Cadena Nacional exquisita

– Publicado en Últimas Noticias el miércoles 29 de julio de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

Guajolote es probablemente una de las palabras más horrendas del continente. Significa pavo (o “ave grande”) en lengua mexica o azteca.

Aguacate también suena feo cuando se compara con la hermosa palabra palta, que es la voz amable con la que denominan a esa delicada fruta en esas tierras.

Las caraotas, por ejemplo, son para diversos pueblos suramericanos; chícharos, alubias, fríjoles, habichuelas o porotos. Ninguna de ellas es incorrecta. Odiosa, tal vez. Pero ese es otro asunto.

Son infinitas las palabras o locuciones chocantes (como “sobaco”, por ejemplo) usadas por el mundo entero, que si se sometieran al rigor de la consulta técnica ante las academias terminarían relegadas al foso de los vocablos inadmisibles.

Sin embargo, a nadie en su sano juicio se le ha ocurrido jamás modificar la terminología popular para ajustar los nombres de las cosas a los requerimientos del decoro lingüístico.

Por el contrario, cada día son más los términos populares, por muy repugnantes que puedan ser en principio, que son incorporados al Diccionario de la Real Academia de la Lengua, en reconocimiento del derecho de los pueblos a la construcción de su propia forma de expresión.

Pero en la revolución bolivariana a alguien le pareció que era mejor ir contra esa tendencia universalizadora del habla popular, y convirtió uno de los grandes activos del lenguaje revolucionario como lo es la expresión “cadena nacional”, verdadero grito de guerra del pueblo chavista que tanta emocionalidad y significación combativa posee, en la muy sofisticada y prosopopéyica forma: “transmisión conjunta de radio y televisión”.

Como frase es correcta, pero ¿por qué usarla?

Destruir un posicionamiento de marca para experimentar con otro que no tienes cuando no existe necesidad o razón lógica alguna que te obligue a hacerlo, es un suicidio comunicacional. Un costoso sin sentido.

Es como el caso de la muchacha que contrataron hace años como gerente de Imagen de Diablitos Underwood, que lo primero que hizo fue cambiar el legendario eslogan “La mejor forma de comer jamón” (probablemente el eslogan de mayor recordación en la historia de la publicidad venezolana) por el muy refinado pero absurdo “La agradable degustación del cerdo enlatado”.

La diferencia es que la expresión “cadena nacional” es del pueblo.

@soyaranguibel

 

Cultura contra bachaqueo

– Publicado en Últimas Noticias el 17 de junio de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

En pleno corazón económico de Petare, en los alrededores de la redoma y en su vertiente hacia Maca, conviven hoy de manera yuxtapuesta los factores más emblemáticos de la confrontación ideológica por la que transita el país desde hace más de tres lustros.

En las calles es virtualmente imposible alcanzar a ver el piso entre la anárquica turbamulta de timbiriches de bachaquería, mercachifles de toda pelambre, compradores desesperados, motitaxistas arbitrarios, camioneteros del abuso y pobladores de resignación infinita, ninguno de los cuales refleja en modo alguno en su rostro expresión de complacencia con el tumulto que ya pareciera formar parte inexorable de sus vidas.

El bachaqueo se impuso en toda esa zona como si de un demencial territorio liberado se tratara, para colocarse al servicio de una distorsión socioeconómica que deriva directamente de dos factores; por un lado los bajos precios de los productos regulados de los cuales se aprovecha el bachaqueo para llevar a cabo su perverso negocio, y por el otro la inmoral usura que, gracias a un consumismo voraz sembrado en la sociedad por el capitalismo, persigue destruir la capacidad adquisitiva del venezolano y adueñarse del bienestar económico que con tanto esfuerzo la revolución bolivariana ha construido.

De manera sorprendente, la Hacienda El Toboso se erige como un oasis en medio de ese degradante muladar capitalista, para dar paso a un escenario de paz en el que Tito Salas diera vida a su obra inmortal y que hoy la revolución bolivariana reactiva a través del valioso e incansable esfuerzo de un excepcional equipo de cultores populares al frente del cual se encuentra la infatigable promotora y amiga de la cultura nacional Natacha Castillo.

Una muestra más del inmenso trabajo de rescate de nuestros auténticos valores culturales, así como de refacción a fondo de toda una inapreciable infraestructura que el capitalismo abandonara como expresión de su desprecio por nuestra identidad como pueblo.

Son dos concepciones y dos modelos los que se enfrentan hoy en Petare; el capitalismo salvaje que promueve el bachaqueo usurero y especulador, y el socialismo bolivariano profundamente humanista y redentor de lo nuestro, con base en la paz, la cultura y la justicia social.

 

@SoyAranguibel

La rendijita

– Publicado en Últimas Noticias el 13 de marzo de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

Cuando se revisa con detenimiento la convulsa realidad social en el mundo de hoy, se constata una realidad tan desalentadora que no hay posibilidad alguna de celebrar el logro de la humanidad del cual se jacta la mayoría de las veces el capitalismo para justificar la obscena riqueza de unos pocos frente a las atrocidades que a lo largo y ancho del planeta se padecen.

Solamente las hambrunas persistentes desde hace siglos en el África, que ocasionan todavía hoy cientos de miles de muertes al año, son ya de por sí un vergonzoso ejemplo de la calamidad que es tan siquiera el intento de la sobrevivencia para el ser humano.

La cada vez más alarmante cantidad de muertes que ocasionan las guerras desatadas contra millones de seres inocentes y desvalidos en nombre de la libertad y el “derecho a la vida”, resultan más un infernal castigo del cielo que ninguna redención o salvación de los pueblos.

Las decenas de muertes diarias en México, Colombia y Brasil a manos de la delincuencia organizada, que en la mayoría de los casos desborda la capacidad de los Estados para garantizar no solo la vida sino la seguridad de la propiedad y del orden público, revelan una descomposición social de proporciones demenciales jamás vista en la historia y eso no es menos vergonzante.

La pérdida de la calidad de vida en Europa, Norteamérica y el resto del mundo capitalista en general, son el anuncio del más tenebroso futuro para cientos de millones de personas y para toda su descendencia.

Pero en ninguna nación del mundo, ni por muy angustiantes y precarias que resulten sus condiciones de vida, se ha visto jamás el bochornoso e insensato entreguismo de un sector de la población gritándole al mundo su deseo de ser invadido por la fuerza letal de un ejército genocida como el de los Estados Unidos de Norteamérica, como lo pide hoy de manera demencial la oposición venezolana.

Desde todos los países cuya dolorosa historia ha estado marcada por el holocausto que significa una ocupación norteamericana se nos ve hoy con el más grande estupor e incredulidad, porque nadie puede entender que la insensatez pueda alcanzar tan alto grado de locura. Menos aún por una razón tan insignificante como que le suelten uno o dos presos, enjuiciados como están por las leyes de la república por conspiración e instigación al asesinato de más de cuatro decenas de venezolanos.

Por fortuna esos disociados y pitiyanquis no son sino una rendijita apenas, por donde el imperio podrá ver… pero no podrá pasar jamás. Porque Venezuela es y será siempre bolivariana, cuna de forjadores de patrias, no de entreguistas.

 

@SoyAranguibel

¿Cuánto valdrá ese show?

– Publicado en Últimas Noticias el 31 de enero de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

En el capitalismo no hay inversión alguna que no sea calculada en función de su rentabilidad o retorno. El súmmum de su filosofía es la bolsa de valores, instancia en la que los capitales juegan para intentar cumplir con ese propósito de la máxima rentabilidad bajo la lógica de toda una ciencia que pone a la especulación como el arte más elevado del conocimiento humano.

La obsolescencia programada, probablemente el más acabado concepto de inmoralidad que haya conocido la humanidad, es sin lugar a dudas la expresión más perfecta de esa filosofía de la codicia que en el ámbito del neoliberalismo denominan “emprendedor”. Su contraparte: el inventor del yunque.

Mientras el capitalista concibe el desarrollo a partir del engaño y de la estafa al consumidor con la fabricación de productos diseñados para desgastarse en el menor tiempo posible y hacer de sus compradores unos esclavos perpetuos, el fabricante de yunques trabaja para no ver más nunca a su clientela, simplemente porque su producto es indestructible y por lo tanto imperecedero. Es el único caso en el capitalismo de un empresario honesto que procura la satisfacción de su cliente.

De ahí que las decenas de empresarios que apuestan hoy al triunfo de la guerra económica contra nuestro pueblo jugando a la especulación, al acaparamiento, al bachaqueo y al contrabando, están haciendo el que seguramente será el peor negocio de su vida.

¿Cuánto puede resultar rentable el sobreprecio cuando existen leyes que penalizan con cárcel la especulación? ¿Cuán seguro es invertir en acaparamiento si en todo momento hay riesgo de que su mercancía sea decomisada?

Calcular como rentable la salida de sus propios mercados durante meses con el descabellado propósito de alterar el sistema político que de manera legítima se ha dado el pueblo venezolano es probablemente la más insensata idea que un sector empresarial pueda plantearse. Ello, además de una loca incursión en un área como la política en la que el empresario no posee ninguna experticia, demuestra una gran irresponsabilidad en el manejo de sus propios negocios.

Pero mucho más todavía evidencia una total ineptitud para visualizar el factor riesgo, porque la guerra contra la revolución es una inversión a pérdida.

¿Cuánto vale ese show?

@SoyAranguibel

Perro que ladra…

– Publicado en Últimas Noticias el 08 de noviembre de 2014 –
Maria Corina Machado

Por: Alberto Aranguibel B.

No es posible saber de ninguna manera por qué razón hay perros que expresan su bravuconería huyendo de aquello a lo que le ladran. La ciencia no ha llegado todavía tan lejos. Lo cierto es que son muchas las razas caninas que invariablemente se comportan de esa forma tan contradictoria. No es el caso del pastor alemán, por ejemplo, o del dóberman, cuya temible fiereza termina siempre causando un daño considerable a sus víctimas, porque por su misma estirpe y nobleza de pedigrí no saben lo que es recular.

Pero la mayoría de los “satos”, como les llaman en Puerto Rico a los perros de la calle mugrosos y realengos, se reconocen por esa absurda cualidad entre feroz y cobarde que les es tan característica. De ahí el dicho popular “Perro que ladra no muerde”.

Es más o menos como (trasladando lo trasladable) lo que sucede con las guarimbas, por ejemplo, que la oposición quiere hacer ver como una aguerrida acción de combate por la libertad pero que no pasa de ser un simple parapeto con ruta de escape segura y expedita. Es decir, es una bravuconada con opción de salir corriendo a esconderse antes de que llegue la Guardia Nacional, aun cuando el verdadero temor es a que detrás de esos cuerpos de seguridad del Estado vengan lo que se ha dado en llamar “los colectivos”, que para ellos significa “mugrientas hordas chavistas armadas y violentas”.

Una conducta que deriva del proverbial empeño de la oposición por falsear la realidad mediante el discurso envalentonado y retrechero con el que siempre acusan al Gobierno, por lo general sin fundamento alguno, para luego escurrir el bulto a la responsabilidad que les corresponde como sector político frente al país.

Es el hábito enfermizo de la demagogia que solo los hace quedar en evidencia ya no solo como irresponsables sino como verdaderos ineptos, cuando luego de los incrementos salariales anunciados por el presidente Maduro, que sigue la política de protección del salario instaurada por el comandante Chávez, aparecen exigiendo una redundante ley de aumento salarial y un insensato incremento de 400% de los sueldos en todo el país.

Más que demagógica, es una forma cobarde de ejercer una política que pretende presentarlos como valientes defensores del pueblo cuando lo que en efecto son, cuando mucho, es ladradores.

@soyAranguibel 

Matar para ganar

– Publicado en Últimas Noticias el 27 de septiembre de 2014 –

barack 2014

Por: Alberto Aranguibel B.

Desde la óptica burguesa en la que se ha desenvuelto siempre, el derecho político ha establecido que “totalitarismo” es aquel sistema en el cual las libertades individuales se supeditan a los intereses del colectivo que a su vez son resumidos en un poderoso Estado que representa al conjunto de la sociedad y que en función de ella decide todo y controla todo.

Cuando esa concepción arbitraria de la democracia es ejercida por los imperios, la ciencia social no hace objeción alguna. El término “totalitario” se adjudica solamente a los gobiernos que surjan de la voluntad popular y que persigan construir su bienestar económico, social y político, bajo la premisa de la independencia y la soberanía. Se oculta así que “totalitarismo” es lo que surge del desespero de las clases pudientes al verse desplazadas por las mayorías depauperadas cuando estas ejercen el poder para labrar la justicia y la igualdad social.

Por eso, el que un emperador abogue frente a una treintena de millonarios por la libertad de unos cuatro o cinco presidiarios del mundo desde un gran salón de festejos en la segunda capital del imperio norteamericano, es algo muy bien visto por las clases con mayor poder económico y político de todo el planeta. De ahí que todos los medios de comunicación coloquen ese gesto demagogo como noticia principal de primera plana.

“Leopoldo López merece estar libre”, dice el cínico emperador, y su voz retumba en el salón como la tromba ensordecedora en que se convierte la voz de los dioses cuando ordenan desde El Olimpo.

Le han puesto preso a un soldado. A un gladiador de sus ejércitos. Y con su necia bravata deja claro que le importan un comino los más de cuarenta y tres muertos que ese miserable terrorista mandó a matar en las calles de Venezuela, con el audaz propósito de asaltar el poder mediante el único mecanismo con el que cree que tiene alguna ventaja sobre la mayoría que no ha aceptado, ni aceptará jamás, su propuesta neoliberal como proyecto de país… la muerte.

Solo un emperador desquiciado como él, que delira de gozo cuando desata el horror de la muerte contra los pueblos a los que acusa de totalitarios para justificar sus genocidios, puede ufanarse de exigir libertad para los criminales.

¡Sí será pendejo ese emperador!

@SoyAranguibel

Los secretarios de la MUD

Mesa de la Unidad

Por Alberto Aranguibel / Últimas Noticias, 13 de septiembre de 2014

La crisis de la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que no es mesa sino grupo, ni unitaria sino divisionista, ni democrática sino conspiradora, no deviene de su inviable formulación (una juntura de inconsistencias pegada con saliva de loro) sino del terco empeño por tratar de engañar a todo el mundo durante todo el tiempo con el cuento de la robustez política de la cual en realidad han carecido siempre.

Cabalgar sobre la ola del antichavismo que los medios crearon durante décadas de anticomunismo entre un segmento de la población, como si el mismo fuera el resultado de acertadas y profundas reflexiones ideológicas y programáticas surgidas de su propio seno, además de constituir un robo en descampado de un logro político de la misma sociedad opositora, es un proceso de autoengaño enfermizo que no resolverá jamás los problemas de fondo de ese entente electoralista.

De modo que el desmantelamiento por el que hoy atraviesa ese equívoco mal concebido y disfuncional no es el resultado de la renuncia de su secretario ejecutivo, sino que la misma es el producto directo de la insoportable disparidad de criterios y apetencias individuales y grupales sobre las que se asienta ese malhadado proyecto. Su salvación, entonces, no será en modo alguno el nombramiento de una nueva autoridad. Lo más seguro es que, por sus propias deficiencias, el arribo a una nueva conducción solamente sirva para terminar de hacer implosionar las pocas estructuras que sobre sus ruinas queden.

De ahí que la fórmula que pudiera aparecer como más viable para lograr un verdadero consenso entre las disparidades que ellos constituyen, seguramente terminará reproduciendo la atomización que han intentado ocultar durante más de una década. Es decir, la fórmula de la coordinación colegiada de varios secretarios ejecutivos que cumplan funciones similares de vocería pero sin sobresalir en modo alguno por encima de ninguna de las múltiples corrientes ideológicas o políticas del grupo. Algo así como una tapa que haga juego con la olla.

Un experimento de dirección colectivista fracasado a lo largo de la historia, como aquel de la Comuna de París en 1871, pero que dada la precariedad de la MUD, pudiera resultar un paliativo más de conmiseración en su hora postrera.

@SoyAranguibel

La ilusión de la calle

barricada3– En las barricadas hay siempre más objetos que gente protestando –

Por: Alberto Aranguibel B. / Últimas Noticias 22 / 03 / 2014

Es absurdo suponer que los pueblos acepten voluntariamente su sometimiento a la dominación de potencia alguna cualquiera sea su signo. Por eso ningún imperio se ha fundado jamás sobre elecciones democráticas mediante las cuales se pueda determinar la verdadera voluntad de las mayorías.

Estados Unidos no es la excepción. Su concepción del poder, basada en la arbitraria tesis norteamericana del Destino Manifiesto (que ellos asumen como las Tablas de Moisés) los obliga a descartar por principio propio la elección como instrumento para imponer su modelo de democracia capitalista en el planeta, precisamente por la naturaleza intolerante y totalitaria que le define como imperio.

El voto fue hasta hoy para EEUU una herramienta conveniente en la medida en que la democracia aparecía como sistema civilizado y civilizatorio a lo largo de los últimos doscientos cincuenta años, no porque fuera el método de su mayor agrado, sino porque el modelo representativo que prevaleció durante todo ese período servía a sus propósitos hegemónicos.

Por eso hoy, cuando la elección sirve cada vez más a los intereses del elector mediante la avanzada modalidad de democracia participativa y protagónica que se extiende por el mundo, desecha la elección como esencia de ese sistema y promueve el estallido social como mecanismo para implantar su modelo neoliberal, asegurándose siempre que el mismo no esté contaminado con ideas antiimperialistas o de soberanía de los pueblos.

Su propuesta es la de aprovechar el efecto ilusorio de manifestaciones de utilería, que creen en la gente la percepción de ser rebeliones populares reales, cuando en efecto no sean sino la actuación de pequeños sectores antidemocráticos afectos a los intereses de la burguesía, que se apropian para su cometido de la épica, la nomenclatura, el discurso y hasta de los símbolos de las revoluciones auténticas, apoyándose para ello en la fuerza de los poderosos medios de comunicación a su servicio.

A esas manifestaciones de utilería concurren solo quienes se ilusionan con el fracasado modelo neoliberal que la derecha promueve. Y eso funciona eventualmente para una buena foto.

A la verdadera movilización del pueblo en la calle acudirá siempre la gran mayoría que sí sabe valorar la democracia.

@Soyaranguibel

País electrocutado

colas epa(colas interminables de gente en las tiendas EPA para adquirir electrodomésticos a precio justo)

Publicado en Últimas Noticias el 16/11/2013

¿Cómo no va a haber problemas con el servicio eléctrico en el país si en menos de una década la sociedad ha pasado, de ser el conjunto de la ciudadanía trabajadora preocupada por su bienestar en los términos sensatos en los que incluso la teoría social resumió desde siempre en el modelo de Maslow, conocido como la pirámide de las necesidades sociales, y que el socialismo propuesto por Chávez planteó bajo la máxima filosófica de “De cada quien según su capacidad y a cada cual según su necesidad”, a este desconcertante y absurdo escenario de realismo mágico en el que nos encontramos hoy, donde la población toda se vuelca frenética sobre los centros comerciales a hacerse a como de lugar de un aparato eléctrico cualquiera, la mayoría de las veces sin necesitarlo?

Se oyen en la calle con inquietante frecuencia expresiones referidas a la supuesta responsabilidad del gobierno en la situación de crisis que se vino acumulando en la medida en que esos productos fueron aumentando de precio de manera injustificada y exorbitante, pero muy rara vez se concluye que el responsable verdadero es quien ha estado acudiendo a comprar compulsivamente desde hace meses cuanto artefacto se le pusiera por enfrente, al precio que le viniera en gana al dueño del establecimiento comercial, sin que nadie se percatara de ello en lo más mínimo.  Sin la fiebre consumista no hay producto que se venda solamente por antojo sino por verdadera necesidad. Y eso en sí mismo es exactamente la base del mercado, ya no en el socialismo, sino en el propio capitalismo.

Cada vez es más la gente que no concibe, no digamos ir al cine, sino ni siquiera ir a comer, sin considerar hacerlo en el medio del centenar de tiendas que tiene que atravesar para lograrlo en cualquier centro comercial, convertidos hoy en verdaderos templos de la vida para la mayoría de la gente, con lo cual lo primero a lo que se expone de manera inevitable es a la seducción de esas cientos de vitrinas que se le enfrentan a su paso.

El furor por el aparato eléctrico de cualquier tipo, incluso si no se sabe para que sirve, es la verdadera crisis. La económica, si es que así pudiera denominarse a esa distorsión inducida que tanto le conviene al gran capital, no es sino el resultado de ese delirio electrónico.