El inmenso reto de liberar la libertad

Por: Alberto Aranguibel B.

El 30 de octubre de 1938, con un inesperado acontecimiento comunicacional que aterraría hasta el paroxismo a los norteamericanos, se trastocaba sin que nadie lo percibiera así el concepto de democracia que hasta entonces conocía la humanidad.

A partir de la transmisión en vivo de una adaptación para radio de la novela de H.G. Welles, La Guerra de los Mundos, en la que el joven director y actor cinematográfico Orson Welles narraba desde los estudios de la Columbia Broadcasting System en Nueva York la llegada de los marcianos a la tierra, los norteamericanos ponían en evidencia con su histeria colectiva el inmenso poder de los medios de comunicación ya no solo para entretener o vender productos, como eran vistos hasta entonces por las grandes corporaciones norteamericanas, sino para modificar la realidad a su antojo y ponerla al servicio de los intereses de los poderosos sectores capitalistas en su afán de dominación imperial del planeta.

La manipulación de la realidad con propósitos propagandísticos ha existido desde tiempos inmemoriales. Solamente en la Biblia, uno de los más elaborados y extensos compendios de fantasías y anécdotas delirantes que jamás haya conocido la humanidad, se reúne en un mismo texto la fábula del hombre que caminó sobre las aguas y que multiplicó el pan y los peces con tan solo un gesto; el profeta que abrió el mar en dos mitades sin mayores perturbaciones; el mítico levantamiento de los muertos apenas con una palabra; la conversión del agua en vino en un santiamén; la elevación del hombre a los cielos con retorno intacto al tercer día; y así hasta lo inaudito, con el solo propósito de perpetuar comunicacionalmente el poder de una institución sin cuya “divina palabra” la propuesta y el martirio de Cristo no habría pasado jamás de interesante y, cuando mucho, doloroso evento histórico.

La perpetuación de esa virtualidad del universo, ya fuese en forma de creencias religiosas, de leyendas, o de simple literatura de ficción, inculcada desde el poder por las élites dominantes a través del tiempo, tiene su asiento en la regla de oro de la inteligentzia burguesa en cuanto al conocimiento humano se refiere. La doctrina será siempre la de estudiar solo lo académicamente conocido. El modelo aceptado. La creación será siempre sospechosa de subversiva. Por eso la gran mayoría de los pensadores de la historia, los grandes inventores e innovadores de las más diversas corrientes científicas y filosóficas, fueron por lo general aquellos cuyas prodigiosas mentes se desarrollaban a partir de la intuición y de la capacidad analítica propia y no de la educación académica formal. Los que rompían siempre con los dogmas preestablecidos desde las élites burguesas y le daban cauce a su ímpetu creador.

Contra esa tendencia natural del ser humano a evolucionar el conocimiento fue que la oligarquía se vio obligada a imponer a sangre y fuego su visión del hombre y su sociedad, usando las más de las veces los propios códigos de la sabiduría popular como arma contra su enemigo más temible, la capacidad de discernimiento propio de los pueblos, pero en la forma dispersa y descoordinada en que lo hizo hasta la llegada de los medios radioeléctricos de comunicación de masas, el cine, la radio, la televisión, la computación y la internet, que, a diferencia de la prensa escrita, en un primer momento se consideraron simples objetos de divertimento, pero que a la larga devinieron en soporte fundamental del modelo neoliberal capitalista.

El prodigioso fenómeno que revelaba Welles con el pánico que causaba su estremecedora narración aquella noche de Hallowen del año 1938, era el de poder lograr por un mismo medio y de manera simultánea alcanzar a millones de personas con el contenido alienante que hasta aquel entonces las grandes corporaciones se veían en la necesidad de promover de manera segmentada a través de distintas formas de difusión. Y lo que probablemente era lo más importante, por un mismo precio y con un mensaje impactante con mucho más poder de convencimiento que el de un simple spot publicitario.

De ahí en adelante la manipulación dejó de ser exclusivamente la inclusión o no de hechos noticiosos de acuerdo al interés editorial de las grandes corporaciones mediáticas, o la redacción o cobertura sesgada de sus noticias. El amarillismo que tantos beneficios le trajo hasta entonces al establecimiento de la cultura imperialista en los Estados Unidos y en su esfera de influencia, ya no era indispensable como herramienta única de propaganda, porque la dramatización de la realidad virtual que debía imponer la hegemonía oligarca ya era perfectamente posible a través del medio radioeléctrico. Mientras los movimientos de izquierda se dividían y se atomizaban a lo largo y ancho del planeta, la fuerza de la derecha se organizaba y se concentraba en el secuestro y control del más poderoso instrumento jamás concebido desde la invención del fuego. Pocos fueron los grandes revolucionarios de la historia que acertaron en la visualización de este fenómeno. Bolívar, Lenin y el Che Guevara, fueron algunos de ellos. Chávez, sin lugar a dudas, el más grande comunicador de todos los tiempos.

El Comandante comprendió como nadie en la historia la importancia de concentrar el esfuerzo de la construcción del modelo socialista y de la unidad revolucionaria del pueblo en la comunicación, privilegiada en importancia por encima de cualquier otro instrumento, en virtud precisamente del inmenso poder de la derecha en el control de ese medio que puede elevar al ser humano hacia su redención espiritual definitiva, como él lo sostuvo desde siempre, o hundirlo en la oscuridad de la ignorancia, como lo procura el modelo neoliberal burgués.

Hoy, cuando asistimos a la arbitraria realidad que nos venden las grandes corporaciones mediáticas del mundo capitalista, en la cual se esconden los crímenes de lesa humanidad que se cometen en nombre de la libertad y se sataniza brutalmente a todo aquel que denuncie el atropello que eso representa, o se coloca a más de tres continentes en contra de una nación como la nuestra, donde el gobierno procura contener a estudiantes que asesinan a guardias nacionales, mientras se oculta que en otra nación hermana la guardia nacional sí asesina, incinera y entierra estudiantes y a cientos de ciudadanos que va apareciendo día tras día en fosas interminables sin que ninguno de los que claman al cielo en infinitas campañas de SOS contra Venezuela se expresen en modo alguno por el horror de muerte que sí padece México, entonces entendemos que el reto más urgente de una revolución como la bolivariana es recomponer el sentido de la democracia como activo de la sociedad y retomar el carácter antropológico de la libertad que nos fue robada por unos cuantos magnates que en mala hora pensaron que al comprar un medio de comunicación estaban también adquiriendo la propiedad sobre el derecho de la humanidad a la verdad y a la autodeterminación de los pueblos.

Las naciones del mundo no pueden, ni deben, renunciar jamás a su derecho a una cultura, a una idiosincrasia, a valores y creencias religiosas o políticas propias, ni mucho menos a su independencia política y económica, en aras de una libertad que no es sino la imposición de un modelo cultural exógeno que legitima la injusticia, la explotación y la destrucción sistemática de la soberanía de los pueblos.

Pretender, como pretende hoy los Estados Unidos, que la sociedad asuma que libertad es la irrestricta posibilidad de penetración de la televisión norteamericana hasta el último rincón del planeta, así como de internet y de las redes sociales, con todo su contenido manipulador, distorsionador, alienante y contra revolucionario, así como con el poder de control de la información y de la privacidad que su Departamento de Estado ejerce a través de la red, cada día más que demostrado, es una aberración que atenta incluso contra la razón de ser misma de la humanidad. Más aun si tal libertad está fundada bajo los principios de la dominación hegemónica de la burguesía y los abyectos valores del capitalismo.

Nos corresponde ahora liberar la libertad.

@SoyAranguibel

– Publicado en el Correo el Orinoco el 03 de noviembre de 2014 –

Aranguibel se quejó de “corte violento” en YVKE Mundial

– Según narró “una burócrata” sacó su programa del aire y tras presentar su renuncia recibió llamadas de la ministra de Comunicación y de la presidenta de la emisora –

aranguibel

ÚN.- Este jueves el comunicador social Alberto Aranguibel se quejó a través de su cuenta en Twitter, de que “una burócrata me tiró un corte violento del programa“, por tal razón presentó su renuncia en YVKE Mundial donde conduce el programa “Sin Tapujos“.

Explicó que ante el himpase presentó su renuncia de inmediato. Luego de que su programa fuera sacado del aire el comunicador recibió llamadas de la ministra de Comunicación Delsy Rodríguez y la presidenta de la emisora Desiree Santos Amaral para que lo reconsiderara.

Aseguró, según explicó, que se le “garantizó respeto a nuestro trabajo como comunicadores y se me ofrecieron disculpas por lo sucedido“.

Confirmó que seguirá con su programa “sin interferencias burocráticas indeseables. En ningún caso se me ha coartado mi derecho a la libre expresión sino que se quiso imponer irrespetuosamente un infeliz reglamento horario“, reveló.

Dijo que continuará con la misma línea de entera libertad editorial que hasta ahora ha ejercido.

Fuente: Últimas Noticias

Alberto Aranguibel admite que el audio de Mario Silva debería ser transmitido en VTV

aranguibel en N24

(Caracas, 11 de julio. Noticias24 – Foto: María Arvelo/Noticias24) – Para el periodista Alberto Aranguibel, la denuncia de espionaje que hizo Edward Snowden contra Estados Unidos no es equiparable al audio que presentó el gobierno venezolano de una conversación privada entre María Corina Machado y Germán Carrera Damas.

Durante el programa “La hora de Mario y Leonor”, de Noticias24 Radio, Aranguibel dijo que “fue el mismo historiador Carrera Damas quien grabó a María Corina Machado”, y que Snowden lo que reveló fue una “invasión a la privacidad de los ciudadanos del planeta entero“.

En ese sentido, el comunicador alertó que hay muy poca reglamentación en la Internet para evitar el espionaje en un formato en el que son los mismos usuarios los que entregan su información personal frente a la computadora “para el control planetario de EE UU”.

Además criticó que Henrique Capriles se haya planteado evaluar el beneficio que podría tener Snowden para Venezuela: “Es que lo suyo es aprovechar… pero lo de nosotros es beneficiar a un ser humano en apuros”.

“El debate político profundiza la democracia”

Al ser consultado sobre la línea editorial de los medios de comunicación en plena polarización política, Aranguibel opinó “el debate político profundiza la democracia”.

Asimismo valoró que Venezolana de Televisión muestre de manera permanente información de las políticas del Estado. “El canal del Estado está obligado a transmitir información de lo que hace el Estado”.

En cuanto a Globovisión y al cambio en su línea editorial, señaló que ese canal “quiere volver al rol del medio de comunicación: relacionar al hecho noticioso con la ciudadanía”.

“Los medios hoy en día generan más malestar que bienestar a la sociedad”

En función de trabajo periodístico, admitió que el audio que compromete al moderador oficialista Mario Silva sí debería ser transmitido por Venezolana de Televisión.

Aranguibel insistió en que hay persistencias en el contenido mediático capitalista, y comparó las distintas versiones “El planeta de los simios” con “La rebelión de la granja”, libro de George Orwel que retrata cómo un grupo de animales asumió el liderazgo de una finca ante la incapacidad de su dueño, o como lo ve Aranguibel, “trata de decir que los que están abajo no tienen aptitudes para autogestionarse“.

Por eso el periodista llama a la revisión del contenido de los medios de comunicación, por eso y porque, según él, “los medios hoy en día generan más malestar que bienestar a la sociedad”.

Cree que si se desarrolla un trabajo periodístico con honestidad, en Venezuela serían “infinitamente mayores las cosas buenas que hace la revolución que las malas“. En virtud de eso, aseguró que, entre lo malo, el hambre que ataca en diversas partes del mundo, por ejemplo, es consecuencia del capitalismo.

Oiga aquí la entrevista completa:

[audio http://ia600901.us.archive.org/6/items/AlbertoAranguibelAdmiteQueElAudioDeMarioSilvaDeberaSerTransmitido/Noticias2411_07_13.mp3]

Aranguibel: “El periodismo debe estar del lado de las luchas populares por la justicia y la igualdad”

día del periodista

Alberto Aranguibel reflexiona el 27 de junio de 2013 en entrevista concedida a Noticias24 radio, acerca del Día del Periodista en Venezuela y su connotación en el marco de la Revolución Bolivariana.

En relación a la diferencia del periodismo venezolano actual con el periodismo en el resto del mundo, Aranguibel sostiene que “Lo que es diferente no es el periodismo sino la realidad venezolana, en la que se confrontan visiones, modelos de sociedad. El periodismo, como es su labor desde sus orígenes, es solamente la mediación que expresa esa circunstancia por la que está atravesando nuestra sociedad, en el proceso de empoderamiento del hecho político como nunca antes se ha experimentado en el país. Eso hace que el periodismo tenga hoy una vigencia muy particular y determinante.”

Sobre el tema de la libertad en el periodismo en Venezuela, afirma que “Hay un proceso complejo que no se reduce a lo que se establezca en una norma o una regulación particular. Hoy en día vemos en cualquier momento una cosa que pudiera resultar absurda como que en el medio de una guerra los periodistas estén colocados en el medio de una balacera exponiendo innecesariamente la vida más allá de lo que exige la profesión y si hay una baja entonces se dice que hay una agresión a el periodismo. Las libertades que suelen denunciarse no son las libertades del periodismo sino de las corporaciones, de la empresa mediática. Hay muchos aspectos que hacen complejo ese derecho al libre ejercicio de la profesión. Lo que sucede es que en Venezuela se siente mucho más esa situación compleja porque hay una confrontación ideológica como no la hay en ninguna otra parte”.

“El periodismo debiera estar al lado de la realidad que transitan nuestros pueblos en la búsqueda de la justicia y la igualdad. Es más limitativo ejercer el periodismo en una corporación privada que en aquellos medios que surgen de la voluntad popular. Se le ha vendido a la humanidad que no hay libertad ni democracia si los medios no están en manos privadas y esa es una distorsión gravísima de la realidad para ponerla al servicio de las corporaciones”.

Finalmente dice Aranguibel: “No podemos seguir dividiendo la sociedad entre oficialistas y no oficialistas; la opinión divergente, la disidencia política, no es un obstáculo para una revolución como la venezolana. Por eso hay cientos de periodistas que opinan a diario como quieren en contra del gobierno y no les pasa nada. La opinión no es un problema. Lo importante es la erradicación del hambre y la miseria. Esa es una de las diferencias entre el socialismo y el capitalismo.”

Oiga aquí la entrevista completa:

[audio http://ia600903.us.archive.org/17/items/AlbertoAranguibelYElDaDelPeriodistaDel2013/Noticias24DaDelPeriodista27062013.1.mp3]

Aranguibel:”Habría sido una traición al pueblo que Maduro nombrara otro gabinete distinto”

En entrevista con la periodista Anahí Arizmendi, transmitida por Actualidad Unión Radio este 22 de abril de 2013, Alberto Aranguibel sostiene que el nuevo gabinete nombrado por el Presidente Maduro, obedece a la aspiración del pueblo que votó por él precisamente por su compromiso de mantener y reimpulsar el proyecto socialista que inició el Comandante Chávez y hacer realidad el Plan de la Patria por el cual votaron mayoritariamente los venezolanos el pasado 7 de octubre de 2012, así como el 14 de abril. “Habría sido una traición al pueblo que Maduro nombrara otro gabinete distinto -dijo- por eso este nombramiento debe ser entendido como un relanzamiento del modelo que Chávez instauró y que es el que le ha asegurado el crecimiento del bienestar a la población”.

Oiga aquí la entrevista completa: