Vivir en el paraíso

– Publicado en el Correo del Orinoco el lunes 18 de mayo de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

Los dogmáticos, en su atávica tozudez doctrinaria, van a encontrar siempre en la propuesta chavista de socialismo una tentativa sin basamento teórico, sin asidero histórico y hasta de naturaleza sacrílega (para aquellos que desde el extremo conservador del rigor ideológico examinan igual que los ultraizquierdistas a la revolución bolivariana), con cuyos principios van a estar reñidos en todo momento fundamentalmente por el carácter transformador inherente al proceso de redención de los pobres que impulsara en Venezuela el Comandante Chávez bajo la óptica propia y completamente innovadora en que éste lo planteó.

El mayor tormento para ellos es que se trastoquen de alguna manera los pilares fundacionales del pensamiento revolucionario más ortodoxo y la concepción misma del Estado, con lo cual, según el particular enfoque de cada uno de esos dos sectores se traicionarían, por una parte, los sagrados principios de las luchas sociales a través del tiempo y la estabilidad del modelo de sociedad, por la otra.

Coinciden así la ultraizquierda pseudo chavista y la derecha oligarca en un planteamiento contrarrevolucionario común, en el que se puede leer desde dos ángulos supuestamente enfrentados en lo ideológico exactamente el mismo postulado teórico que en apariencia los distancia, como ese según el cual lo que no serviría en el Estado serían los funcionarios y no el modelo burgués bajo el cual está concebido ese Estado.

De la misma forma en que el inefable decreto de Carmona se centraba en abril de 2002 en la destitución de funcionarios de todos los poderes públicos como un paso indispensable para la restitución del Estado a su condición prerrevolucionaria, de esa misma manera la ultraizquierda pseudo chavista fundamenta su propuesta en la búsqueda del desplazamiento del liderazgo revolucionario como condición sine qua non para avanzar en la construcción del bienestar económico del país.

Ambos sectores ocultan el peso que tiene en la deficiencia de la gestión pública la inviabilidad del modelo burgués aún imperante para satisfacer las necesidades de la población, así como la perniciosa presencia de infiltrados opositores en los organismos del Estado y el brutal ataque del capital privado, nacional y transnacional, a la estructura de gobierno con su impúdica oferta de comisiones a diestra y siniestra, ya no solo en búsqueda de jugosos contratos sino en el avieso afán de corrupción del sistema para derruirlo y acabar así con el modelo socialista.

Por igual acusan a la revolución de una supuesta mala gestión en las empresas nacionalizadas (un minúsculo porcentaje apenas del parque empresarial venezolano en relación con el que todavía sigue en manos de la burguesía), desconociendo que el propósito de esas nacionalizaciones no es la sustitución de la premisa de la rentabilidad capitalista por un abstracto modelo de rentabilidad socialista, sino la transformación del proceso de producción para pasar de la cultura de mercado a la lógica de la cultura comunal que es base medular del proyecto revolucionario chavista, donde el valor de cambio y cuanto ello implica sea sustituido por el valor de uso de la producción de acuerdo a las necesidades reales de consumo del país y no a las necesidades de la acumulación del capital.

Sin embargo la mayoría de esas empresas, como el Banco de Venezuela, Cantv, Industrias Diana, entre otras, ha demostrado eficiencia operativa en el incremento de su producción y eso es innegable. Pero no es solo la irrefutabilidad de esos hechos el peor enemigo de los dogmáticos tanto de derecha como de izquierda, sino la retórica misma de su insustancial discurso.

En todos los procesos revolucionarios de la historia el papel político de la oligarquía, antes que en la promoción de su propia e inviable propuesta neoliberal, se ha centrado en la obstrucción del bienestar social que esas revoluciones han promovido, porque el discurso de las elites hegemónicas es diametralmente opuesto al interés de las grandes mayorías depauperadas que desde siempre han padecido las crisis económicas y sociales que inevitablemente resultan de esa recurrente practica burguesa de la conspiración contra el poder popular, no solo mediante la guerra y el sabotaje sino mediante la demagogia.

Los griegos acuñaron el término “demagogo” para designar a los conductores de la sociedad, imprimiéndole así un sentido positivo en un primero momento a lo que posteriormente Aristóteles definió como “la forma corrupta o degenerada de la democracia”, tal como la usa desde entonces la burguesía para etiquetar a toda expresión de liderazgo que surja del pueblo y que alcance el poder por cualquier vía.

De ahí que “demagogo” haya sido asociado a “embaucador” o “seductor de masas”, “adulador del pueblo”, que confiscaría el poder para instaurar la tiranía y los modelos autoritarios de los que siempre se ha acusado a los regímenes populares a través de la historia.

En la Venezuela revolucionaria, como parte de esas innegables singularidades que el dogmatismo decimonónico repudia en el proceso bolivariano, el término “demagogo” se ha desplazado desde el poder hacia los sectores contrarrevolucionarios, desde donde se está produciendo hoy la más impúdica e irresponsable práctica de adulación y de ofrecimientos insustanciales al pueblo que se recuerde en los anales de la política.

No puede ser sino irresponsable (y hasta criminal incluso) tratar de convencer al país de que la vida de ilusoria prosperidad que ofrece el modelo capitalista, y que la ultraizquierda pseudo chavista adopta sin el más mínimo pudor como paradigma de bienestar en su descalificación del gobierno del presidente Nicolás Maduro, sea de alguna manera posible en medio del escenario de guerra al que el gran capital nacional e internacional nos tiene sometidos con el apoyo nada más y nada menos que del imperio norteamericano.

Venderle a la gente que nada más cambiando unos cuantos funcionarios de gobierno por otros, sin que se avance en la superación del esquema de injusticia que comprende el modelo neoliberal para sustituirlo por el sistema de inclusión social que el ideario chavista propone, se pudiera alcanzar el paradisíaco nivel de vida que ofrece el capitalismo es conducirla al fracaso que hoy padecen las naciones que a lo largo de los últimos doscientos años han transitado ese camino a su más entera libertad, es decir, sin los obstáculos y sabotajes que ha debido enfrentar la revolución bolivariana desde hace dieciséis años.

Vivir en el paraíso terrenal que sugiere el discurso contrarrevolucionario es imposible en un mundo en el que sólo el 1% de la población posee casi dos tercios de la riqueza del planeta. 99% de la población de la tierra denuncia hoy esa injusticia y por ello son asesinados o van a la cárcel y a la calle sin empleo ni techo donde cobijarse cada vez más pobres y desvalidos que en ningún otro momento de la historia, en el ensanchamiento más abismal de la brecha entre ricos y pobres que se haya conocido jamás.

El destacado analista económico y vicepresidente de la cadena Financial News, Paul B. Farrel, se refiere hoy a este proceso en estos términos: “La burbuja de la desigualdad se está acelerando, peor que en 1929, o incluso 1789. La brecha de la desigualdad se encuentra ahora en los niveles de 1929, lo que hace que la apuesta del Partido Republicano con el futuro de Norteamérica sea un verdadero asalto a la clase media.”

El premio Nobel de economía, Joseph Stiglitz, por su parte, afirma al respecto: “A Estados Unidos le gusta pensar de sí mismo como una tierra de oportunidades. Pero hoy en día los  números muestran que el sueño americano es un mito … ensanchamiento de la brecha … la tendencia clara es una concentración del ingreso y la riqueza en la parte superior, el vaciamiento de la media, y el aumento de la pobreza en la parte inferior”.

Evidentemente ese idílico paraíso capitalista del que hablan tanto la derecha como la ultraizquierda pseudo chavista, es cada vez más inalcanzable. La revolución chavista, por el contrario, es el camino a la redención del ser humano a partir de la construcción concreta de la utopía de justicia social por la que tanto lucho el Comandante Eterno.

@SoyAranguibel

La rendijita

– Publicado en Últimas Noticias el 13 de marzo de 2015 –

Por: Alberto Aranguibel B.

Cuando se revisa con detenimiento la convulsa realidad social en el mundo de hoy, se constata una realidad tan desalentadora que no hay posibilidad alguna de celebrar el logro de la humanidad del cual se jacta la mayoría de las veces el capitalismo para justificar la obscena riqueza de unos pocos frente a las atrocidades que a lo largo y ancho del planeta se padecen.

Solamente las hambrunas persistentes desde hace siglos en el África, que ocasionan todavía hoy cientos de miles de muertes al año, son ya de por sí un vergonzoso ejemplo de la calamidad que es tan siquiera el intento de la sobrevivencia para el ser humano.

La cada vez más alarmante cantidad de muertes que ocasionan las guerras desatadas contra millones de seres inocentes y desvalidos en nombre de la libertad y el “derecho a la vida”, resultan más un infernal castigo del cielo que ninguna redención o salvación de los pueblos.

Las decenas de muertes diarias en México, Colombia y Brasil a manos de la delincuencia organizada, que en la mayoría de los casos desborda la capacidad de los Estados para garantizar no solo la vida sino la seguridad de la propiedad y del orden público, revelan una descomposición social de proporciones demenciales jamás vista en la historia y eso no es menos vergonzante.

La pérdida de la calidad de vida en Europa, Norteamérica y el resto del mundo capitalista en general, son el anuncio del más tenebroso futuro para cientos de millones de personas y para toda su descendencia.

Pero en ninguna nación del mundo, ni por muy angustiantes y precarias que resulten sus condiciones de vida, se ha visto jamás el bochornoso e insensato entreguismo de un sector de la población gritándole al mundo su deseo de ser invadido por la fuerza letal de un ejército genocida como el de los Estados Unidos de Norteamérica, como lo pide hoy de manera demencial la oposición venezolana.

Desde todos los países cuya dolorosa historia ha estado marcada por el holocausto que significa una ocupación norteamericana se nos ve hoy con el más grande estupor e incredulidad, porque nadie puede entender que la insensatez pueda alcanzar tan alto grado de locura. Menos aún por una razón tan insignificante como que le suelten uno o dos presos, enjuiciados como están por las leyes de la república por conspiración e instigación al asesinato de más de cuatro decenas de venezolanos.

Por fortuna esos disociados y pitiyanquis no son sino una rendijita apenas, por donde el imperio podrá ver… pero no podrá pasar jamás. Porque Venezuela es y será siempre bolivariana, cuna de forjadores de patrias, no de entreguistas.

 

@SoyAranguibel

Aranguibel en Unión Radio: “La irresponsabilidad de la oposición nos está llevando a una guerra”

Caracas.– En conversación con la periodista Mari Pili Hernández en el programa Sin Duda, que transmite Unión Radio, el analista político Alberto Aranguibel afirmó que la oposición venezolana ha colocado al país al borde de una guerra de consecuencias imprevisibles con una potencia extranjera, dado su irresponsable empeño en hacerse del poder por vía inconstitucional en la búsqueda de resinstaurar en el país el modelo neoliberal que tanta hambre y miseria le generó a nuestro pueblo en el pasado.

Desde su punto de vista, de no ser por “la forma torpe con la que ese sector hace política, con base en la mentira, la infamia y la calumnia contra el gobierno y la dirigencia revolucionarios, el debate político se habría desarrollado por los cauces democráticos y no habríamos tenido que llegar a las tensiones que hoy padece el país por culpa de quienes entienden la democracia solo si les beneficia a ellos sin importar el sufrimiento del pueblo.”

“Lo que sucede es que el imperio norteamericano está siempre al asecho de aquellos países en los que puedan encontrar alguna rendija, algún haz de luz por donde puedan meterse para asaltar sus economías y ponerlas al servicio de sus particulares intereses de dominación mundial, y en Venezuela esa rendija se la han abierto los sectores entreguistas, vendepatria, que hacen vida en el antichavismo” dijo.

Oiga aquí la entrevista completa:

Radiografía de un dislate imperial

Por: Ildefonso Finol

Al fin el pobre Obama firmó el parapeto legislativo que pretender sancionar a un grupo de ciudadanos venezolanos.

Me han llamado poderosamente la atención tres aspectos de esta medida:

1) está precedida de una “sentencia definitivamente firme”,
2) tiene carácter transnacional y
3) reincide en la “falacia imperialista de los Derechos Humanos”.

El Senado de USA actúa cual tribunal de última instancia. No hay chance de apelación, ni hubo debido proceso; menos imparcialidad.

El “juicio” y la “sentencia” traspasan las fronteras nacionales, adquiriendo un carácter transnacional, lo que nos retrotrae a la doctrina imperialista según la cual, la mano del Estado yanqui llega hasta donde llegan sus empresas.

El tercer elemento –que traté en mi libro así titulado- constituye la patraña histórica a que ha apelado el imperialismo para tratar de justificar su intervención en nuestros países. Los gringos se autoproclaman adalides de los derechos humanos, mientras su ejército masacra civiles desarmados en Medio Oriente, sus policías reinciden en crímenes racistas, y sus agentes secretos torturan a nivel global.

¿A través de qué mecanismo legal Estados Unidos juzga a funcionarios venezolanos, concluyendo que violaron derechos humanos? ¿Quién formuló la denuncia y qué pruebas presentó? ¿Acaso es Venezuela un “Estado fallido” incapaz de proteger por sí mismo las garantías universales que aquí son norma constitucional? Y, aún siéndolo, ¿tiene Estados Unidos la cualidad para suplir esa presunta falla?

Evidentemente estamos ante la gran contradicción de la contemporaneidad: Imperialismo o Nación.

El interés gringo por los derechos humanos es la más gigantesca burla de un Estado contra la opinión pública mundial.

En los sucesos violentos que azotaron nuestro país a comienzos de año, quienes violaron derechos humanos de la manera más cruel y despiadada fueron los que llamaron a tumbar al Gobierno constitucional. Si no, pregúntenle a los familiares del motorizado degollado por una guaya de acero colocada en la calle, o la viuda del Guardia Nacional asesinado por un francotirador.

Durante el siglo XX los Estados Unidos promovieron y apoyaron gobiernos títeres de corte fascista que pisotearon los derechos democráticos en Chile, Uruguay, Paraguay, Argentina, Brasil, Guatemala, El Salvador, Honduras, Haití, Granada, Panamá, Colombia, México, República Dominicana. Eso mismo hacen hoy en Medio Oriente y lo han hecho en África.

¿Con qué moral hablan los gringos de Derechos Humanos?

Con la moral de los que orinaban encima de cadáveres en Irak.

Otra vez los “Derechos Humanos”

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Por: Néstor Francia

El tema de los “Derechos Humanos” es uno de los más manidos por el imperialismo y las oligarquías para justificar sus desmanes y agredir a los pueblos. Los poderosos han tejido una intrincada red mundial para representar esta pantomima macabra. Tal red incluye organizaciones privadas, ONGs, organismos oficiales de organizaciones internacionales como la ONU y la OEA, tribunales internacionales, amén de una trama mediática que vende el concepto de mil maneras respondiendo a los intereses de Estados Unidos y sus aliados en el mundo.

Los “Derechos Humanos” están entre los primeros armamentos que tiene a la mano el imperialismo para bombardear a los países que tienen gobiernos “incómodos” o que entran en el ámbito de los intereses económicos del Imperio, como los países petroleros. En realidad, el concepto de los “Derechos Humanos” es una creación de la burguesía, a partir de la Revolución Francesa y de su “Declaración de los derechos del hombre y los ciudadanos”. En aquella época, fue un concepto renovador, como parte del enfrentamiento al absolutismo monárquico y al feudalismo. Por supuesto, desde un principio respondió a los intereses de la clase burguesa, que a mediados del siglo XVIII era una clase de vanguardia en la historia de la Humanidad. De hecho, cuando aquella declaración se refería a los “ciudadanos”, no aludía a todos los hombres, sino a los propietarios, es decir a los propios burgueses. Además, la burguesía pone el acento de esos supuestos “derechos” en lo individual, mientras que el Gobierno Bolivariano venezolano, por ejemplo, ha puesto el énfasis en los derechos colectivos, en los derechos de todo el pueblo, sin dejar de considerar la pertinencia de los derechos individuales. En Venezuela, la derecha ha convertido los “Derechos Humanos” en uno de sus principales argumentos para instigar a la violencia y ejercer la violación, paradójicamente, de los derechos de todos los ciudadanos.

Ahí está, como un ejemplo notable, el caso del criminal Leopoldo López, quien ha dicho que el suyo “no es un juicio, sino un paredón de fusilamiento”. Si López hubiera vivido en los primeros años de la Revolución Cubana, sin duda habría sido fusilado, como se hizo con tantos criminales batisteros. Pero aceptemos que el hombre está usando una metáfora, tratando de establecer que sus derechos individuales, como el derecho a la defensa, están siendo violados. Ahora bien ¿quiénes han violado y violan los Derechos Humanos en Venezuela? La respuesta no es tan obvia como el lector puede creer. Ciertamente, durante las guarimbas, por ejemplo, Leopoldo López, María Machado, Antonio Ledezma y otros delincuentes de su misma calaña, instigaron a la violación de múltiples derechos ciudadanos: el derecho a la vida, al libre tránsito, a la propiedad, a la salud, a la paz. En el caso de Leopoldo López, recordemos que participó activamente no solo en el golpe de Estado de abril de 2002, sino además en la masiva violación de los Derechos Humanos el 11, 12 y 13 de aquel sangriento mes.

Y aquí vale preguntarse ¿por qué quedó libre quien fue responsable de homicidios, torturas, persecuciones y otros desmanes que abundaron en aquella oportunidad? Esperemos que nuestra respuesta a esta interrogante sea comprendida en toda su complejidad e intención positiva y aleccionadora. Al dejar libres a los facinerosos de entonces, el Gobierno revolucionario violó los derechos del pueblo venezolano. No castigó ejemplarmente a los complotados y apenas seis meses después la mayoría de ellos volvieron por sus fueros. En el caso de los responsables del golpe de Estado y del sabotaje petrolero, solo se castigó a una parte pequeña de los implicados. Muchos de ellos no solo ni siquiera escarmentaron tras su fracaso de entonces, sino que algunos están entre los principales demiurgos de la violencia criminal del primer trimestre de este año. Recordemos que Leopoldo López celebraba en Venevisión, la mañana del 12 de abril de 2002, con otros golpistas, y que María Machado fue una de las firmantes del decreto de Carmona. En un principio se habló de “magnanimidad” y “generosidad” del Gobierno revolucionario.

El propio Chávez corrigió años después este calificativo y lo cambió por “debilidad”. Más de una vez el Comandante Supremo refirió, en torno a lo ocurrido en 2002, las ideas de Bolívar después de la pérdida de la Primera República, asentadas en su célebre Manifiesto de Cartagena: “De aquí nació la impunidad de los delitos de Estado cometidos descaradamente por los descontentos, y particularmente por nuestros natos e implacables enemigos los españoles europeos, que maliciosamente se habían quedado en nuestro país, para tenerlo incesantemente inquieto y promover cuantas conjuraciones les permitían formar nuestros jueces, perdonándolos siempre, aun cuando sus atentados eran tan enormes, que se dirigían contra la salud pública… Al abrigo de esta piadosa doctrina, a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar; porque los gobiernos liberales deben distinguirse por la clemencia. ¡Clemencia criminal, que contribuyó más que nada a derribar la máquina que todavía habíamos enteramente concluido!” Esta lección bolivariana no puede ser olvidada. Leopoldo López debe ser mantenido a la sombra por más que patalee.

Y hay que preparar las condiciones para que terminen con sus huesos en la cárcel otros delincuentes reincidentes que no cejan en su intención de conspirar y generar violencia, y que no muestran ni la más mínima intención de arrepentimiento o contrición, como María Corina Machado, Antonio Ledezma y otros de su misma ralea. A medida en que se profundice la confrontación, y puede jurar el lector que se profundizará, deberán ir cayendo uno por uno en las férreas manos de la justicia. Por otro lado, es menester aprender unas cuantas cosas del Imperialismo. Como su demostrada habilidad de urdir tramas no oficiales para respaldar sus manipulaciones.

En el tema de los “Derechos Humanos”, nos han copado el espacio ciudadano, mientras nosotros generalmente nos conformamos con las declaraciones, justas, correctas, pero insuficientes, de funcionarios del Estado como por ejemplo la Fiscal General y la Defensora del Pueblo. Si los principales violadores de los derechos de los hombres son el Imperialismo y la burguesía ¿por qué son ellos quienes llevan la batuta en la “defensa” de tales derechos? ¿Por qué parapetos como Cofavic o Provea, claros instrumentos de la derecha apátrida, tienen mucho más cancha pública que Asovic, nuestra Asociación de Víctimas del golpe de Estado de 2002? Organicemos al pueblo también en ese sentido, arrebatémosles a los criminales esa bandera que por historia y por derecho nos pertenece.

francia41@gmail.com

¿Por qué EE.UU. regresa para bombardear a sus engendros en Irak?

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Por. Basem Tajeldine / Blogspot

Cuando muchos creyeron que las tropas estadounidenses se retiraban definitivamente de Irak en 2011, la pesadilla vuelve para pretender quedarse. Pocos imaginaron que EE.UU. encontraría otra oportunidad para regresar por un segundo estreno de su película. Raras veces los malos films tienen la oportunidad de presentarse de nuevo para una segunda parte. La cruel y dolorosa historia de la hipócrita “intervención humanitaria” y los “daños colaterales” se repite en aquellas tierras.

Los bombardeos “humanitarios” del “pacifista” y “defensor” de los derechos humanos, el Premio Nobel de la “Paz” y presidente estadounidense, Barack Obama, ya han causado sus primeras bajas civiles inocentes. ¡Perdón! quise decir “daños colaterales”. También el Nobel autorizó bombardear la Represa de Mosul [1], puesto que se trata de una infraestructura terrorista. Los astutos estrategas militares estadounidenses determinaron que destruyendo la Represa los terroristas carecerán de agua y electricidad, aunque colateralmente se afecte a toda la población iraquí. Un pequeño sacrificio colectivo.

Los medios occidentales nos dicen, cual comparsa al unísono, que la administración Obama ha regresado a Irak solo a petición del gobierno iraquí para “proteger” a la población civil, especialmente a las comunidades religiosas cristianas y yazidíes que son perseguidas por las hordas yihadistas del autodenominado Emirato Islámico (EI), quienes en tiempo record han conquistado gran parte de los territorios ricos de yacimientos petroleros que se ubican al norte del Estado iraquí. Pero lo que no nos cuentan esos mismos medios es ¿Cómo los terroristas del EI han podido avanzar y conquistar tan fácilmente el norte de Irak? ¿Quiénes suministraron las armas que utilizan contra el ejército y el pueblo iraquí? ¿Quiénes han brindado apoyo a esos demonios?

Es imposible ocultar tanta evidencia sobre el origen y el papel que han cumplido los diferentes grupos yihadistas (fundamentalmente Al-Qaeda) en el Medio Oriente y el Norte de África.  Muchos en el mundo saben que han sido EE.UU. y sus aliados, principalmente Israel, los verdaderos responsables de la anarquía y la crisis humanitaria que desde hace 23 años padece no solo el pueblo iraquí (la primera Guerra del Golfo en 1991 y la posterior invasión estadounidense en 2003 hasta el día de hoy), sino también otros pueblos de la región.

El plan concebido por los estrategas del Pentágono para mantener la hegemonía de EE.UU. sobre toda esa rica región se resume en la histórica máxima “divide y vencerás”. Los estrategas imperiales y sionistas se han planteado dividir, aún más, al mundo árabe, esta vez en pequeños califatos o reinos, un nuevo Sykes-Picot [2], de acuerdo a las tendencias religiosas de cada comunidad árabe de la región, especialmente en las zonas donde se concentran los mayores campos petroleros, donde se incluyen los campos del Norte y Sur de Irak; los reservorios del Noreste de Siria. En efecto, bajo la anterior administración de George W. Bush esos viejos planes de rediseño de las fronteras de la región tomaron el nombre de “Nuevo Gran Medio Oriente” [3].

Las conexiones de la CIA estadounidense  y el MOSSAD israelí con los diferentes grupos terroristas-yihadistas han sido ampliamente divulgadas en los medios alternativos. Y no ha sido solo el ex agente de la CIA, Edward Snowden, el único en reconocer esta verdad. Incluso, hasta la propia ex secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, terminó por admitir lo ya es sabido por muchos en el mundo. En su más reciente entrevista, la que muchos interpretaron como de pre campaña electoral, a Hillary se le escapó un comentario que molestó a su ex jefe Obama, dijo: “financiamos mal a rebeldes sirios y surgió el Estado Islámico” [4]. En pocas palabras, Hillary dijo que EE.UU. y muy específicamente Barack Obama era el padre de aquella arrenda criatura.

Hoy existe suficiente documentación desclasificada que revela que aquellos planes imperiales concibieron la creación de los demonios de Al-Qaeda y sus diferentes ramificaciones yihadistas, amparadas también por las petromonarquías de Arabia Saudita y Qatar que han contribuido tanto con sus cuantiosos  petrodólares, como de forma ideológica  (las ideologías wahabistas y salafistas-takfiristas impartidas en las mezquitas que estos reinos también financian). Todo esto, con la finalidad de destruir  los Estados-naciones del Medio Oriente y Norte de África y aplastar a la resistencia panarabista y unionista, como paso previo para la división y creación de nuevos califatos o reinos árabes.

Sin embargo, hasta ahora el resultado sobre el terreno ha estado lejos de lo planificado por EE.UU. El rediseño del mapa árabe publicitado por la administración Bush no ha sido posible hasta hoy.

Por otra parte, los terroristas de EI y Al Nushra (vinculados a Al-Qaeda y apoyados por EE.UU. e Israel) han sido prácticamente derrotados en Siria, Egipto y Libia. Al tiempo que también han resultado ser una pesadilla para sus propios creadores, porque se volvieron incontrolables y han atacado intereses y objetivos militares estadounidenses en la región.

Ciertamente, semanas atrás los terroristas del EI lograron hacerse con el control de varios campos y facilidades petroleras en el norte de Irak (Mosul y Kirkuk), que hasta entonces eran administrados por las compañías petroleras estadounidenses a través de los independentistas del Kurdistán iraquí con asiento en Erbil. El oleoducto que conecta Kirkuk (en Irak) y Ceyhan (en Turquía), y de la refinería de Baiji, la más importante de Irak, que les garantiza importantes recursos (petrodólares) para autofinanciarse y cobrar mayor independencia de sus promotores occidentales. Además, el EI asegura que también controla los yacimientos petroleros en Siria [5].

La independencia financiera de sus “buenos  muchachos” no permite asegurar el control ni las futuras posiciones de EE.UU.

Por su parte, la dirigencia política de Irak, conscientes de la amenaza terrorista, ha logrado la conformación de un gobierno de unidad dirigido por el chiita Haidar Al Abadi, quien es apoyado por el ayatolá Sayed Ali Husein Al Sistani, y por la mayoría de los chiitas, kurdos, cristianos y algunos sunitas). Cabe destacar que un mes atrás, el gobierno iraquí había solicitado apoyo de Rusia contra la amenaza yihadista, obteniendo de aquella potencia unimportante lote de aviones SU-25 y municiones que han sido empleados para contrarrestar el avance de los mismos grupos [6]. La inmediata respuesta rusa había dejado a EE.UU. prácticamente aislado de la zona. La administración Obama tenía que hacer algo, implicarse directamente en Irak para revertir esta situación. Tal como ha ocurrido otras veces en el pasado, hoy sus “buenos muchachos” terroristas vuelven a servir como la perfecta excusa para implicarse en Irak.

Obama y los estrategas militares del Pentágono deben estar muy preocupados por el cambio en su jugada. Ni ellos mismos pueden entender lo que hacen.

Hasta hace poco, la Casa Blanca  había solicitado al Congreso de su país que autorice la concesión de una ayuda económica de 500 millones de dólares (parte del fondo global de 5.000 millones de lucha contra el terrorismo anunciado a finales de mayo por el presidente de EE UU.) para “entrenar y equipar” militarmente a los opositores que llamaron como “moderados” en Siria. Esa petición llegaba en el mismo momento en que EE.UU. comenzaba a involucrarse militarmente en Irak ante el avance del EI, el mismo grupo yihadista que también se encuentra presente en Siria [7].

Seguramente, Obama y los belicosos del Pentágono estarán sopesando las consecuencias de golpear a sus muchachos del EI en Irak y el cómo continuar apoyándolos en Siria, aun después de haber apoyado unaresolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que impone sanciones a seis individuos por la contratación o financiación de combatientes extranjeros en Irak y Siria y exige a todos los grupos vinculados con Al-Qaida a desarmarse y disolverse inmediatamente [8]. Nada fácil cuando la verdad termina por imponerse.

Expertos militares rusos e iraníes habían manifestado que solo es cuestión de tiempo para que las fuerzas terroristas de EI y Al-Nushra sean completamente derrotadas en Irak y Siria. Estos también lo sabía Obama y sus asesores.

EE.UU. y sus aliados están muy conscientes sobre el derrotero de sus engendros terroristas en toda la región, pero también se encuentran muy desconcertados por la independencia adquirida por estos grupos y la afectación a sus intereses petroleros por la acción de los mismos. Por esta razón, muy tardíamente EE.UU. pretende adelantarse a los hechos bombardeando, una vez más, a sus propios demonios para ganar la indulgencia de los ingenuos, recuperar un poco su terreno perdido en el norte de Irak y, por sobre todo, disimular su paternidad con EI.

Fuentes:
[1] Obama informa de operación en la presa de Mosul
[2] Acuerdos de Sykes-Picot 
[3] Bush inventa el Nuevo Gran Medio oriente
[4] Hillary Clinton: “Financiamos mal a rebeldes sirios y surgió Estado Islámico”
[5] EI se hace con el control del petróleo iraquí
[6] Rusia suministra aviones a Irak
[7] Obama pide 500 millones de dólares para los rebeldes sirios
[8] ONU aprueba medida contra los terroristas

Así avanza la cultura del fascismo neo-nazi en el imperio

neo-nazi

Por: Amy Goodman y Denis Moynihan

Una nueva masacre desatada en Estados Unidos, en la que varias personas fueron acribilladas a balazos, volvió a centrar la atención en los grupos extremistas violentos de derecha. Frazier Glenn Miller, ex líder de una rama del Ku Klux Klan, está acusado de haber matado a tres personas frente a dos centros comunitarios judíos en las afueras de Kansas City, en Kansas. Mientras era trasladado en el patrullero, gritó “¡Heil Hitler!”.

A diferencia de los grupos islámicos, cuya vigilancia cuesta miles de millones de dólares a las agencias de seguridad estadounidenses, los grupos que defienden la supremacía de la raza blanca tienen bastante libertad para diseminar su odio y promover su ideología racista.

Con demasiada frecuencia, sus ataques homicidas son considerados como actos de atacantes “solitarios” desquiciados. Estos grupos aparentemente marginales están, en realidad, bien organizados, interconectados y gozan de renovada popularidad.

En abril de 2009, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) publicó un estudio sobre grupos extremistas de derecha en Estados Unidos. El informe de diez páginas incluye conclusiones tales como que: “La crisis económica y la elección del primer Presidente afroestadounidense son condiciones únicas para la radicalización y el reclutamiento de grupos de derecha”.

También realiza la polémica conjetura de que los veteranos de guerra que regresan de Irak y Afganistán podrían ser reclutados para sumarse a los grupos que incitan al odio. El informe provocó una ola de críticas, especialmente de grupos de veteranos. Obama había asumido el Gobierno hacía apenas unos meses. La flamante Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, retiró el informe y pidió las disculpas del caso durante una audiencia sobre el presupuesto en el Congreso.

Mark Potok es un investigador del Centro Legal contra la Pobreza en el Sur (SPLC, por sus siglas en inglés) que, durante años, se ha dedicado a investigar a los grupos de derecha que incitan al odio y a Frazier Glenn Miller, en particular. Potok afirmó acerca del informe: “Hemos tenido un verdadero problema con el Departamento de Seguridad Nacional, debido a que, desde que se filtró a la prensa un informe sobre grupos de derecha en abril de 2009, podría decirse que el Departamento, de algún modo, se acobardó. Básicamente, destruyeron la unidad de seguimiento del terrorismo nacional no islámico”.

Frazier Glenn Miller

Fraziewr Glenn Miller2

Frazier Glenn Miller3– El criminal neo-nazi Frazier Glenn Miller en tres momentos de su vida –

Fuente: http://www.democracynow.org/es/blog/category/columna_de_amy_goodman

El dueño del circo

EL DUEÑO DEL CIRCO

Por: José Vicente Rangel / Question, Abril de 2014

A medida que languidece el guarimbeo la situación tiende a aclararse. Se puede decir que la conspiración de los EEUU y de la derecha, fracasó -claro, por ahora, porque la amenaza sigue en pie-. Luego de casi dos meses de intensa violencia protagonizada por grupos de choque apoyados, descaradamente, por alcaldes de oposición; de la ofensiva contra la economía y la bestial campaña mediática montada en el exterior, el gobierno de Maduro no sólo sobrevivió sino que, como lo indican las encuestas, aumentó su apoyo popular en tanto que la oposición se desplomó. El dato confirma la calidad democrática del pueblo venezolano, su rechazo a la aventura golpista, la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la capacidad de conducción del liderazgo chavista que asumió la difícil tarea de suceder a Chávez y de ejecutar su legado.

Lo sucedido en el lapso febrero/ marzo, cuya característica ha sido la crispación, augurios terribles e insólitas provocaciones, confirma la irresponsabilidad opositora. En una coyuntura compleja fue incapaz de actuar con sindéresis. Pretendió, como siempre lo hace, nadar en dos aguas al mismo tiempo, la legalidad y la subversión. ¿Resultado? Fracasó en el intento, como quedó en evidencia. De nuevo la oposición se embarcó en la temeraria aventura de mezclar actividad cívica y violencia, y como suele suceder en tales circunstancias cosechó derrotas. Las dos líneas hicieron crisis, la violenta en su versión guarimba y la pacífica en su expresión más acabada, la MUD.

Pero los poderes fácticos que se trazaron la meta de derrocar al gobierno constitucional de Venezuela, reaccionaron con rapidez ante la hecatombe. Están convencidos de que es el momento de acabar con el proceso bolivariano ahora. Que la decisión no puede ser diferida. Porque hacerlo equivale a dejar que Maduro se consolide. El imperio y la derecha tuvieron que calarse a Chávez -tascando el freno-, pero no están dispuestos a hacer lo mismo con la sucesión. Por eso estoy convencido que el binomio gobierno EEUU/derecha venezolana intenta, Seguir leyendo “El dueño del circo”

La influencia nacionalsocialista en el putsch de Kiev

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El senador estadounidense John McCain con el líder del partido nazi Svoboda de Ucrania, Oleh Tyahnybok, y activistas de las Fuerzas de Autodefensa Ucraniana

Fuente: Equipo Nizkor, Charleroi, 28feb14

Los disturbios insurreccionales producidos en Kiev tienen como grupo nuclear de la protesta fuerzas paramilitares armadas que son las que enfrentaron a la policía antidisturbios, la cual no tenía armamento alguno. Este incidente es típico del alzamiento insurreccional armado (putsch) y por sí solo provoca una caída del Gobierno, tal cual ocurrió en este caso.

En realidad, estos grupos aparecen como “de nuevo tipo” en las campañas de imagen a favor de la occcidentalización de Ukrania. Son todos y sin excepción de ideología nacionalsocialista y, por lo tanto, ciertamente antidemocráticos. Su actuación tiene un parecido formal con la actuación de las SA de Hitler en Alemnia.

El partido político “Svoboda” es un partido neo-nazi y es la cuarta fuerza política en Ucrania, con 36 de los 450 escaños del parlamento. Forma parte de la Alianza Europea de Movimientos Nacionalistas junto al British National Party (BNP) y el partido húngaro de extrema derecha Jobbik.

Estas fuerzas de autodefensas son en realidad la continuidad de la Legión Ukraniana de fuerzas de autodefensa que, entre otros hechos, soportaron la logística de la Wermacht y de los tristemente famosos Einsatzgruppen, de especial y cruenta actuación en Ukrania durante la II Guerra Mundial.

La UPA es una continuación de la organización fascista, devenida en nacionalsocialista, que actuó antes, durante y después de la II GM y estuvo dirigida por Stepan Bandera.

Esta alianza de organizaciones nacionalsocialistas son las que Victoria Nuland, Catherine Ashton y Angela Merkel pretenden vendernos como “fuerzas democráticas” que promueven el occidentalismo frente a los rusos y más aún, frente al mundo eslavo y su cultura.

Estos hechos parecen sacados de las operaciones encubiertas de Reinhard Gehlen cuando éste se desempeñaba como “Hitler’s Chief of Eastern Front Intelligence”, actividad que le permitió salvar la vida y ser durante años el responsable de las operaciones de contrainteligencia anticomunistas en el Este de Europa.

Reinhard Gehlen murió en 1979 en Alemania sin haber sido juzgado nunca por sus crímenes, pero no cabe duda que alguien de los servicios de inteligencia de la OTAN, los de Alemania, Francia y Estados Unidos han decidido revivir este tipo de operaciones como provocación a Rusia sin que sepamos cuál es la causa de esta delirante actuación, que muy bien puede ser el inicio de una guerra con Rusia.

Alguien debería dar explicaciones por esta aberración política y social.

Ricardo Acosta: EEUU contra el mundo

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Por Ricardo Acosta

Estados Unidos es el principal enemigo de la libertad, la democracia y la paz mundial. Ahora mismo mantiene una ofensiva simultánea contra Venezuela, Ucrania y Siria, con el objetivo de derrocar a sus gobiernos, saquear sus riquezas naturales y apropiarse de sus rutas comerciales.

Las reservas de petróleo de Venezuela, los gaseoductos rusos que atraviesan Ucrania y la posición geoestratégica de Siria explican una nueva agresión imperialista, que se disfraza de protestas populares, exigiendo un cambio de régimen.

Los acontecimientos siempre reproducen la misma secuencia. Los manifestantes ocupan pacíficamente calles y plazas, pero no tardan en producirse actos de violencia y pérdidas de vidas humanas.

Thierry Meyssan, fundador y presidente de la Red Voltaire, afirma que no se trata de incidentes incontrolados: “…fuerzas especiales o elementos a las órdenes de Estados Unidos o de la OTAN, convenientemente ubicados, disparan a la vez contra la multitud y contra la policía.

Así sucedió en Deraa (Siria) en 2011, al igual que en Kiev (Ucrania) y en Caracas (Venezuela) en los últimos días. En el caso de Venezuela, las autopsias practicadas demuestran que 2 víctimas –un manifestante de la oposición y otro favorable al gobierno– fueron baleadas con la misma arma”. Estados Unidos no deja nada al azar.

Cada acto de injerencia se realiza desde un país vecino, que permite dirigir la operación desde la retaguardia, creando una zona de escape y apoyo militar, financiero y sanitario. En los casos de Siria, Ucrania y Venezuela, desempeñan ese papel Turquía, Polonia y Colombia, respectivamente.

Si Estados Unidos consigue… Seguir leyendo “Ricardo Acosta: EEUU contra el mundo”

J.M. Rodríguez: Los hijos de la luz van a la guerra

An Israeli soldier gestures from atop an armoured personnel carrier after crossing back into Israel from the Gaza Strip

Por: José Manuel Rodríguez Rodríguez

“La guerra es siempre un fracaso de la humanidad…” Lo dijo el Papa Francisco y a los católicos parece importarles un bledo. Igual que cuando el Papa Juan Pablo II, al invadir USA a Irak, dijera con profunda amargura que se trataba de una grave derrota del Derecho Internacional…

 Tampoco les importa a ortodoxos, anglicanos, luteranos, metodistas, presbiterianos, evangélicos y adventistas, a pesar que el Consejo Ecuménico de las Iglesias Cristianas, que los reúne, rogó para que prevalezca la paz en el incandescente territorio sirio…

Si de incandescencia se trata luce que fue Hiroshima y Nagasaki, lo que estimuló la marcha de los soldados gringos (cristianos todos) por Corea, Vietnam, Camboya y Laos. Por Guatemala, Haití, Cuba, República Dominicana, Nicaragua, Grenada, Panamá y Honduras. Por los Balcanes, el Mediterráneo del este, el golfo pérsico y la tierra afgana.

Cuando el military-industrial complex le da el initiating al androide que pusieron de presidente, no lo turba dejar impotente al espíritu santo, quien, entre sus poderes, tenía impedir que la iglesia yerre. Tampoco perturba la fe de Rajoy (que aprendió catecismo con la Falange), ni la de Hollande, cuyo socialismo, en tiempos de la Comuna de París, no pasaría de Versalles.

Por aquí, la afiliación de Capriles a los planes imperiales, no trastorna su frenesí con el dios del tiempo perfecto: El mundo (así llama a USA) tiene que defender los derechos humanos y castigar con todo el peso de ley a los regímenes… (como el venezolano). A Borges, lo que diga el Vaticano de Siria le importa un pito: ¿Siria? nadie sabe donde está…

Todo este desdén de la derecha por los reclamos eclesiásticos, aunque nos sorprendan, está bien fundado. Los rabinos de Israel anunciaron que estas guerras están previstas en los Manuscritos del Mar Muerto, casualmente encontrados por ellos: Los hijos de la justicia caminarán por los senderos de la luz, en manos del ángel de las tinieblas está el gobierno de los hijos de la iniquidad… Así que, ¡plomo!

jmrr44@hotmail.com

El imperio de papel

Tres acontecimientos en particular signan hoy la nueva realidad por la que transita el mundo, en medio de una confrontación de carácter ideológico que muchos vaticinaron erróneamente como imposible hace apenas una década, que hace crujir de extremo a extremo un planeta cada vez más agobiado por las inclemencias del cambio climático, el hambre, la miseria y la incertidumbre que hoy se padece producto de una crisis económica sin solución a la vista, que ya ha rebasado todos los parámetros de lo imaginable.

El primero de ellos, en términos estrictamente cronológicos, es sin lugar a dudas la elección de Venezuela como miembro del Consejo de Derechos humanos de la ONU respaldada por la casi totalidad de los países miembros de ese organismo. Un acontecimiento que echa por tierra de manera tajante e irrefutable la infame y putrefacta campaña de desprestigio emprendida desde hace ya más de una década por el imperio norteamericano y sus medios de comunicación contra la Patria de Bolívar, con el argumento de la supuesta institucionalización de las violaciones a derechos humanos en el país de la Revolución Bolivariana.

El segundo de esos acontecimientos, en orden secuencial, es la aprobación, una vez más, en la ONU, del repudio virtualmente unánime en contra del criminal e ilegítimo bloqueo de los Estados Unidos contra la hermana República de Cuba. Un grito de todos los pueblos del mundo que a una sola voz le dicen al imperio que ya no atemoriza a nadie en el planeta con su arrogante pretensión hegemónica sobre las naciones del orbe.

Y finalmente, la nueva arremetida de Israel contra el pueblo palestino, en una horrenda cruzada genocida que persigue expandir su territorio sobre una alfombra de terror, muerte y desolación, amparándose en la protección de unos Estados Unidos de Norteamérica cada vez más desprestigiados y repudiados por su voracidad y su naturaleza sanguinaria y asesina.

Tres eventos que dicen a los cuatro vientos que ya el imperio no es lo que pretendió ser en el pasado. Que su poderío se diluye progresivamente como la sal en el agua, a medida que su crisis se acrecienta y que los pueblos despiertan para hacerse cada vez más independientes y solidarios en su lucha contra la nefasta tiranía imperial del norte.