Dos meses sin guarimbas

Por: Alberto Aranguibel B.

La promesa central del Presidente Nicolás Maduro cuando convocó al pueblo a Asamblea Nacional Constituyente el 1ro de mayo de este año, fue la del aseguramiento de la paz que dicha asamblea garantizaría para tranquilidad de todas y todos los venezolanos.

La paz era absolutamente indispensable en ese momento porque lo que se avecinaba era una guerra civil con el peor desenlace avizorable en el más corto tiempo. Bajo la anarquía del terrorismo guarimbero el país se enrumbaba sin duda alguna hacia el despeñadero más pavoroso de su historia, que no era otro que el de la muerte y la destrucción indiscriminadas que arrojaría la ingobernabilidad que perseguía la dirigencia opositora para alcanzar su objetivo de justificar una invasión por parte de tropas norteamericanas en suelo venezolano.

Ciertamente esa dirigencia no ha cesado en su cabildeo por los pasillos del Pentágono, en la ciudad de Washington, promoviendo el cerco económico contra nuestra economía para matar de hambre a nuestro pueblo y lograr así la crisis humanitaria que ahora les parece mejor atajo para ese siniestro plan de hundir a Venezuela en la vorágine de una invasión armada, solo que ahora le resulta cada vez más cuesta arriba tan infame acción contra Venezuela porque ahora hay un pueblo activado en Constituyente.

A dos meses exactos que hoy se cumplen de haberse instalado esa Asamblea Nacional Constituyente que el presidente le ofreció al país como un seguro de vida para todas y todos los venezolanos, el mayor logro es exactamente el que anunciara aquel 1ro de mayo; la paz y la superación del terror fascista que sometió al país a la peor de todas las violaciones de derechos humanos que se haya llevado a cabo en nuestro suelo.

Cuando aparece alguien diciéndonos que “ya basta de discursos” y que nos aboquemos al tema económico, siempre les respondemos categóricos: “La medida económica más importante que puede tomar la ANC ya la está tomando con el solo aseguramiento de la paz, porque en medio de las guarimbas es absolutamente imposible que exista solución económica alguna.”

La paz es es camino a la solución de los problemas económicos, porque solo en paz se genera el clima de confianza que la economía requiere. Las guarimbas solo aseguran terror, miseria, muerte, destrucción y dolor profundo y permanente.

@SoyAranguibel

“El derecho de vivir en paz”

Por: Alberto Aranguibel B.

En 1971, el inmortal Víctor Jara vio en la efervescencia revolucionaria que denunciaba desde mediados de los sesentas el atropello que significaban las políticas imperialistas contra los pueblos del mundo, en particular contra el pueblo de Vietnam en aquel momento, un clamor común que en su canto combativo y maravilloso era considerado por él como un derecho humano casi por encima de todos los demás.

El derecho a vivir en paz ha sido efectivamente la aspiración suprema del ser humano en la sociedad contemporánea, tal como lo recogen tanto la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, como la Carta Internacional de Derechos Humanos que la comprende desde 1967 junto con el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y sus dos protocolos facultativos, los cuales consagran de manera casi idéntica en sus primeros artículos que los derechos provienen de la dignidad del ser humano y de su deseo de vivir en paz.

De manera específica, la Declaración Universal sostiene en su 1er Artículo que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos a los otros.”

Quienes más han violentado ese derecho a través del tiempo desde que existe el modelo democrático como forma de organización del cuerpo social, han sido siempre los anarquistas, que supeditan el derecho del resto de la sociedad a sus propios y muy particulares intereses, y sus expresiones más radicales, como el fascismo por ejemplo, que no solo niega el derecho del otro sino que procura su exterminio físico como única forma aceptable de confrontación política.

En Venezuela el fascismo se ha activado ya abiertamente en la búsqueda del poder, tal como lo evidencian las pruebas recabadas por los cuerpos de seguridad del Estado contra peligrosos terroristas capturados, así como los horrendos asesinatos del fiscal Danilo Anderson, del líder revolucionario Eliécer Otaiza, y más recientemente de los jóvenes Robert Serra y María Herrera.

La disyuntiva ahora es si el país está dispuesto a aceptar esa fórmula de destrucción de nuestro derecho a vivir en paz, bajo la excusa del particular interés de una terca minoría.

@SoyAranguibel

Sin Tapujos: Chávez se aferró a la palabra de Cristo para comunicar la justicia e igualdad social

Caracas, 16 de diciembre de 2013.- El moderador del programa Sin Tapujos que transmite Venezolana de Televisión (VTV), Alberto Aranguibel, manifestó que el Líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, se aferró a la palabra de Cristo como instrumento para comunicar a los pueblos del mundo la justicia e igualdad social.

Chávez tuvo muchas expresiones para llamar a la paz, a la unión y a la concordia como rasgo fundamental de nuestro modelo socialista del siglo XXI”, agregó Aranguibel.

Expresó que los aportes del Comandante Eterno son un logro a la historia del país ya que su política efectiva llegó a los sectores que eran maltratos por la Cuarta República.

El Comandante Chávez iba avanzando con la prédica que propuso Cristo desde siempre, no fue en modo alguno ese modelo que concibe la cúpula eclesiástica en nuestro mundo. La prédica de Cristo era el verdadero socialismo”, indicó.

El conductor recalcó que el Líder Supremo con la biblia en la mano buscó la paz entre los pueblos del mundo. JAR/VTV