De Caifás a la Machado

Cristo ante Caifas_Giotto Scrovegni– Cristo ante Caifás / Giotto –

Publicado en Últimas Noticias el 19 / 04 / 2014

El padecimiento de Cristo del que nos habla la Biblia no fue solamente el martirio en la cruz ni su tortuoso recorrido hacia la cúspide del Gólgota, sino el ensañamiento del que fue objeto por parte del sacerdote supremo de aquel sanedrín que vio en la palabra redentora del Hijo de Dios la amenaza a la estabilidad y perduración del judaísmo.

Para Caifás, Jesús representaba el quebrantamiento de la institucionalidad y el exterminio incluso de la dominación del imperio romano en el hoy denominado Oriente Medio, a cuyos pies se rendían gozosos los judíos, exactamente igual a como se pliegan ahora los vendepatrias de la oposición venezolana al imperio norteamericano.

Predicar la buena nueva de un promisorio mundo de justicia y de igualdad, en el que se auguraba la redención de los humildes y se castigaba la avaricia de los ricos, tenía que ser para un rastacuero como Caifás uno de los más grandes peligros de su tiempo, y de ahí su enfermiza obsesión contra el peregrino de los pobres, al que entregó insistente, primero a Pilatos, luego a Herodes y finalmente de nuevo a Pilatos en la búsqueda de una orden de crucifixión para el proscrito.

Hasta el fin de sus días, no se sabe con exactitud cuántos después de aquella cruel injusticia que le costara la vida al Mesías, Caifás se dedicó por entero a la persecución y exterminio de los cristianos y del cristianismo, convencido como estuvo siempre de que defendía la correcta causa de los hombres sobre la Tierra. A él se atribuye en el catolicismo la que pudiera ser hoy en día la consigna perfecta para las guarimbas: “Conviene que muera uno en vez de toda la nación”.

Un ensañamiento tan obsesivo como indigno contra un ser humano como no se recuerda otro en la historia, hasta el arribo de la ex diputada Machado a la vida pública nacional de nuestro país en pleno siglo XXI.

Ella deseó con frenesí la muerte de un redentor de los humildes que predicó la palabra de Cristo en su verdadera esencia socialista. Clama por el exterminio de sus seguidores y de sus ideas. Implora al cielo porque las guarimbas acaben de una vez y para siempre con la amenaza que ella teme, cueste las vidas que le cueste eso al país, y ruega por el retorno de los mercaderes al templo.

¡Perdónala Señor!… aunque ésta sí sabe lo que hace.

Leer más en: Alberto Aranguibel en UN

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Si la oposición venezolana fuera francesa…

¿Qué pasaría si la oposición venezolana fuera francesa? El caso de la (ex) diputada María Corina Machado es revelador pues la justicia de Francia sería implacable con ella.

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María Corina Machado con George W. Busch

Por: Salim Lamrani /publicado inicialmente el 11 / 04 / 2014 en Opera Mundi

Desde febrero de 2014, Venezuela sufre algunas violencias orquestadas por la extrema derecha golpista. Contrariamente a lo que presentan los medios informativos occidentales, ésas se limitan a nueve municipios sobre los 335 que tiene el país y la tranquilidad reina en la inmensa mayoría del territorio nacional, particularmente en los barrios populares. Algunos estudiantes procedentes de los barrios acomodados –lejos de manifestarse pacíficamente como afirma la prensa occidental– participan en graves acciones criminales. Pero están lejos de ser mayoritarios. En efecto, la mayoría de las personas arrestadas tienen graves antecedentes criminales y varios incluso son buscados por la Interpol.[1]

La oposición dirige esos nuevos sectores pudientes. Aunque esas violencias se hallan limitadas en términos geográficos, han sido mortíferas. En efecto, al menos 37 personas perdieron la vida, algunas en condiciones particularmente atroces: seis personas que circulaban en motocicleta fueron degolladas por alambre tendido en las calles. Por otra parte, cinco miembros de la Guardia Nacional Bolivariana y un fiscal de la República fueron asesinados por esos grupúsculos y otras ocho personas que intentaban abrir un camino en las calles y desmontar las barricadas fueron ejecutadas. Cerca de 600 personas fueron heridas, entre ellas 150 miembros de las fuerzas del orden.[2]

Los daños materiales son innumerables y han superado los 10.000 millones de dólares, con la multiplicación de actos de terrorismo y de sabotaje que apuntan a todo lo que representa la Revolución Bolivariana democrática y social : autobuses quemados, estaciones de metro saqueadas, una universidad –la UNEFA– completamente destrozada por las llamas, decenas de toneladas de productos alimenticios destinados a los supermercados públicos reducidos a cenizas, edificios públicos y sedes ministeriales saqueados, instalaciones eléctricas saboteadas, centros médicos devastados, instituciones electorales destruidas, etc.[3]

María Corina Machado es una de los autores intelectuales de esos actos criminales. Diputada de la oposición, lejos de respetar la legalidad constitucional del país, lanzó varios llamados públicos a la violencia: “El pueblo de Venezuela tiene una respuesta: ‘Rebeldía, rebeldía’. Hay algunos que dicen que debemos esperar a unas elecciones en unos cuantos años. ¿Pueden esperar los que no consiguen alimentos para sus hijos? ¿Pueden esperar los empleados públicos, los campesinos, los comerciantes, a quienes les arrebatan su derecho al trabajo y a la propiedad? Venezuela no puede esperar más”.[4] Seguir leyendo “Si la oposición venezolana fuera francesa…”