Sebastián Piñera defiende al dictador más sanguinario de la historia suramericana y aboga por la soberanía y la no injerencia.

“El senador Pinochet y su familia están viviendo tiempos difíciles y por eso merecen toda nuestra solidaridad”, disparó el entonces empresario y militante ultraderechista Sebastián Piñera. Corría el año 1998 y el genocida Augusto Pinochet estaba acorralado por la Justicia de España e Inglaterra por sus crímenes de Estado.

En aquel entonces una mayoría silenciosa disculpaba los brutales crímenes de lesa humanidad que había ordenado el dictador y los actos de desagravio poblaban las calles. Piñera aún no tenía en el horizonte la presidencia de la nación, a la que llegó doce años después.

El video muestra a un Piñera vehemente y firme en su reclamo de libertad plena para el entonces senador vitalicio. En su alegato aplaudido por centenares de defensores del genocidio chileno, Piñera manifiestó con energía su rechazo a la jurisdicción internacional en materia de violaciones de los derechos humanos.

En ese acto, Piñera afirmó que el juzgamiento de Pinochet derivaría en “un atentado a la dignidad y la soberanía de Chile”.

Fuente: InfoNews

La mentira (no tan) fresca de Henrique Capriles

Convencido de su astucia como político, y de la estupidez que le supone al venezolano, Henrique Capriles demuestra de nuevo su proverbial imbecilidad, ante la estruendosa derrota que una vez más le propina Nicolás Maduro en el ingenioso “plebiscito del flaquito”, haciéndose pasar por comedido, responsable y hasta inteligente, luego del Boletín oficial del CNE con los resultados de las elecciones para alcaldes y concejales este 8 de diciembre de 2013, que lo declara como el titular de la 4ta derrota consecutiva en menos de un año, y después de haber mandando a incendiar el país y a asesinar venezolanos hace apenas siete meses en circunstancias electorales exactamente iguales a las que rodearon la reciente elección. El maestro de la salsa Willie Colón tendrá que componer urgentemente una nueva pieza musical sobre las mentiras, pero esta vez para dedicársela a su entrañable “candidato-presidente”, alias el “Flautista de San Román”.