, no se produjo ni un solo muerto.

Pero eso tampoco fue noticia para los medios.

La gran noticia que revelaba al mundo que no hubo ni un muerto en el apocalipsis previsto, fue considerada inservible. Mientras que la advertencia de la señora Michelle Bachelet sobre hipotéticos desbordamientos de los cuerpos de seguridad del Estado que pudieran presentarse durante la jornada opositora, sí ocupó un buen espacio en las primeras páginas.

No les sirven ni los muertos que el neoliberalismo provoca, ni tampoco los vivos que garanticen los gobiernos revolucionarios.

Así de “imparcial” es la prensa neoliberal.

@SoyAranguibel

Detrás de las mentiras

Por: Alberto Aranguibel B.

Existe hoy en día un periodismo cada vez más impúdico empeñado en convencer a la sociedad de la supuesta idoneidad ética en la que se basaría su manejo de la verdad, cuando en la práctica es exactamente todo lo contrario.

Es ese periodismo que aparenta inocencia en la manipulación o falseamiento de la realidad a través de una bien fingida ecuanimidad y un insulso equilibrio en el tratamiento de la noticia, en el marco de una muy calculada adjetivación a favor de los dueños del gran capital y en definitiva del imperio norteamericano, orientada a predisponer a la gente en contra del gobierno.

A veces, pero muy a veces, pareciera incluso que no lo hacen por convicción, sino porque su bien entrenado instinto de sobrevivencia neoliberal les indica que es más sensato cuadrarse a tiempo con el poderoso, antes que comprometerse de alguna forma con las clases que ellos asumen como subalternas en la sociedad.

Un periodismo de “generadores de opinión” que se convierten con deslumbrante facilidad en líderes de esos sectores de las clases pudientes que se consideran “beneficiarias” de esa línea editorial prepagada y sin escrúpulos.

Sirven de tontos útiles en el ilusorio ascenso social al que aspiran los desclasados que sin pudor alguno se entregan a toda abyección que justifique la exclusión y la injusticia si en ello va aunque sea la más mínima posibilidad de alcanzar el idílico edén neoliberal con el que sueñan.

Es el periodismo que sale a las calles y que a “pulsar la opinión de la gente” acerca de la situación económica, pero que al final del día termina su reportaje sin analizar en lo más mínimo las causas de la misma sino sus efectos y, lo que es más vergonzoso, dejando esa opinión como un vulgar biombo que solo sirva de camuflaje a su exaltación del capital.

En sus historias no aparece jamás el imperio sino para ironizar con toda hipótesis que lo advierta. Para ellos no hay bloqueo ni sanciones arbitrarias, inhumanas e ilegales. Así como tampoco ningún empresario especulando, acaparando, bachaqueando, o contrabandeando. Se las arreglan para que la gente termine siempre creyendo que el culpable del padecimiento de los pobres es el gobierno.

En vez de ir “detrás de la noticia”, como hace el periodismo ético, ellos van “detrás de las mentiras”.

@SoyAranguibel

Manzaneda: Hong Kong, donde la rana Pepe es demócrata y el Che Guevara anticomunista

Por: José Manzaneda

– Cubainformación –

Para la prensa occidental quienes se manifiestan en Hong Kong contra el gobierno chino son “activistas” (1). Quienes lo hicieron contra la reunión del G7, en Biarritz, “radicales” (2).

En Hong Kong hay “protestas” (3), en Biarritz hubo “altercados” (4) o “disturbios” (5). La violencia extrema (6) y las banderas de EEUU y Reino Unido exhibidas (7) en las manifestaciones de Hong Kong son elementos cuidadosamente apartados por la prensa. Que insiste en el control informativo del gobierno chino (8), mientras justifica –por ejemplo- el cierre de más de 200 cuentas en Youtube de quienes defienden a Pekín (9).

Es la prensa líquida que convierte en “el Che Guevara hongkonés” a un líder anticomunista (10), y a “la rana Pepe”, un icono de la extrema derecha en EEUU (11), en el nuevo símbolo prodemocracia (12). Pero la guerra comercial a gran escala de la Casa Blanca contra China, ¿verdad que no tiene nada que ver con todo esto (13)?

Cuando leemos algo sobre literatura cubana, automáticamente, aparece la supuesta “censura” (14). Pero que Donald Trump apruebe nuevas prohibiciones para evitar acuerdos entre editoriales de EEUU y Cuba ni es censura… ni es noticia (15).

Nils Melzer, Relator Especial de la ONU sobre la Tortura, denunció que la BBC y Sky News decidieron no emitir una entrevista que le hicieron sobre el caso de Julian Assange (16). Y que ningún diario occidental ha querido publicar un artículo en el que denuncia la tortura a la que es sometido el periodista australiano (17) (18). Así es la “prensa plural e independiente” que tantas lecciones da… a Cuba.

El Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU pidió a España la “libertad inmediata” de los presos políticos catalanes, por sufrir “prisión arbitraria” (19). Los grandes medios españoles, como una sola voz, rebajaban esta petición a una simple “opinión” de “un grupo de trabajo” de la ONU (20) (21) (22) (23) (24) (25). Pero cuando se trata de Venezuela, la cosa cambia: “Naciones Unidas confirma” –leemos- que allí sí hay “persecución” y “presos políticos” (26).

Por eso, diarios españoles como “El País” aplauden que el Gobierno de EEUU desvíe “fondos de ayuda a Centroamérica para apoyar a la oposición venezolana”. Y así –nos dice- invertir en “buena gobernanza y derechos humanos” para “restaurar la democracia en Venezuela” (27).

¿Qué diría la prensa corporativa si en Cuba arrestaran a 70 monjas y clérigos católicos (28)? Pero como ha ocurrido en Washington, no leemos nada (29). Fue durante una sentada, en el Capitolio, contra los campos de concentración para inmigrantes instalados por el Gobierno de Donald Trump.

Hace unos días fallecía Richard Driscoll, bombero de Nueva York que trabajó en el rescate durante el 11S (30). Con él ya son 200 los bomberos fallecidos por enfermedad, sumados a los 343 que murieron el día de los atentados. ¿Preparará una serie HBO o Netflix, como la de Chernobyl, para enseñarnos cómo los “liquidadores de las Torres Gemelas” fueron “engañados… por el capitalismo” (31)?

(1) https://www.elperiodico.com/es/internacional/20190812/hong-kong-cancela-vuelos-protestas-7590784

(2) https://www.elperiodico.com/es/internacional/20190823/gendarmes-policias-pguardia-civil-ertzaintza-peinan-frontera-irun-hendaya-busca-radicales-7604148

(3) https://cnnespanol.cnn.com/2019/08/26/cronologia-de-las-protestas-de-hong-kong-la-evolucion-de-un-movimiento/

(4) https://www.diariovasco.com/gipuzkoa/detenidas-personas-altercados-20190824111627-nt.html

(5) https://www.elimparcial.es/noticia/204230/mundo/68-detenidos-en-bayona-por-violentos-disturbios-contra-el-g7.html

(6) https://insurgente.org/hong-kong-que-esta-pasando-y-no-nos-cuentan/

(7) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=259770&titular=siga-el-rastro-del-dinero-que-est%E1-tras-las-protestas-de-hong-kong-

(8) https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-49376240

(9) https://www.telecinco.es/informativos/internacional/google-cierra-210-cuentas-youtube-influir-percepcion-protestas-hong-kong_18_2807445110.html

(10) https://www.nytimes.com/es/2019/08/17/espanol/mundo/protestas-hong-kong-edward-leung.html

(11) https://www.elmundo.es/f5/comparte/2017/05/09/59118d6d468aeb7d028b4626.html

(12) https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/ser-icono-extrema-derecha-hong-kong-ha-convertido-a-rana-pepe-simbolo-democratico

(13) http://canarias-semanal.org/art/25828/hong-kong-imagen-y-realidad-de-una-movilizacion

(14) https://elpais.com/cultura/2019/03/25/actualidad/1553509305_967730.html

(15) http://www.cubadebate.cu/opinion/2019/07/27/caramba-si-estoy-en-la-lista-negra/#.XWYe2XvtYl0

(16) https://www.rt.com/news/460901-un-torture-bbc-sky-assange/

(17) https://digitalsevilla.com/2019/06/27/relator-especial-de-la-onu-sobre-tortura-denuncia-censura-de-los-principales-medios-occidentales-en-el-caso-assange/

(18) https://kaosenlared.net/desenmascarando-la-tortura-de-julian-assange/

(19) http://exteriors.gencat.cat/es/detalls/noticia/20190705_BoschGrupTreballONU2

(20) https://elpais.com/ccaa/2019/07/04/catalunya/1562261758_749288.html

(21) http://www.rtve.es/noticias/20190529/grupo-trabajo-onu-ve-arbitraria-prision-independentistas-catalanes/1948060.shtml

(22) https://www.elmundo.es/cataluna/2019/05/29/5cee90e1fc6c83215a8b459b.html

(23) https://www.elperiodico.com/es/politica/20190529/grupo-trabajo-detencion-arbitraria-onu-informe-presos-independentistas-junqueras-cuixart-sanchez-7478926

(24) https://www.cope.es/actualidad/espana/noticias/grupo-trabajo-onu-critica-prision-junqueras-sanchez-cuixart-20190529_425571

(25) https://www.elmundo.es/espana/2019/06/03/5cf41a98fdddfff3ad8b4633.html

(26) https://www.elmundo.es/internacional/2019/07/04/5d1e2ab921efa0345b8b4640.html

(27) https://elpais.com/internacional/2019/07/19/actualidad/1563555804_898800.html

(28) http://www.cubainformacion.tv/index.php/contratuit/77430-cuba-ifalta-de-libertad-religiosa-o-de-privilegios-de-la-iglesia

(29) https://www.democracynow.org/es/2019/7/19/titulares/70_catholics_arrested_in_capitol_hill_protest_of_trumps_immigration_policies

(30) https://www.lasexta.com/noticias/internacional/muere-uno-bomberos-que-trabajo-11s-son-200-fallecidos-secuelas-atentado_201907195d315a230cf2be64e259eb65.html

(31) https://www.abc.es/historia/abci-engano-comunismo-600000-liquidadores-para-murieran-urss-chernobil-201905310112_noticia.html

 

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Fuente: Rebelión.org